El Euribor cerrará el mes de marzo al 1,91 por ciento, que es todo un record y un esfuerzo monetario europeo para aliviar el crédito. Sin embargo cuando vas a un banco o a una caja a pedir prestado te piden hasta el 9,50 por ciento, suponiendo que te den el crédito. ¿Para qué sirve entonces el Euribor? Para nada. Bueno, en realidad para marear la perdiz. Convenios y precios regulados por el Euribor y el dinero no lo consigues por menos de seis veces más. Señor Solbes:¿pongo los precios atendiendo al IPC y el Euribor o al precio que me cuesta el dinero? ¿O mejor no pongo precios porque nadie compra?
A seis meses vista quedará abierto el nuevo aeropuerto de Castellón. Una demanda histórica de la provincia que era reclamada fundamentalmente por el sector turístico. Sin aeropuerto no se puede competir con otros destinos, ni pueden venir los turistas, ni podemos salir a ofertar nuestras playas y montañas. Sin aeropuerto no vale la pena invertir un euro en turismo, ha dicho siempre la iniciativa privada. Ese ha sido un argumento potente para reivindicar esta infraestructura necesaria.
Andan la corte política y mediática celestial encelados con las graves manifestaciones que jóvenes universitarios de media Europa y parte de España protagonizan en contra de los acuerdos de Bolonia sobre el marco universitario europeo. Y están tan contentos con haber descubierto la capacidad de maldad y gamberrismo de los más jóvenes que no se quieren enterar que esto es solo el principio de una movida mucho más fuerte. No es Bolonia, estúpidos. Es el descontento social. Son los primeros brotes de la movida ciudadana contra la crisis. Solo que están disfrazados de universitarios, como en Madrid lo hacen otros trasvestidos de autónomos.
Ya no me vuelvo a preocupar por los créditos, la hipoteca, el mercado ni de la crisis en general. En solo cuatro días, posiblemente por efectos del puente festivo de Fallas, todos los dirigentes políticos y hasta algunos empresariale han anunciado que estamos tocando fondo y pronto empezaremos a salir del bache, que ya no es ni crisis. Atómico. ¡Estamos salvados! Y ni siquiera han hecho falta las agobiantes medidas de Obama. Aquí pronto volveremos a atar los perros con longanizas.
La pasada semana la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS) hizo público un magnífico informe sobre la perspectiva regional de la crisis económica. Como es de rigor todos los comentarios se quedaron en la lectura de las solapas, sin entrar a valorar los datos aportados por el equipo de Julio Alcaide. Si lees los cuadros de las magnitudes económicas españolas de los últimos años concluyes que en algunas regiones españolas, como es el caso de la Comunidad Valenciana, la crisis empezó hace muchos años. Y menos mal que la construcción salvó la debacle en el inicio del siglo XXI.
El anuncio de Carmen Chacón en Kosobo no es fruto de la casualidad. No hay error estratégico; hay un fallo táctico. Al Gobierno de España y de Zapatero le importa una higa la reacción internacional frente a una declaración realizada para el consumo político interno. El anuncio de salir de Kosobo de prisa y por piernas no corresponde al mantenimiento de una postura coherente con el no reconocimiento de aquel estado. Responde simplemente a la tentación autárquica que encabeza el presidente del Gobierno y que como define la misma palabra alcanza su paroxismo en los criterios contra la crisis adoptados desde el propio Gobierno.
Hay tres anuncios que llaman la atención en esta temporada. El de la ciudad de Valencia (solo por Internet), por la fuerza con el que está hecho y el modelo de ciudad irresistible que vende. El de la Coca-Cola proponiendo felicidad con cualquier excusa. Y el del Corte Inglés pidiendo que por favor llegue pronto la primavera. Y en medio de tanta buena ejecución y mejor criterio (no hay anuncio bueno si no hay un propósito detrás) aparece la imagen de AVON.
Para Semana Santa se espera la resurrección del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con el compromiso público por la salida de la crisis y con el anuncio de unas cuantas medidas que afectarán a la energía, el mercado laboral, el sistema educativo y la liberalización de algunos servicios, todo eso con mucha carga ideológica. Será después de las múltiples fotos que Zapatero se hará con Obama con ocasión de varias cumbres internacionales. Lo malo es que a estas alturas nadie confía en que ni Zapatero ni otros de los líderes políticos y/o sociales de cualquier color sean capaces de aportar la clave para la recuperación: generar confianza.
Jhon le Carré escribió una obra maestra con el sastre Harry Pendel como protagonista y que se ajusta a pelo en toda la historia de los trajes que un sastre llamado José Tomás dice haberle hecho al presidente de la Generalitat Valenciana, Francesc Camp, por cuenta de la trama organizada por Orange Market. Los trajes de Camps los habrá pagado de su bolsillo o se los habrán regalado para que vaya como un pincel incluso ante el Papa. Pero esta historia es tan rocambolesca como la que vive el propio Pendel en la novela de le Carré.
Celebran en Valencia el centenario de la Exposición Regional de 1909 con una buena aportación de nuevos modelos regionales que permitan adaptarse mejor a los tiempos que vienen. Se acabaron las ciudades individuales y nos aproximamos a una macroregión que atienda los nuevos hábitos ciudadanos. Y en esta nueva concepción de organización tribal y económica las ciudades deben redefinir su papel, porque de lo contrario serán barridas por la cercana. Por eso Castellón será absorbido por Valencia, Alicante configurará una nueva estructura urbana con Murcia y Elche y quien marcará las líneas de comunicación será Ikea y no serán los límites administrativos.
Lo mejor es que esto ya ocurre. Los de Elche y Alicante, que nunca se han llevado bien, se encuentran en la autovía a Murcia porque van a comprar a Ikea. Y Montilla lidera desde Barcelona un intento de capitalizar en aquella ciudad la capital del EURAM (Euroregión del Mediterráneo) a sabiendas de que quien se quede con la peana se queda con el santo. Está en debate la entrada del Mediterráneo a Europa. Y la Comunidad Valenciana, donde todavía es ajeno el concepto de Euroregión, carece de estrategias sólidas para enfrentarse a ese reto.
Las reclamaciones que se escuchan son por el AVE con Madrid, no por el eje mediterráneo, que queda como una reivindicación provinciana por tener un tren que vuela. En la celebración del centenario de la Exposición de 1909 plantean que si Valencia no aprovecha este momento de esplendor irresistible, como dice una magnífica campaña de marketing viral que ha hecho lanzado Rita Barberá por Internet, se le pasará el arroz y quedará relegada a capital de una región periférica.
El salto a dar tiene como siempre el grave inconveniente del cortoplacismo electoral en el cabalgan los políticos valencianos. Entre los juegos que se buscan (batalla del PP entre Alicante y Valencia) y aquellos que les provocan para que se entretengan (los trajes de Milano), lo cierto es que se les ha olvidado planificar el futuro que ya es presente. Mientras tanto sube la cifra de parados y la economía tradicional se hunde.
Una ciudad como Castellón ha perdido el tren al mismo tiempo que su tejido industrial está totalmente destrozado por la crisis. Pero los motores que podían suponer el Parque Tecnológico de la Universidad y la Universidad Virtual están quedando rezagados por ese cortoplacismo que incluso se impone en la Universidad. Alicante está ensimismada en encontrar otro modelo turístico que sustituya a los jubilados retirados. Y así otros núcleos de liderazgo. Por eso le piden a Valencia que tire del carro y
genere estrategias adecuadas para liderar esa Euroregión antes de que Barcelona genere su propio modelo histórico y la Comunidad Valenciana se quede en la periferia. Aunque tal como están las cosas lo más probable es que se vuelva a fiar todo a la improvisación fallera.
El patrón de la microempresa tuvo una idea brillante, de esas que ahora exhiben los gurús de la salvación económica. Una idea muy innovadora. Y dicho y hecho se puso a la faena para aplicar el Plan de Empresa y las estrategias de éxito que citan todos los manuales desde Stephen R. Covey hasta el No Miedo de Pilar Jericó. Pero el patrono de la microempresa se olvidó que estamos en España. Por eso cuando apareció ante su gestor para pedirle que le hiciera un plan financiero este ya le dijo que se olvidara e hiciera una contabilidad de caja: esto meto, esto saco.
El informe FUNCAS sobre la economía española es demoledor. Y no tanto por las crudas perspectivas que anuncia como por la dureza de las medidas a tomar para aliviarlas. La cosa está mal, muy mal, pero los expertos del Banco Bilbao y de las cajas de ahorros y no hace mucho la propia Unión Europea dicen que si no se toman decisiones urgentes sobre cuestiones estructurales aún vamos a estar mucho peor. ¿Pero quién acomete la reforma laboral, sube los impuestos, reorienta la locura de la financiación autonómica o reforma la administración? Nadie se atreve a tomar estas decisiones porque siempre hay unas elecciones en puertas. Con lo cual a buen seguro que superaremos los cinco millones de parados y este país sufrirá en 2010 una Guerra Civil incruenta.
En las últimas semanas pasean por los despachos de media España informes, planes estratégicos y proyectos operativos para salvar empresas, sectores económicos y hasta provincias enteras. La mayor parte de ellos son una inutilidad porque lo único que hacen es repetir los mismos esquemas que dieron lugar a la crisis en la que nos encontramos. Cito dos ejemplos cercanos para mi. En Castellón han elaborado un Plan Estratégico para la ciudad que es como si lo hubieran hecho en el año 2000. La consultora que lo ha redactado y sus promotores políticos ni siquiera han valorado los cambios urbanos que introduce la crisis. Y hay un Plan Estartégico sobre el Azulejo que aún es peor. Acaban pidiendo millones para seguir fabricando un producto que, por desgracia, no tiene demanda.
Entre tanto cortesano dedicado a hablar de lo políticamente correcto para unos o para otros surgen los síntomas de que llega el nuevo paradigma sin que nadie lo pare. En la misma semana el todopoderoso presidente del Banco Santander, Emilio Botín, acude personalmente a buscar clientes a pie de fábrica, el no menos importante Juan Roig (Mercadona) se gasta millones para tapar las denuncias sobre las marcas blancas que le hacen en Menéame, Bill Gates baja al terreno para explicar en escuelas americanas que como los estudiantes no se pongan a la faena el futuro no existe y la mejor fotografía en Internet es la de colas frente a un basurero para recoger despojos.
La Comunidad Valenciana registra unos índices de paro como nunca había ocurrido. Y lo que es peor: la creación de empleo está por los suelos, otro elemento enormemente grave. En otros tiempos subía el desempleo en unos sectores, pero otros ofrecían puestos de trabajo. Ahora todos están en caída libre. Por eso la conclusión es clara: la estructura productiva está rota, ha desaparecido del mapa económico. Los pilares de la economía valenciana han caído como el imperio romano y no hay otros para sustituirlos. Por eso avanza el paro y no se crea empleo.
En los últimos días han vuelto a proliferar los robos en chalets, masets y pueblos de la provincia de Castellón. Ayer lunes, sin ir más lejos, se supo que hasta diez masets han sido asaltados en Borriol para robar coches, motos, una nevera o un botijo. Y con pleno conocimiento de causa porque he sido víctima les aseguro que la guardia civil no puede hacer más. Pero el problema excede Castellón para ser un problema en todo el ámbito rural del Estado.
El próximo día 4 de marzo, el alcalde Castellón y diputado popular, Alberto Fabra, presenta en las Cortes Valencianas una propuesta para denunciar la marginación de Castellón en los desarrollos futuros del AVE. No es solo que no se sepa cuando va a llegar la línea hasta esta ciudad la línea Valencia-Madrid, sino que tampoco se sabe nada de la que debe llegar de Castellón a Tarragona y viceversa. Aún más. El aislamiento tiende a ser mayor cuando los franceses tienen pendientes veinte kilómetros de la vía de Alta Velocidad en Marsella y no están dispuestos a construirla por aquello de no dejar entrar ni dejar salir lo que les pueda hacer competencia. Todo ello sin que el Gobierno de España y de Zapatero haga algo al respecto.
Jueves, 16 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo