Un amigo que está muy enterado me dice en los primeros escarceos del retorno veraniego que si fuera el ministro de Educación, mi respetado Angel Gabilondo, obligaría a todos los políticos, sindicalistas, patronos varios, periodistas afines y comelitones a estudiar los textos completos de los muy buenos informes que hacen los gabinetes de estudios de cajas, cámaras y hasta algún banco. Así dejarían de decir tonterías, como esa de asombrarse de que el 63 por ciento de los españoles ya son mileuristas.
Mi amigo ya ha tenido que reducirse el sueldo dos veces en lo que va de año. Y yo he hecho lo propio y ponerles en la tesitura a los dos empleados que sobreviven en mi negocio. Pero como los políticos, los sindicatos y las patronales hablan de renegociar convenios, pues todo queda como muy confuso. ¿Es este un país de ignorantes o es que preferimos hacernos el bobo? Hace ya unos cuantos meses que este amigo me recomendó el libro de los italianos Gagg y Naduzzi anunciando el fin de las clases medias y el nacimiento de la sociedad de bajo coste, mileuristas al fin y al cabo. Y lo son aquí, en Italia o en Bélgica
Pero aquí además seguimos tocando el tambor y anunciando subidas de impuestos para el 2010, cuando hasta el más mísero contable sabe que reducir el déficit a costa de subir impuestos lastra cualquier balance. Y por subir los impuestos soy partidario hasta de que me suban la tasa de basura. Pero la cuestión es saber si ese dinero es para gastarlo en tonterías que cubran el déficit o para generar riqueza.
Por eso mi amigo dice además que en la Comunidad Valenciana debería ser obligatorio para cualquier empleado, empresario o bancario la lectura de los informes que hacen las Cámaras de Comercio. Dice Enrique Domínguez, jefe de Estudios de la de Castellón, que en este tercer trimestre se reducirá a la mitad el grado de utilización de la capacidad productiva. Me he puesto a temblar cuando he leído esto. Y sin embargo los comelitones de turno hablan de recuperación del turismo de autopista, Formula 1, sol y playa a diez años vista. ¿Pero es que nadie es capaz de valorar lo que significa esa caída productiva? Mientras Zapatero medita la siguiente improvisación pongámonos a reinventar la economía porque nadie va a mover un dedo por nosotros.
Viernes, 17 de febrero
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga