La perversidad de la política española llega incluso a confundir el verdadero motivo de las necesarias fusiones entre cajas. No es una cuestión de poder político, ni de marcos regionales, ni siquiera de empleados o de mercados cautivos. Es una cuestión de exceso de riesgo y control del crédito. A un político se le cambia de un cargo a otro con un buen sueldo. Y para un empleado de una caja la prejubilación es una bicoca. Pero a quienes han conseguido créditos fáciles y millonarios no les gusta que les cambien el reglamento y el interlocutor.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez