No se me aturullen señores. La clave para la solución de la crisis en España no es cuestión de garantizar los depósitos bancarios más allá de los veinte mil o cincuenta mil euros (¡que maravillan si me garantizan lo que no tengo!). La clave es tener fe en lo que diga, haga y prometa Zapatero, el señor del Gobierno de España. Lo de los depósitos es una artimaña de los propios bancos para evitar una estampida de gente con las cartillas a las sucursales bancarias.
Hay que tener fe porque además los bancos tienen esos dineros en fideicomiso y porque además Zapatero es el Cesar, como lo demuestran las encuestas publicadas estos días. La crisis le afecta en la pérdida de trescientos mil votos, pero Rajoy pierde casi ciento cincuenta mil. ¡Increible! Esto no tiene explicación razonable. La oposición pierde votos por la incapacidad del Gobierno. Por eso insisto que frente a esta situación hay que esperar con fe. No hay que pedir confianza. No hay que temer el futuro con desasosiego. Hay que tener fe. Al igual como en el Libro El Secreto, de Rhonda Byrne, Zapatero debe tener también su secreto para hacernos pronto más felices. Por eso no quería reconocer la crisis.
Frente a la voluntad del maldito Busch. Frente a la osadía de Sarcozy. Frente a la autocrítica de Merkel. Zapatero nos pide fe. No hay medidas fiscales. No hay plan rescate para que bancos y cajas vuelvan a hacer circular el dinero y vuelvan los créditos que generan empleo. Hay fe. Por eso los Presupuestos Generales del Estado financian mucho paro y no crean empleo. Por eso Pepiño Blanco le pide a la oposición que se deje de zarandajas y le diga al Gobierno de España y de Zapatero qué quiere hacer. Y por eso ayer mismo Crédito y Caución le retiró la póliza de riesgo a una empresa que debía andar por los tres mil millones de euros de facturación.
¡Es que no tienen fe! ¡Malditos! ¡Hay que tener fe!
Pero mientras estamos de rodillas esperando el rayo de la fe que nos salvará de la crisis el Fondo Monetario Internacional anuncia que esto va rápidamente a peor y que es cierta la teoría de la mediocridad que se ha instalado a gobernar política, social y empresarialmente España. Los bancos y cajas aceptan el juego porque nadie les pide sacrificios. Solo les piden fe y además les garantizan el descubierto. La gran patronal se ha asegurado los garbanzos con unos buenos negocios directos. Los sindicatos tienen los liberados fijos en plantilla. Políticos de uno y otro bando discuten de zarandajas Y el poder mediático no sabe ni lo que es Crédito y Caución. Toda una corte celestial con los sueldos seguros, dispuestos a creer a pies juntillas en el Cesar y sus profetas.
Mientras, el resto de los mortales o nos reconvertimos a la nueva religión de lo correcto o estamos condenados al fuego eterno. Por eso hay que dejar de hablar de la crisis y tener fe. Eso del paro y las miles de empresas que van cerrando porque nadie les negocia los pagares o los acreedores se han quedado sin circulante ni avales bancarios; eso es el imperio de la sinrazón sistémica. Hay que creer y tener fe. El nos salvará frente a tanto manirroto que hay por ahí.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez