Esta crisis provocará un cambio del paradigma económico. Esto todos los dan por hecho, aunque nadie sepa muy bien por dónde y cuándo será la salida. Pero la crisis va a comportar también un cambio brutal en el paradigma social. Modelo económico, valores y hasta los roles orientados en los últimos años van a cuestionarse. Por ejemplo: el padre de familia vuelve a asumir la responsabilidad de mantener a los churumbeles. En un siglo de complicidades entre los roles emergentes en la tribu social vuelve a reaparecer el padre como referente del mantenimiento de la familia.
Todavía no han empezado a hacerse esos análisis sociológicos, pero pronto habrá que hacerlos porque incidirán en muchos los recorridos políticos y económicos de los últimos años. Están en cuestión el retorno masivo de inmigrantes, la propiedad como valor incuestionable, el papel de la mujer como nuevo elemento vertebrador de la economía de consumo y la vuelta del jefe de familia que se busca la vida para asegurar el pan de todos en estos momentos de supervivencia. Si no fuera por la analogía con la cacería de Bermejo y Garzón, el ejemplo más cercano sería explicar el nuevo paradigma en torno a la imagen del hombre que sale a cazar para comer y la mujer que cuida de la cueva.
Como en otras muchas cosas habrá mil y una inconveniencias frente a este paradigma. El pensamiento correcto al uso no puede olvidar el recorrido de los últimos años, pero este tsunami lo arrasará todo para reproducir la imagen de las crisis de los ochenta y anteriores. El hombre sale de casa cada mañana en búsqueda del trabajo, mientras la mujer equilibra la escasa economía familiar. Incluso Luis Racionero, en su ensayo autobiográfico “Sobrevivir a un gran amor: seis veces” , ya enuncia estos papeles en la sociedad que se está conformando.
“Mi familia no va a pasar hambre” es una frase que vuelve a sonar en bares, calles y plazas, incluida la cola del paro. Y esto implica un cambio sociológico brutal respecto a las dinámicas de los últimos años, donde el reparto de roles creaba múltiples responsabilidades y complicidades en el seno de la familia, llamada incluso a seccionarse en unidades pequeñas. Extremo que también se corregirá en beneficio de mejorar la economía de escala. Lo malo es que como en el caso de la liquidez de las empresas o la rapidez en asumir la entidad de la crisis, los poderes políticos dominantes en este país de coña también negarán la mayor y reconoceremos la evidencia cuando el proceso sea irreversible y estemos en el modelo familias de Alberto Closas o Paco Martínez Soria.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez