Hace años el catedrático de Derecho Alejandro Nieto acuñó la calificación de “desgobierno” a la suma de decisiones y actuaciones que toman las administraciones que convierten la gestión pública en un caos y un pozo sin fondo. A los males entonces enunciados por Nieto hay que sumar ahora la locura de la financiación autonómica en medio de una crisis que arrasará hasta los criterios institucionales.
El problema no es si a Catalunya le dan doce o una docena. O la rebelión de las autonomías socialistas o las peperas. O que Esquerra Republicana se convierta en árbitro de la vida política española con no más allá de unos miles de votos. ¡Alucinante! Eso son las chorradas derivadas de la primera ecuación, que es abordar como expectativa política la financiación autonómica en medio de esta crisis. O a lo mejor es solo una excusa del Gobierno de España y de Zapatero para centripetar el déficit público más allá de Madrid. ¿Pero todos esto son se enteran de lo que está pasando?
La cuestión es qué se hace con el dinero público. Un TAC tiene un coste de 60.000 euros y hay mucha gente a la que hacerle este estudio preventivo. Pero si hay un control de la gestión se hacen solo aquellos que son imprescindibles. Si hay desgobierno se hacen tantos como permite la financiación disponible. Y lo mismo si hablamos de las televisiones autonómicas, la enseñanza de la lengua o el número de funcionarios. O la productividad de la administración pública. Ese concepto no existe en los papeles firmados ayer por los promotores del desgobierno.
Esta historia de la financiación pública lo que discute es que cada virrey disponga del dinero suficiente para pagar muchos TAC sin necesidad de analizar la gestión de esos recursos. ¡Paga el Gobierno! dice el personal. Y los comelitones españoles se reparten miles de millones para su uso y abuso, justificando la demanda por quítame unos votos coyunturales. No pasa nada. Dentro de diez años aún estaremos pagando estos desmanes feudales.
Miércoles, 15 de febrero
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Javier Vicente Gil
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo
Carlos Ruiz Miguel
Avelino Vallina
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Francisco Rubiales
Miguel Barrachina