En este país de despropósitos y exagerados hemos llegado a valorar la marcha de la economía real por las caídas y subidas de la Bolsas y no por el crecimiento de las rentas, el PIB, el paro o cualquier otro indicador que tenga que ver con la realidad. Por ejemplo, como ha subido la Bolsa ya nadie se plantea el efecto real de las decisiones monetarias tomadas por Europa y Zapatero en los últimos días. ¿Ha cambiado de criterio Crédito y Caución? ¿Van a segurar el riesgo y los avales que necesitan las empresas para operar?
Más bien me temo que no y que a la hora de invertir, recurrir al mercado crediticio para cobrar o pagar o generar empleo esas medidas tan bancarias sirven para poco. ¿Le van a dar a una constructora solvente dinero para circulante hasta que pueda ir vendiendo su stock de viviendas? ¿Van a impulsar a las aseguradoras de riesgo para que faciliten las operaciones de compra-venta de casas, coches, lavadoras o membrillos? Nadie habla de esto. Solo se habla de asegurar el agujero de los bancos y las cajas, pero nadie dice como regulariza su negocio la tienda de la esquina y el taller de más allá?
Es habitual que los políticos de cualquier color y país y los dirigentes empresariales o sindicales sepan mucho de lo qué pasa en el Santander, la Caixa, Ford o en Zara. Y a partir de ese supuesto conocimiento toman decisiones para posibilitar que estos grandes continúen con su negocio. Pero no tienen ni idea de cómo funciona la economía más real, que es la que conforma el músculo económico de países como España. Y resulta que ese músculo está paralizado porque aunque lo digan Zapatero, Sarcozy y Botín nadie les presta un euro y menos aún nadie les asegura el riesgo para iniciar un nuevo negocio que generará riqueza, empleo y una nueva dinámica económica para remontar la crisis.
Por eso aunque suba la Bolsa a 15.000 puntos y Zapatero y Rajoy pacten la conquista del espacio la desconfianza y la crisis continuarán hasta culminar su ciclo o hasta que alguien se percate que la economía funciona de otra manera a la que dicen los manuales editados por la Moncloa. Ayer mismo, mientras tenía lugar la escena del sofá, miles de empresas llamaban a su gestor preguntando si ya había conseguido el aval para pagar la nueva máquina de tintar camisetas. Y el gestor le repetía que el director de la sucursal del banco o de la caja no sabía nada de nada.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez