Hace años la gente de mi pueblo (Vila-marxant) sabía que el alcalde (el tio Paco) apenas tenía presupuesto para un aguacil, asfaltar dos calles al año y blanquear el edificio del ayuntamiento que se caía de puro viejo. Los vecinos vivíamos ajenos a la existencia institucional. Ahora al actual alcalde, Vicente Betoret, le piden más policía local (debe haber unos veinte), un metro hasta la entrada del pueblo y ampliar el pabellón multiusos porque se ha quedado pequeño apenas inaugurado. ¿Está justificada esta hipertrofia institucional? ¿Hacen falta Bruselas, gobierno central, Consell, diputaciones y los ayuntamientos para gestionar la vida de los ciudadanos?
Y ahora nos vienen con la historia de que todo es culpa de Libia y el terremoto de Japón. Como si fuéramos tontos. En eso es lo que estamos todos de acuerdo en el bar del polígono cuando esta mañana comentábamos lo mal que se están poniendo la cosa. Todos sabemos que lo de Libia es una metedura de pata y lo de Japón nos llueve sobre mojado. Todos estos líos hace diez años solo hubieran sido un telediario y a manifestarse a favor o en contra. Ahora nos cruje del todo. Y a las PYMES nos deja como el solar de la central nuclear japonesa: arrasados.
Javier Andrés, uno de los firmantes del grupo de 100 economistas que han recetado sobre la reforma laboral, las pensiones y los salarios, declaraba esta semana en Canal 9 (RTVV) que aún queda mucho por hacer para que las estructuras productivas españolas sean realmente competitivas. En la misma semana la encuesta del CIS fijaba la gran preocupación del 84 % de los españoles por el paro, la situación económica y su futuro. Es evidente que aumenta la desconfianza al mismo ritmo que la evidencia de que dejamos para mañana lo que deberíamos hacer hoy.
Todos nos hablan de internacionalización. En los cursos de la Cámara y en la asociación de autónomos siempre viene uno que sabe mucho que nos dice que hemos de vender fuera y conocer más cosas. Lo dicen hasta en la tele. ¡Que guay! Lo pintan tan bonito que en el polígono todos estamos haciendo planes para irnos a un viaje para vender algo en Qatar. Allí atan los perros con longanizas. ¿Será verdad?
Que no se me alarmen los pacifistas. No se trata de aconsejar el montaje de una fábrica de armas. Es la forma que tienen en las escuelas de negocios de resumir en una frase la oportunidad empresarial incluso ante situaciones tan dramáticas como una guerra. Si hay una guerra, vende balas.
Para qué les voy a contar la bronca sobre la limitación de velocidad a 110. Ni los más fanáticos de Zapatero eran esta mañana capaces de defender este tema en el almuerzo de esta mañana en el bar del polígono. Y no porque la gente quiera correr más, es que todos nos preguntamos cuál es la siguiente chorrada que nos va a joder la vida. Si al menos nos dijeran que hay que ir por un camino o por el otro, todavía entenderíamos algo. Pero en una semana el gestor nos ha pasado tres modelos nuevos para ajustar la contabilidad a lo que va a haciendo el gobierno. ¿Qué más nos espera?
Jueves, 16 de febrero
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo