Casandra no hacía sino pronosticar desastres, al igual que muchos pigmaliones que venían anunciando la crisis desde hace años. Lo peor es que en los últimos meses lo que aparecen son salvadores que aseguran los brotes verdes si crees firmemente en conseguirlo, con la ayuda inestimable de un poco de abono procedente de la inspiración divina. Por malos Dios nos ha traído la crisis y su bondad infinita nos sacará de ella. Tal cual como Zapatero.
Como estamos instalados en el destino universal que supone la crisis el comportamiento suicida del gobierno y sus comelitones pasa desapercibido. Al contrario: alimenta la sumisión. Por eso nadie se extraña que ahora supriman la ayuda de los 400 euros que fue pan bendito hace unos meses o que sin sonrojo anuncien una subida de impuestos para equilibrar el déficit del exceso de gasto improductivo. Como Dios tiene el secreto de la nueva sociedad y el nuevo modelo económico hay que creer que sin crisis no hay paraíso.
La sociedad ha desarrollado un despego respecto a lo que ocurre en el piso de arriba. ¿Alguien se acuerda ahora de los Falcon de Zapatero? ¿Y del nuevo modelo productivo experimental anunciado para Extremadura? ¡Quia! Ahora toca una batalla campal por el bucle nostálgico de la financiación autonómica. ¿Y a qué coño viene ahora la disputa entre comelitones andaluces, extremeños y catalanes por quítame allá unas transferencias? Pues es la necesidad de perpetuar el caos que necesita de la terapia sistémica de la crisis.
Es el caos por el desastre, no por su teoría de un orden. Por eso la apuesta del Gobierno no es sacarnos de la crisis, sino hundirnos en ella, vivir en ella, porque así solo Dios tiene la capacidad y la voluntad de dirigir nuestro destino. Como dicen los nuevos santones de “El secreto” (Rhonda Byme), si lo crees te tocará la lotería. Lo peor para la divinidad que predica Zapatero es que le salen otros profetas por todos lados. Ya no es Aznar con sus recetas; es que hasta Jean Claude Trichet (presidente Banco Europeo) están avisando que España camina hacia el desastre. Aunque eso si: será un desastre divino.
Lunes, 9 de noviembre
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
JUAN JULIO ALFAYA
Vilagarcía na Rede
Avelino Vallina
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Vicente A. C. M.
Francisco Rubiales