La desconfianza reinante tiene dos procedencias: la falta de liderazgo ante la ansiedad social por la crisis y la falta de autoridad para aplicar soluciones. Es una queja permanente (“los políticos van a lo suyo”, falta de liderazgo) y que va agrandándose según sube la percepción de caos (“nadie que se atreve a meterle mano a la crisis”, falta de autoridad). Obama es más líder y manda más cuando más ejerce de líder y más autoridad demuestra. Para eso lo han votado los americanos. Nuestros líderes tienen miedo a ejercer de tales porque no son líderes y porque no saben qué mandar (autóritas y no potestas).
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez