Los políticos españoles han demostrado muchas cosas a lo largo de la historia democrática reciente. Pero de las más importantes es la demostración de la incapacidad que tienen para enfrentarse a la gestión de una crisis. El último ejemplo: el órdago a la grande de Ricardo Costa a todo el Partido Popular y la resolución a trompicones del primer acto de una crisis que desde Rajoy hasta Camps, pasando por González Pons o Zaplana, todos sabían que iba a estallar desde principios de 2009.
Los primeros datos de que la investigación de Garzón iva a armar la gorda y destapar lo innombrable lo saben en la sede del PP en Madrid y en la presidencia de la Generalitat al menos desde febrero. Pero unos optan por mirar hacia otro lado por procesos electorales, congresos próximos o temores atávicos. Y otros recalan en el tancredismo para no tener que ver una foto movida. El primero que avisa es Juan Cotino, que fue director general de la Policia y guarda buenos contactos. Pero hasta un día le llegan a retrasar toda una noche la comunicación a Camps de que El País publica al día siguiente aquello de “lo nuestro es muy bonito”.
Luego los papeles circulaban por despachos y redacciones y en unos sitios los guardaban en un cajón, en otros sonreían y en algunas redacciones montaron un gabinete de simulación política para dar salida a horas de grabaciones vergonzantes. Aunque si a todos nos sacaran los dos últimos años de charletas telefónicas todos caeríamos muertos de vergüenza.
La justicia tendrá que decir hasta dónde llega la responsabilidad legal de todo este sumario. Pero la perversa estética de lo ocurrido ha roto el espejo de los políticos del PP en la Comunidad Valenciana. Por encima de los resultados electorales, que le continuarán dando como vencedores por los siglos de los siglos, se ha generado una brecha entre el ciudadano y quienes tenían su confianza. Y todo por no saber gestionar a una crisis.
No es nuevo en la política española. Aznar no supo gestionar las crisis del Prestige y el 11-M. Zapatero nos ha sumido en el mayor desastre económico de la historia española moderna por no saber enfrentarse a la crisis económica. Y el propio PSPV-PSOE ha malgestionado dos veces el despido de Joan Ignaci Pla como secretario general con formas muy semejantes a las que haría Hugo Chavez para cesar a su gorilita de turno.
Si tuvieran que examinarse en una escuela de negocios todos serían suspendidos por no saber ni siquiera negociar un convenio. Lo malo es que con esa incapacidad gestionan miles de millones de euros. Las crisis se gestionan para que no existan, cuando lo primero que uno tiene que hacer cuando tiene un problema es reconocer que tiene un problema. Ya ven: desde febrero y todavía ayer Ricardo Costa hinchaba pecho con la amenaza de meter en el saco a Vicente Rambla y al propio Francesc Camps, que al fin y al cabo cometieron el grave error de nombrarle.
Ahora seguirá la publicación de grabaciones, saldrán fotos increíbles y algún juez archivará el sumario por falta de pruebas fehacientes. Correa y alguno más seguirán entre rejas por delitos fiscales y otro día saldrá el “caso” de uno del PSOE, depende de cómo vaya el aire. Pero lo grave es que la incapacidad para gestionar las crisis seguirá siendo un mal endémico de los políticos españoles, que prefieren no moverse para seguir saliendo en la foto. Por eso pocos creen en la clase política.
Yo dejo en el terreno de la presunción de inocencia cualquier acusación de las que se hacen. Quizá porque embobados con unos contratos arriba y abajo se nos olvida lo más importante: la gestión del Presupuesto. Aunque que tiene mucha razón en lo de la parálisis de la sociedad civil valenciana.
Realmente la incapacidad de estos politicos valencianos del PP es alarmante, pero claro hasta ahora todo iba discurriendo en la mas absoluta normalidad, esto funcionaba solo y aqui no pasaba nada, mientras en las cloacas del Consell se seguia robando y enriqueciendose de manera inmoral. Uno de los artifices de las adjudicaciones y que parece seguir pasando desapercibido es Vicente Rambla, que siempre ha sabido permanecer en la sombra desde los tiempos de Joaquin Farnós (destituido) y salir indemne de todas, a pesar de su trayectoria de corrupción en la adjudicación de concursos a sus amigos, algo le habrá caido y tendrá a buen recaudo o en sus incursiones a relevantes empresarios de la comunidad con proposiciones indecentes y que ni ellos han tenido la valentia de contar, pues ya se sabe, hay que nadar y guardar la ropa. La ausencia de una sociedad civil concienciada les está salvando pero creo que por poco tiempo pues esto va a más y esta vez no puede seguir la sociedad permitiendo la
Viernes, 27 de noviembre
JUAN JULIO ALFAYA
Pedro Fernández Barbadillo
Juan Luis Calbarro
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Silvia Carreño
José Luis Palomera Ruiz
Francisco Rubiales
Vicente A. C. M.
Vicente Torres