A fuerza de canoso uno se convierte en un libro más de los que atesora en su biblioteca. Y pese a que no es la norma entre los “letraferits” (del valenciano escribidores malintencionados) de vez en cuando hay que recurrir a la estantería. Y entonces me encuentro con un libro del dimitido Jordi Sevilla, editado en 2002, prologado por José Luis Rodríguez Zapatero, y en el que defiende lo mismo que ahora le ha llevado a dimitir de sus vanidades políticas: hay que reinventarse el socialismo. (De nuevo socialismo, Jordi Sevilla, Editorial Crítica)
El prólogo de Zapatero debería ser utilizado por González Pons (PP) para demostrar las veleidades del presidente del Gobierno. Hoy digo que hay una respuesta ideológica a la crisis y mañana digo que esto es un asunto fiscal. Una buena lectura del prólogo le daría al PP munición sobre lo que pasa por la cabeza de Rodríguez Zapatero si Rajoy y sus ideólogos fueran capaces de plantearse algo más que leer los argumentarios que elaboran Leire Pajín y compañía (otro día les cuento lo de la secretaria de Organización y su madre, que es una saga en Benidorm parecida a los Blasco en Valencia), para encerrarse en el círculo vicioso de todo político que se precie.
Sevilla apunta en su libro la necesidad de adjudicar a la razón cualquier decisión, cuestión obviamente mejorable a partir de las decisiones que toma su ex jefe de filas. A partir de este principio, Zapatero ha convertido la razón en artículo de fe sobre sus improvisaciones. Pero si avanzamos en el libro hay claras referencias a los cambios productivos en la estructura económica e incluso a la necesidad de cambiar las prestaciones sociales en función de esa nueva estructura económica. ¿Adivina alguien que hable de un nuevo Estado del Bienestar? Sevilla empieza a ver un nuevo estado corporativo frente a un modelo de beneficencia. Al fin y al cabo es el nuevo socialismo. El gasto social debe ser productivo antes que protector.
El discurso de Sevilla me parece a fecha de hoy tan difuso como el que impulso a Zapatero a la Moncloa. Pero al menos tiene una coherencia como fue la de Giddens (ideólogo de Tony Blair) para definir la Tercera Via al socialismo, un camino gestor del capitalismo. Lo malo es que como eso exigía hacerle frente a la crisis con apuestas claras, Zapatero prefirió mandar a Sevilla a galeras como si eso fuera un castigo cuando lo ha convertido en el mejor premio. ¡Enhorabuena compañero!
Viernes, 17 de febrero
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga