Resulta patético ver las idas y venidas de los líderes mundiales o de los aspirantes a serlo para estar presentes en Estados Unidos para la refundación del capitalismo mientras se les quema la casa y no saben actuar de bomberos. ¿Para qué refundación si cuando lleguen ya no existirá nada? Mejor que monten un bing-bang y lo fabriquen todo de nuevo porque no quedarán ni las cenizas. Por eso Sarcozy presiente una revuelta mundial porque nadie apaga el incendio.
En los últimos meses todos los gobiernos del mundo han anunciado hasta la saciedad que meten miles de millones de euros para salvar a los bancos y otros miles de millones de euros para que los bancos salven los activos y ayuden al circulante de las empresas. Incluso el ICO ha puesto en marcha líneas directas para las Pymes y las familias e institutos como el Valenciano de las Finanzas y otros autonómicos comparables han hecho lo propio. ¡Que bonito! ¡Todos salvados! Pues vaya usted a un banco o caja y verá lo que le dicen: que no saben nada, que tienen que esperar al mínimo un mes o más para hacer realidad esos minicréditos o cualquier operación dependiente de esas decisiones.
Los bomberos no funcionan porque no apagan el fuego, quizá porque no saben como funciona este asunto. Ya pueden dar dinero y hasta crear comisiones para el control finalista de los créditos que no sirve para nada. Los bancos y cajas tienen mil recursos para entretener la perdiz y dejar para Navidad las ayudas para el circulante.
Y como tampoco nadie les ha dicho nada a los Crédito y Caución o Mapfre estos no aseguran el crédito porque no reconocen los avales, aunque en ellos pongas las joyas de la Moreneta o la Virgen de los Desamparados. Las empresas siguen sin poder funcionar porque los proveedores no les venden porque no pueden ni fabricar y los clientes no compran porque no tienen crédito. La morosidad alcanzará el cielo y el paro el infierno.
Y mientras tanto todos esos supergobernantes ya dan por resuelta la primera fase de la crisis y están a recrearse en un Bretton Woods que nos llevará al modelo chino de intervencionismo político en el capitalismo. Y para colmo no hay un Keynes que llevarse a la boca. Solo tenemos a Paul Krugman y las ideas que Zapatero pondrá en una pancarta frente a la sede donde se celebren las reuniones, ya que a los pedigueños no les dejan entrar en los salones. ¡Qué poco sentido del ridículo hay que tener para arrastrarse de esta manera por una foto!
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez