Ante el agobio económico y financiero que afecta a humanos y políticos, el gobierno del Estado puede emitir deuda pública o endeudarse hasta donde el infinito y Bruselas le permitan. Las comunidades autónomas hacen lo mismo, a base de créditos o, simplemente, retrasando el cumplimiento de sus obligaciones electorales para la siguiente legislatura. Las diputaciones provinciales son solo mecenas de la miseria. Todo es cuestión de saber jugar a la política. Pero los ayuntamientos tienen que abrir la persiana todos los días y reponerle la farola al vecino o pagar la calefacción del colegio del pueblo. No tienen posibilidad de excusarse con la política.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez