Andan la corte política y mediática celestial encelados con las graves manifestaciones que jóvenes universitarios de media Europa y parte de España protagonizan en contra de los acuerdos de Bolonia sobre el marco universitario europeo. Y están tan contentos con haber descubierto la capacidad de maldad y gamberrismo de los más jóvenes que no se quieren enterar que esto es solo el principio de una movida mucho más fuerte. No es Bolonia, estúpidos. Es el descontento social. Son los primeros brotes de la movida ciudadana contra la crisis. Solo que están disfrazados de universitarios, como en Madrid lo hacen otros trasvestidos de autónomos.
Lo anunció hace unas semanas un equipo de expertos del Fondo Monetario Internacional. La crisis va a traer una rebelión social que tendrá un formato diferente en cada país. En Francia ya amaneció hace un par de años con las manifestaciones de la periferia emigrante de París contra la burguesía capitalina. En Grecia no fue hace más de unos meses. Y ahora llega a España, concretamente a Barcelona y Alicante, donde la respuesta policial va pareja al grado de peligro que el orden establecido ve en la ruptura que provocan los jóvenes.
En un sitio o en otro los manifestantes no tienen nada que perder. Lo expresaban los estudiantes de Barcelona y los autónomos de Madrid. De perdidos al río. Ni los rectores, ni los sindicatos, ni las asociaciones empresariales o universitarias, ni los vehículos mediáticos al uso les sirven para nada. Solo funciona la red social por Internet y el móvil. Ante el paro, la falta de futuro o el desastre familiar los manifestantes tienen poco que perder. Y pronto lo veremos en la seguridad ciudadana o en el mayor disparate del fracaso universitario (del escolar ya no vale la pena hablar). Y si quieren entonces lo disfrazan de Bolonia o de gamberrismo encubierto.
Pero no pasa nada. Mientras la mecha prende en el Parlamento hablan de Kosovo, Zapatero espera su fotografía con Obama, Montilla reclama financiación autonómica para pagar TV3 y Camps buscan triunfos para no hablar de los trajes. Por supuesto que todos ellos temas del máximo interés para los supuestos manifestantes de Bolonia (¿alguno de los manifestantes o de los contramanifestantes sabrá o les importará qué es eso?) o para los autónomos.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez