Los presupuestos generales del Estado que presenta el Gobierno de España y de Zapatero son todo lo austeros que pueden ser desde la óptica de un gobierno socialista. Esto es, van a generar más gasto y un mayor déficit, sin generar en la parte contraria más empleo y mayor dinamismo económico. Mala receta y veremos a dónde nos llevan.
La opción tomada por Zapatero y su brazo armado en Economía (Solbes para lo malo y Sebastián para lo bueno) han reproducido la receta que aplicó el último gobierno de Felipe González ante la crisis de 1993. Y esa receta le llevo a perder las elecciones ante Aznar, después de aguantar las acometidas del Gal, Filesa y Matesa y Luis Roldán. Y aquella crisis era de biberón comparada con la presente.
Asegurar la dotación presupuestaria para sufragar el desempleo de millones de españoles es un acto que se puede llamar solidario, justo y hasta humano, pero tal como se desarrolla en España se convierte en un cáncer que impide el crecimiento económico. ¿Para qué generar recursos familiares, personales e incluso empresariales si uno cobra el paro sin dar cuenta a nadie? La mayor empresa del país es improductiva. Y eso arruina más las arcas del estado que la decisión de Busch de poner casi un billón de dólares del Tesoro público para salvar a los malos gestores financieros.
Y el ejemplo de los últimos treinta años con el PER en Andalucía y Extremadura sirve para poco. Las dos regiones siguen en la cola del desarrollo económico y social español, pese a los miles de millones entregados en concepto de desempleo o peonadas sin trabajar. El remedio de mantener el desempleo como clase pasiva es lo peor que le puede ocurrir a los propios parados.
Pero así generan clientelismo político. Y como queda bonito nadie pita. Al contrario. Hay aplausos desde la galería mediática y votos obedientes. Es lo mismo que rezar porque el gobierno va a tener déficit. Ese no es el problema. La cuestión es a qué se dedica ese déficit. Si se dedica a generar más empleo, dinámica económica o dotarse de estructuras firmas ante el nuevo paradigma que viene, el déficit está más que justificado. Si se dedica a alimentar un gasto social propio de Cáritas no hemos avanzado nada. Para eso ya están los curas. Y a eso vamos, porque en educación, sanidad o dependencia los incrementos para el 2009 apenas son significativos. ¿Qué entiende el gobierno por gasto social? Pagar el desempleo a muchos durante mucho tiempo, para que no se alarme el personal. Todos empleados de Zapatero.
El paro no genera empleo. Pero ni siquiera genera necesidad de formación. Una gran mentira montada a la sombra de alimentar a los sindicatos y la patronal, subvencionando cursos para los parados que luego sirven para muy poco en el mercado laboral. La cuestión no es flexibilizar el despido. La cuestión es endurecer las condiciones del paro. Eso si: gastando el dinero (mejor invirtiéndolo) en favorecer la incorporación de los parados al autoempleo a la generación de sociedades para los nuevos nichos de mercado, etc. De lo contrario volvemos al discurso de siempre: para cobrar mil euros por trabajar los cobro en el paro. Ya me dirán en el 2009.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez