Aprovechando el aniversario de Confucio recurro a una de sus más célebres frases: “se llama error a cometer una equivocación y no corregirla.” Si encima caemos en la autojustificación o la culpación de los demás los errores ya todo es mucho peor que la equivocación original. Y eso lo dicen hasta los jesuitas que introdujeron a Confucio en Occidente. Ese es el mal de las decisiones que no toma o que toma el presidente del Gobierno y su equipo. Cometieron una equivocación el día que no quisieron reconocer la crisis y a partir de ahí todo va en cascada.
Mi hija va a un buen colegio (LLedo International School) que lo es porque ha asumido que la formación de los ciudadanos del futuro no puede depender de veleidades políticas. Mi hija y sus compañeros van a educarse en el llamado Bachillerato Internacional, de manera van a tener que estudiar mucho más para competir con sus compañeros de otros países, pero quedan fuera de los debates sobre política educativa española propios del siglo XIX. Estudias y ser felices es lo prioritario. Aplicada pues una mínima tabla de competitividad estoy más que satisfecho con el conocimiento que tendrá mi hija para que enfrentarse a la cruda realidad del mercado y de la vida que se nos viene encima. ¿Cómo estamos preparando a nuestros hijos para el nuevo paradigma?
Es que yo soy un directivo de Magna que llega a Zaragoza a negociar si despide más o menos empleados de Opel y salgo corriendo. Y si soy un chino como los que últimamente se pasean por la costa valenciana buscando negocios es que ni me como ni la paella aunque le pongan arroz blanco. Este es un país donde solo pueden sobrevivir Gaby, Fofó, Miliki y Fofito. Esto es una coña, aunque haya millones de personas que intentan tomárselo en serio. Ya digo: llega ayer un inversor y ve el numerito de las fotos de las hijas de Zapatero, el anuncio de la subida nadie sabe de qué impuestos, las entrañables conversaciones del Caso Gürtel o la guerra de espías contra los enemigos de Laporta y lo tiene claro. ¡A correr!
Hay un experto singular (Peter Simons) que desde las Cámaras de Comercio explica un principio que debería convertirse en un cartel en la puerta de nuestras fábricas grandes y/o pequeñas. Lo importante ahora ya no es fabricar. Lo importante ahora es vender lo que quiere el cliente. Y para vender hace falta márketing, técnica, recursos, capacidad para saber lo que quiere el cliente y grandes tubos de ADSL que pasen de los 100 megas. ¿Sabe alguien dónde hay de esto?
Desde que hace cuatrocientos años los cristianos expulsaron a los moros que la ahora llamada Comunidad Valenciana no ha vuelto a recuperar el impulso de una sociedad civil articulada. Durante años todos hemos cantado las excelencias de una sociedad civil que al final solo eran las bandas de música, las filás de moros y cristianos, las fallas o la asociación de paranyeros (caza del tordo). Cuando ahora llega la catarsis, esa sociedad civil está desaparecida. Solo existe la clase política y no se muy bien para qué.
Para evitar tener que comprar una casa nueva, un vecino del polígono que quiere casar a sus hijos ha decidido arreglar una casa vieja que tenía en el centro de la ciudad. Se dijo: “contrato dos chapuzas (ahora se llaman empresas de reforma integral) y me dejan la cocina y el baño impecables y luego me pintan la casa y las puertas.” Casa nueva por cuatro euros y sin pedir permiso al banco. ¡Ja! Ni que tuviera que hacer El Escorial. No contaba con los políticos metidos a Pepe Gotera y Otilio.
Está de moda hablar de la soledad de Zapatero porque desde Pedro Solbes hasta Prisa lo han abandonado (temporalmente). Sin embargo pienso que la cuestión es si a Zapatero le gusta la soledad del poder o quizá no sabe encontrar amigos. Por ejemplo. Obama es el presidente más atacado desde los grupos mediáticos omnipresentes en todo Estados Unidos. Y sin embargo tiene una gran imagen pública y cuenta con millones de amigos porque conecta con ellos a través de las nuevas tecnologías. ¿Por qué se queda solo Zapatero?
Otra vez ha tenido que venir un inglés y escribir una novela en la que demuestre que en España, en este caso en la Comunidad Valenciana, Castellón, es posible otro turismo más allá del sol, la playa, Marina d’ Or, los parques de atracciones y los campos de golf. Jason Webster toma de referencia el pico de Penyagolosa para escribir “La montaña sagrada” y demuestra que el mejor parque temático del mediterráneo está a diez kilómetros de la orilla del mar o del mayor campo de golf y el mejor resort.
Vuelvo a recurrir al libro de citas de Woody Allen: “Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes futuros.” Lo malo es que tal como viene el asunto ya no se qué planes futuros puedo hacer con mi PYME. Zapatero no me ha aceptado el regalo, el director del banco no me saluda, los proveedores me exigen el pago en efectivo y los tres clientes que pagan nos los disputamos al mus en el bar del polígono. Y encima el último informe del eurosocialista Joaquín Almunia destroza toda la supuesta política antricrisis del españosocialista Rodríguez Zapatero.
Un amigo de PYME está convencido de que no saldremos de la crisis hasta que no cambiemos el Estado (con mayúscula). Y por mucho que le explico que el estado (con minúscula) somos todos desde la Revolución Francesa, él insiste en su argumento: “Este Estado (con mayúscula) no funciona”. Y la verdad es que al final tiene razón. Lo que no funciona, que es la política, se ha apoderado del Estado (con mayúscula) de tal manera que justifica las mayores atrocidades que puedan hacerse en nombre de la gestión pública.
A fuerza de canoso uno se convierte en un libro más de los que atesora en su biblioteca. Y pese a que no es la norma entre los “letraferits” (del valenciano escribidores malintencionados) de vez en cuando hay que recurrir a la estantería. Y entonces me encuentro con un libro del dimitido Jordi Sevilla, editado en 2002, prologado por José Luis Rodríguez Zapatero, y en el que defiende lo mismo que ahora le ha llevado a dimitir de sus vanidades políticas: hay que reinventarse el socialismo. (De nuevo socialismo, Jordi Sevilla, Editorial Crítica)
En el debatido debate de los impuestos solo hay dos menciones a las Pequeñas y Medianas Empresas y a los autónomos. Una en la que de refilón Zapatero habla del Impuesto de Sociedades y otra que Durán i Lleida recuerda al Gobierno que el tejido productivo de este país son las Pymes. Lo demás fue un diálogo de sordos entre cortesanos, sin que influya para nada en la dinámica económica de la crisis. ¿A alguien le ha mejorado la bilirrubina?
Dice el consejero delegado del Grupo Santander, Alfredo Sáenz, que para liderar la innovación, que se supone nos debe sacar de la crisis, hay tres candidatos: la administración, la universidad y las empresas. Yo añadiría la sociedad civil, el usuario, pero en la España actual concluiría que lo tenemos crudo y nadie dará el paso porque estamos cómodamente instalados en la lado oscuro de la fuerza.
Parece una contradicción, pero es lo primero que enseñan en las clases que imparten los grandes maestros de la metodología electoral. Felipe González no ganó por goleada en 1982. Es que el centro derecha de Suárez llevaba años haciendo méritos para perder la confianza de los españoles. Y en 2001 Zapatero no ganó, sino que Aznar fue castigado por su desastrosa gestión de la crisis de Irak y del 11-M. Y ahora, pese a las tendencias que marcan las encuestas y su desastrosa gestión económica, Zapatero no ganará las próximas elecciones, las perderá Rajoy porque no es capaz de sumar las esperanzas suficientes en los votantes decepcionados.
Como es habitual andamos tan enredados con la Gripe A, las putas de la Boquería, la incapacidad de Zapatero para resolver la crisis, los 420 € de la beneficencia para aliviar el paro, el respaldo de Rajoy a Camps y las últimas virguerías del Barça, que ha quedado oculto el hecho más importante de la semana: Uno de cada cuatro chavales españoles fracasa escolarmente.
Estamos enfermos. De repente la moral ciudadana se ha alterado porque El País publicaba el otro día la foto de una puta prestando sus servicios a un cliente. ¡Horror! ¿Cómo pueden pasar estas cosas en el país de los 420 euros de paga extra a los parados y de las rogativas para salir de la crisis? ¡Todo un escándalo porque las putas la mamaban en la Boquería pero nadie dice nada de las que se enculan en Ibiza!
Mire señor Zapatero. Solo los salarios de dos trabajadores y usted si quiere cobrar algo como autónomo. Los costes los puede reducir a la mitad si se pasa a la economía sumergida, que es lo que está haciendo todo el mundo. E incluso los dos trabajadores le agradecerán que los mande al paro porque así tienen un año de subsidio, más seis meses de regalo y luego con otra votación de la benéfica izquierda parlamentaria igual aguantan hasta dos años. Para el 2012 dios proveerá, que será la fase siguiente para equilibrar el déficit.
Personalmente me fio de Trinidad Jiménez, ministra de Sanidad, y de Angel Gabilondo, ministro de Educación. Más allá de su histórica afición a salir en la foto (¿recuerdan aquella chupa de cuero cuando se presentó como candidata a alcalde de Madrid?), me parece que Jiménez ofrece un punto de sensatez en medio de tanta locura. Y lo mismo Angel Gabilondo, que es mi debilidad, cuando apuesta por mantener los colegios abiertos pese a tanta psicosis con la Gripe A.
El diputado del PSOE por Castellón, Jordi Sevilla, anunció ayer en su blog que dimite de la política. No sé si lo ha hecho el día uno porque en esta fecha se incorpora a su nuevo trabajo o porque así ha cobrado las vacaciones parlamentarias. Pero lo que tengo muy claro es que se va de la política harto de la mediocridad que reina en esta fauna. Si encima se va de la política valenciana debe ser como un orgasmo múltiple.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez