En el bar del polígono casi todos somos de Felipe González, hasta los que ahora dicen que votan al PP porque están hartos de Zapatero. Por eso cuando Felipe ha dicho que otra “burbujita” va a estallar se nos han puesto los pelos en punta. El de la fábrica de maquinaria, que es economista, nos ha explicado que Felipe ya dice desde hace tiempo que esta crisis es en W, que quiere decir que ahora que salimos de una vamos a caer en otra igual o peor. Y mañana huelga general.
Agraviados siempre los valencianos con Catalunya hemos olvidado que el Arco Mediterráneo Español/AME (Catalunya, Comunidad Valenciana, Baleares, Murcia y Andalucía) reúne el mayor mercado de España (junto con Madrid) y que deberíamos pensar en ello antes de lanzarnos a costosas aventuras transplanetarias. La reactivación empieza por nosotros mismos y nuestros vecinos. Solo es cuestión de asumir el valor de la vecindad.
Asomarse a la ventana de este país es recibir un soplo de aire rancio, viciado, caliente, reciclado. Todo lo que se decide, anuncia o dice solo tiene como objetivo alcanzar los cinco minutos de gloria posteriores, traducidos en titular, imágenes de televisión y las consiguientes elecciones de la temporada. Por eso asistimos diariamente al mayor cúmulo de despropósitos. A los que me sumo con alegría e ilusión en mi futuro. ¡Faltaría más!
En el bar del polígono ha estallado hoy una bronca de las gordas. Por aquello que dicen que venden más ejemplares todos los periódicos de la ciudad mandan gratis un diario al bar. Y hoy, uno que tiene la empresa a punto de cerrar, ha entrado chillando que este país es un cachondeo y que está lleno de chorizos. Y como muestra ha empezado a enseñar páginas y más páginas de los periódicos.
Bruselas le da la razón a Rafael Blasco en su Ley Urbanística Valenciana. El PSOE ha hecho el ridículo con sus permanentes denuncias y Juan Cotino tendrá que buscarse mejor argumento para cambiar una ley que podría seguir vigente. Pero con toda la carga positiva de la prueba a rastras ni esta ni otra LUV sirven para nada porque ahora nadie apuesta un euro por el urbanismo en la Comunidad Valenciana.
Debo ser el único que queda en el polígono que sigue pagando autónomos. En el almuerzo del bar dos que quedaban pagando la cuota ya dijeron que se borraban. ¿Por qué? Porque no sabe para qué pagarla. No saben si cobrarán pensión, no les sirve para el paro y les obliga a estar de alta en Hacienda. Todo fuera y al submarino.
Esta semana ha sido pródiga en acontecimientos teatrales, pero hay dos que llaman la atención poderosamente por la categoría de sus actores. Primero la reunión en Barcelona del presidente de la Cámara de aquella provincia, Miquel Valls, con el presidente de la Cámara de Valencia, José Vicente Morata, con el conseller Mario Flores como convidado de piedra, para llorar un rato juntos por la apatía europea y madrileña con el corredor ferroviario mediterráneo. Apoteósica la actuación valenciana con coreografía montada y pagada en beneficio del puerto de Barcelona. (¿Se saben ustedes el cuento de la rana y el escorpión?)
Esta semana ha sido pródiga en acontecimientos teatrales, pero hay dos que llaman la atención poderosamente por la categoría de sus actores. Primero la reunión en Barcelona del presidente de la Cámara de aquella provincia, Miquel Valls, con el presidente de la Cámara de Valencia, José Vicente Morata, con el conseller Mario Flores como convidado de piedra, para llorar un rato juntos por la apatía europea y madrileña con el corredor ferroviario mediterráneo. Apoteósica la actuación valenciana con coreografía montada y pagada en beneficio del puerto de Barcelona. (¿Se saben ustedes el cuento de la rana y el escorpión?)
Con buen criterio los presidentes de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miguel Valls, y el de Valencia, José Vicente Morata, apuestan por la implicación privada en el corredor ferroviario mediterráneo, a la vista de la ceguera de las sucesivas administraciones públicas españolas y europeas por asumir la inversión. La seguridad de que la explotación del corredor para pasajeros y mercancías tiene un retorno económico del 11 por ciento acaba `por avalar la iniciativa privada. Pero el negocio de un corredor de este tipo va mucho más allá que los beneficios que reporte para los fondos financieros que asuman el riesgo.
Cuando los historiadores revisen las hemerotecas y las bases de datos para documentarse sobre la crisis y sus efectos quedarán asombrados. ¿Cómo permaneció la clase política española enredada en sus asuntos domésticos, mientras la sociedad vivía unos cambios trascendentales? ¿Por qué languidecieron empresas y organizaciones con sus funcionamientos tópicos en crisis, mientras se alumbraban nuevas formas de trabajar, comunicarse, vivir, producir y vender?
Jueves, 31 de mayo
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo