Rodríguez Zapatero está buscando por toda España una abuela que debió tener Obama o su familia en algún momento de su larga trayectoria desde Kenia. Es lo único que le queda al presidente español para demostrar su amistad con el nuevo emperador del imperio. Si le encuentra una abuela antes de enero, Zapatero ya tiene seguro salir en una de las holografías que monta la CNN. Y es que si la actitud general respecto a las elecciones en USA era pueblerina, provinciana decía un experto en el Imperio Romano, lo de Zapatero es patético.
A los junta letras en general se nos puede admitir un grado de ignorancia por aquello de que ni siquiera somos votados. Pero a un señor que quiere representarnos democráticamente a todos se le suponen conocimientos suficientes para evitar las meteduras de pata.
Primero, como dice Baltasar Gracian, prudencia. Obama nos cae bien a todos y lo tendríamos de yerno porque aquí no transcurría “Adivina quién viene esta noche”. Aún más: va a ser el revulsivo para la crisis y a los muchos problemas internos que tiene su país y las consecuencias mundiales que ello supone. Diría que lo mismo que en 1982 fue Felipe González con su “cambio” y la gran esperanza depositada en él por millones de españoles. Y no defraudó, aunque él mismo decía en la madrugada del miércoles que para gobernar hay que rodearse de pragmatismo. Pues Zapatero no ha visto nada de todo esto, ni las enseñanzas de su antiguo maestro, y se ha lanzado en plancha.
Quizá porque lo necesita para el cierre del circulo estratégico que arranca cuando tras negar la crisis responsabiliza totalmente de ella a los Estados Unidos. Ya tenemos un culpable del paro. Peor no puede mantenerse así, porque el cuento del enemigo exterior hay que alimentarlo. Y la solución es la llegada del Mesías. La solución a la crisis nos la va a traer nuestro amigo Obama, que tiene una abuela en Castilla, en León o en Murcia. Es importante encontrarla y sacarla en TVE y la CNN. Otra patada hacia fuera para exculparse de la crisis y su solución. Esto limita responsabilidades y difumina la incapacidad para tomar decisiones. Obama nos salvará y para enero ya veremos.
Patético pero le funciona, quizá porque España así lo quiere. Y ahí está la encuesta del CIS. La crisis castiga a Zapatero pero no le da la victoria a Rajoy. Quizá porque la gente sabe que el cambio a mejor nunca lo trae quien gobierna y lo ha provocado, sino quien viene con hambre e ideas desde fuera. Y el personal no ve a Rajoy como el hombre capaz de dinamizar la política. El PP tendrá que buscar pronto otra cara que haga de negro, porque por ahora incluso Rosa Diez tiene más color. Todo será que Zapatero encuentra la abuela y entonces ya esté todo claro: saldremos en la CNN americana como la familia de Kenya.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez