¿Qué habría hecho el tal Madoff si hubiera encontrado el rechazo de los inversores a sus propuestas de grandes beneficios en poco tiempo? Pues que ni contando con el despiste de los reguladores financieros hubiera podido estafar a algún despistado porque nadie aventuraría su dinero. Pero resulta que todos quisieron, queríamos y queremos ganar mucho dinero en poco tiempo y a costa de lo que sea. Y a eso se llama codicia, no despiste de los reguladores ni debacle del sistema.
Porque eso es lo que ha pasado. Cuando me hablan de la avaricia de los bancos por conseguir ganar más a costa de prestar barato me quedo pensando lo mismo que con Madoff. ¿Y si no hubiéramos entrado al toro de asumir tanto riesgo crediticio? Pero resulta que entramos porque todos quisimos, quisieron y lo hicimos comprar un par de casas para ganar el doble con la reventa. Y los que pudieron compraron lo que les ofrecía Madoof porque querían ganar mucho en poco tiempo.
Y como es normal cuando el péndulo llega a un extremo de avaricia luego se balancea hacia el otro extremo: desánimo e incluso paranoia ante la crisis. Ahora nadie quiere apostar un euro a nada. Ni siquiera al tópico de montar una tienda de caramelos a la puerta de un colegio. Apatía, pereza y desconcierto se mezclan con la desconfianza. Tal vez por eso un dirigente empresarial (Salvador Pons, presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios) promueve una “rebelión empresarial” contra la rendición ante la crisis.
Es muy oportuna la iniciativa, porque amén del pánico que domina el consumo lo que más resalta es la pereza del empresariado de cualquier dimensión a ponerse a la faena. Y es que con la bonanza desaparecieron los emprendedores para convertirse todos en especuladores. Todos siguen levantándose cada día pensando en el ladrillo y sucedáneos, para lo que no hay ya ni un microcrédito. Por eso cualquier proyecto estratégico debe pasar por decir claramente que se acabaron los beneficios millonarios, que murieron lo tiempos de cigarra y han vuelto a aparecer los de la hormiga. Beneficios industriales del 12 por ciento y punto final.
Viernes, 17 de febrero
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Vicente Torres
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel