¿Qué influye más en la percepción de los ciudadanos: el 23 F, Gurtel, la crisis, la bronca por las listas en el PSPV/PSOE o el precio de la gasolina? Seguro que el precio de la gasolina interesa más que los demás temas que ocupan páginas y discursos políticos. ¿Valoran esa percepción los socialistas reunidos hoy en el Comité Nacional del PSPV? ¿La contemplan los populares tranquilizados tras la nominación oficial de Camps? ¿O todo abunda en el hartazgo que exhibe www.nolesvotes.com?
Esto es un lío. Los alemanes lo hacen todo mejor y al mismo precio. Y ahora nos toca ayudar a los pueblos árabes para que salgan de la edad media y de tanta dictadura. ¿Y cómo los vamos a ayudar? Pues dicen que enseñándoles a hacer mejores frutas, más verduras, mejores servicios y hasta montando industrias. Así que ellos tendrán trabajo y democracia. Pero en el bar del polígono nos hemos quedado con cara de palo. Si ellos hacen todo eso, ¿qué vamos a hacer nosotros?
Obama se ha reunido con los mandamases de Apple, Facebook y Google y les ha pedido que animen la economía norteamericana. Hace solo diez años lo hubiera hecho con Ford, General Motors y City Bank. Pero ahora internet domina la economía. Pero ojo: para que internet pueda ser un tractor empresarial deben cumplirse unas condiciones ambientales que no se dan en el caso español y mucho menos en la economía valenciana. Nuestra regeneración económica no solo pasa por internet. Pero no pasa nada, porque puede hacerse en combinación con la tradicional economía presencial.
Menuda semana nos está dando mi hijo el economista. Ya conté que lo había mandado seis meses a ampliar estudios a Alemania y esta semana ha venido a preparar los exámenes al abrigo de las cenas de su madre. Y como le gusta el jamón pues ha venido un par de veces a almorzar al bar del polígono, donde nos ha puesto la cabeza como un bombo hablando de la productividad alemana. Tanto que los colegas se me han sublevado: “¿Tu hijo se ha creído que somos tontos? ¡Como si en Alemania ataran los perros con longanizas!”
Y venga a darle al tema toda la semana. Sobre todo cuando han aparecido unos datos que todavía rebajan más la productividad española. Nadie se lo explica, porque hacemos más horas que un reloj y apenas nos queda tiempo para el almuerzo y un par de cigarros al día. Pero mi hijo nos ha explicado su versión. Y si lo quiere mi hijo yo también me voy a Alemania.
En Alemania trabajan incluso menos horas que nosotros, pero en cada hora hacen mejor las cosas y controlan mejor como las hacen. Tienen mejor maquinaria porque las empresas las comparten y amortizan mejor los costes. Tienen mejores infraestructuras y logística porque invierten en ello para sacar más rentabilidad al tiempo. Cada uno cobra por su capacidad, con lo cual todos se esfuerzan por hacerlo mejor. Y en la universidad y en las escuelas nos están enseñando que sin esfuerzo no hay buenas notas. Y además los políticos están porque saben, no porque estén en un partido. Y el viernes por la noche se cogen unos pedales del carajo, en lugar de beberse cada día tres carajillos.
Enseguida le han dicho que eso es una chorrada, porque al final quieren venirse a veranear a Mallorca. Pues a mi ya me lo había contado el del camión, que va todas las semanas a llevar fruta, ha dicho otro. En la fábrica para la que hago los perfiles han montado una nave en un pueblo industrial de Alemania y dicen que es así, van reconociendo otros
Es que el internet que tengo en mi casa en Alemania no lo he soñado jamás en España. Y me cuesta la mitad que aquí. Y el profesor de la universidad está la mitad del año trabajando en una empresa y sabe del negocio todo lo que hay que saber porque si no lo despiden de la universidad, aunque haya ganado unos oposiciones. En la misma universidad están haciendo ahora un trabajo para estudiar como tienen que hacer los productos de las fábricas del polígono para competir y vender a los chinos, que también lo están invadiendo todo. Al fin y al cabo los chinos son oferta, pero también demanda.
¿Ahora resulta que serán perfectos? Dice uno que está quemado con tanta maravilla. Y entonces viene la historia de los barrios marginales, los turcos, el alcoholismo y la desilusión de los más jóvenes. ¿Para luego digan que Alemania es una maravilla? Todos callados, hasta que alguien recuerda que nos han pagado (Fondos Feder) todas las carreteras que hemos hecho en España en los últimos años. Algo falla en el cabreo general, porque no pueden ser tan buenos como dicen, tienen barriga cervecera, quieren venir a vivir a Mallorca, pero al final pagan nuestras carreteras, fabrican mejor y más barato y tienen menos paro. Así que callamos repletos de dudas y pedimos otra ronda de carajillos.
La inestabilidad refuerza el ansia del ciudadano por encontrar la centralidad. Cuando está en juego hasta la subsistencia el ser humano huye de las posiciones radicales y se refugia en un lugar equidistante. Por eso los movimientos de masas en el norte de Africa son moderados y libran una de sus batallas contra los radicalismos religiosos al uso. Pero esa búsqueda de la centralidad domina también la escena política española, como demuestran unas encuestas que no saben a qué carta política quedarse. Zapatero y Rajoy buscan la centralidad perdida, pero el ciudadano no los identifica en ese espacio.
El esperpento político que vivimos nos va a llevar a disponer de normativas para refinanciar las deudas autonómicas hasta el infinito sin paralelamente tomar una decisión coherente para mejorar las cuentas públicas a base de austeridad y eficacia. La bronca por igualarse a Catalunya en los favores de Zapatero no incluye para nadie plantearse un plan de austeridad real que permita mejorar el déficit para hacer frente a la deuda, refinanciada y centrifugada hasta la quiebra total.
Hacienda ha revolucionado el bar del polígono. Hoy no se hablaba de otra cosa. Van a llegar inspectores a docenas para levantarnos las alfombras y sacar todo lo que facturamos en negro, eso que llaman economía sumergida. Como era de esperar enseguida se ha montado el lío. Unos que están encantados de que metan mano y otros que anuncian el cierre del taller si tienen que pagar IVA y IRPF.
El lunes pasado la rebelión popular en Egipto nos parecía magnífica. El martes media España estaba por sumarse a la rebelión de los pueblos contra los dictadores (una frustración más porque el nuestro se murió en la cama). Y ayer ya veíamos el riesgo en el cierre del Canal de Suez. Como decía Heráclito todo fluye, todo cambia y nada permanece. Pero nuestra mentalidad acomodaticia nos impide ver la intensidad de este cambio.
¡Coño con el mini pacto de la Moncloa! No he podido pasar de la primera página del famoso documento porque me he puesto de mala leche al ver lo que nos hacen a los autónomos. Ahora resulta que si queremos cobrar paro tenemos que cotizar un 2,2 % más. ¿No pagamos bastante? Y claro: cuando lo he mencionado en el bar del polígono y ha corrido el papel la mala leche superaba el nivel de los carajillos. ¿Pero qué se han creídos los sindicatos, el gobierno y las grandes empresas? Unos están a la sopa boba y otros chupándonos la sangre, y cuando llega la hora de echarnos una mano nos la echan al cuello.
Jueves, 16 de febrero
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo