Paso el fin de semana en la cama en la compañía de un resfriado creciente que se agudiza a medida que van pasando las horas. Con tantas horas de pasividad leo periódicos a mansalva, escucho todas las radios del mundo y veo todos los canales de TV. Y cuando llega el fin de semana mi resfriado se complicado con una depresión creciente producto de la negrura que me traducen tanto periódico, tanta radio y tanta TV.
El discurso del homenaje a Maragall en Catalunya tiene como mayor titular su progresivo alzheimer. Valencia y Pontevedra saltan a la actualidad por los asesinatos de dos mujeres por parte de dos salvajes que andaban sueltos nadie sabe por qué. A un bebe le dan una paliza en otro lugar. Más de un centenar de ballenas aparecen muertas en una playa de Tanzania. Y Aznar y Zapatero sabían que los aviones de Guantánamo aterrizaban en suelo español. Hasta en TVE española hacen una película, The Queen, que narra la crisis en la monarquía inglesa por la muerte de Diana de Gales. Todo cónica negra.
Menuda depresión en una sociedad en colores. Hasta la Nintendo se ha pasado al blanco y negro y no permite huir de tanto titular amargo. Solo veo un resquicio. Un concejal amigo me llama para preguntarme cómo estoy y me cuenta lo ilusionados que están en el ayuntamiento por los millones que les ha repartido Zapatero. Me hace todas las cuentas de la vieja. Por los anuncios de Solbes les tocan cinco millones por cada proyecto. Van a presentar diez, que van a dar trabajo a cinco mil personas durante cinco años si cuentan arquitectos, peones y los conserjes y peones camineros a contratar cuando acaben los proyectos. Y además así seguro que ganan las elecciones ¡Que guay! Por fin un poco de optimismo entre tanta negrura.
Pero repaso lo dicho por mi amigo y lo que me sale es el cuento de la lechera. ¿Para qué queremos en esta ciudad unas pistas de patinaje sobre hielo si nadie patina? ¿Y para qué otro palacio de congresos si hay dos que están borde la ruina porque no vienen congresistas? ¿Y para qué miles de Viviendas de Protección (VPP) si durante diez años no nos comeremos las que hay ni aunque las regalen? ¿Cuánto tiempo van a dedicar mi amigo y sus colegas munícipes a pensar invertir ese dinero en algo más que obra pública faraónica? Pues la conclusión de todo esto todavía me hunde más en la negrura porque además entiendo que este era el propósito de Zapatero. Primero trasladó la única responsabilidad de la crisis a Estados Unidos y ahora la ha centrifugado a los ayuntamientos. ¡Que negro esta todo!
Viernes, 17 de febrero
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga