Andan los fabricantes y los concesionarios de coches asustados por la caída de las ventas. No es para menos, porque en noviembre se han vendido menos coches que nunca y para el 2009 todavía va a ser peor.
Aunque entiendo que parte de la caída en las ventas es responsabilidad de las mismas marcas. Es obvio que en gran parte todo procede de la crisis: hay menos dinero, más desconfianza, menos ganas de endeudarse y ya no se puede meter el coche y el viaje de novios en la hipoteca porque no hay ni hipotecas.
¿Pero por qué se ponen a hablar las casas de coches de los vehículos eléctricos que van a fabricar cuando tienen miles de automóviles normales sin vender? Si me van a vender un coche barato que vaya a pedales pues no me compro uno que gaste gasolina a un euro el litro.
Y aún más. Es una barbaridad prometer coches baratos cuando no has vendido los caros, pero también lo es el sistema de concesionarios que hay en España. Desde los obligados cupos que fijan las marcas y no quienes las distribuyen, hasta el inmovilismo de una oferta que se acostumbró estos años a que le entraran a comprar solo por la publicidad en la tele.
Es la neurosis con la que este país vive la crisis. No se venden coches y aconsejan a la gente que se espere a los coches eléctricos que tardarán diez años en llegar al mercado Y no se venden casas y aconsejan a la gente que no compre porque el año que viene habrá casas oficiales más baratas. Mientras tanto cada día hay más parados, cierran más empresas y uno no sabe qué hacer con lo que fabrica porque nadie compra. ¡Alucinante!
Sábado, 18 de febrero
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel