Pepiño Blanco es un genio como lo demuestra todos los días con sus acertadas y lacerantes frases que despiertan a la sociedad española del sopor en el que vive. Es el azote de herejes. Y como cada día tiene que quemar a alguien ayer lo intentó de nuevo utilizando el argumento de la ideología para alertar al personal ante el riesgo de que vuelva un PP que nos quitará las pensiones. Utilizó el argumento de la ideología como instrumento de confrontación, sin siquiera darse cuenta que esa es parte de la clave que ahora está en el fondo de ese invento que han llamado refundación del capitalismo. Un adivino además de genio.
Lo que se pide es el retorno de la política al frente de las soluciones de la crisis. El ejercicio de la política para apagar el fuego. No las ideologías en el sentido bíblico y apocalíptico que dicta José Blanco, sino la toma de decisiones desde el ángulo político. Y eso equivale a no enredarse con la política partidista, sino a la aportación de soluciones desde los liderazgos políticos, algo que han avanzado el presidente del Reino Unido, Gordon Brown, laborista, y el de Francia, Sarkocy, que es de derechas. Están gestionando su crisis desde la política.
Precisamente es la falta de esa gestión política en España lo que da los resultados que tenemos en percepciones (desconfianza y miedo) y en estadísticas (paro y cierre de empresas), dos valores disparados por encima de la media europea. Zapatero defraudo a la población al actuar como un mediocre político cuando no quiso reconocer la crisis y ahora lo sigue haciendo cuando cree que todo pasa por acudir a la cumbre de Busch. Política es actuar desde los convencimientos ideológicos y tener alguien que los aplique con conocimientos técnicos.
Política de altura es la que hace falta. Aunque para eso hacen falta políticos de nivel y no un circo de mediocres. Política es saber que hay un cambio de paradigma y que la sustitución de valores y conceptos económicos corresponde a un liderazgo fuerte. Política no es liarse a bofetadas con Rajoy porque le va a quitar los caramelos a los niños, sino enfrentarse a la opinión pública diciendo que se acabaron las vacas gordas. ¿Será capaz Zapatero de enfrentarse a las universidades españolas y decirles que también tienen que apretarse el cinturón? Eso sería hacer política y no escurrir el bulto.
Y política sería alumbrar nichos de negocio de futuro y no dejar al albur las apuestas financieras que están inyectando en los bancos. Pero este Gobierno de España y de Zapatero entiende que política es zurrarle a Rajoy y decir que eso es ideología. ¡Unos genios de la política!
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez