Hacienda está de moda. Amén de los tejemanejes del Gobierno para sacar los presupuestos, extremo habitual todos los años desde que el Estado existe, en este mes hay que hacer la declaración de la renta, valorar el rumor de que el año que viene subirán tres puntos el IVA para recaudar más y avisar con tiempo al gestor para que esté ojo avizor por si llega un inspector a comprobar el impuesto de sociedades de 2005 o 2006.
Las PYME sufrimos la declaración de la renta, aunque a algún autónomo le salga negativa. Y sobre todo las inspecciones de Hacienda. Como el Gobierno de España y de Zapatero tiene que generar ingresos para hacer frente al gasto improductivo en el que se ha metido, recurre a uno de los pocos cajones que le quedan por hurgar. Revisar papeles de los años prósperos antes de que venzan los plazos para levantar acta.
Así que en las delegaciones de Hacienda de toda España se amontonan los expedientes de 2005 y 2006 a ver qué sacan en claro y cuánto pueden recuperar para continuar gastando en los presupuestos de 2010. Las grandes empresas no tienen problema, porque cuentan con equipos contables que ya atajan el fuego. Pero las pequeñas empresas estamos como locos recuperando una factura perdida, otra impagada y el teléfono del proveedor que nos dejó un impagado no reconocido en el balance.
Jodidos pero contentos, porque como hay que preocuparse de la inspección de 2005 queda poco tiempo para valorar cómo será el próximo mes de septiembre. Aunque ya se sabe. Como el Gobierno sigue sin cambiar de criterio y está abonado el gasto improductivo, cerraremos el año con unas pérdidas monstruosas y un paro superior al 20 por ciento, que lo dice hasta el Banco de España. Estamos encantados instalados en la crisis para toda la vida.
Martes, 10 de noviembre
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel
JUAN JULIO ALFAYA
José Luis Palomera Ruiz
Juan Fernandez Krohn
Miguel Torres Galera
Vicente A. C. M.
Francisco Rubiales
Julio César Izquierdo