Al Gore amenaza con volver a España el día 18 de octubre para anunciar que el 4 de junio de 2009, coincidiendo con el Día del Medio Ambiente, se propone movilizar dos millones de personas en doscientos municipios españoles para concienciar a la gente en la lucha contra el cambio climático. Habrá hasta un superconcierto musical como el que hicieron en la India.
Y hablo de amenaza porque lo que tiene montado este señor es un circo que le resta valor a su propio mensaje. Si fueran los científicos del Panel Internacional del Cambio Climático quienes hicieran la convocatoria tendrían más credibilidad. Pero con Al Gore pasa lo mismo que con la defensa de lo contrario que hace José María Aznar. La tesis de “Planeta azul (no verde)” es tan válida como la del Panel, pero pierde intensidad cuando es defendida por el político español. Son personajes con demasiada historia a sus espaldas.
Pero además de las consecuencias del apadrinamiento de Al Gore, en España no se han alcanzado los mínimos establecidos en Kioto contra el cambio climático porque el asunto ha quedado en argumento alternativo de ecologistas. No ha penetrado en la sensibilidad del ciudadano más allá de las quejas de café y dos charlas a los niños de algún colegio.
España es una excepción, pero porque ni Al Gore ni el Gobierno de España y de Zapatero, ni autonomías, ni ayuntamientos, ni empresas han valorado este asunto global desde la perspectiva de la rentabilidad que supone enfrentarse al cambio climático. Aún más. Como les ocurre a los chinos, todavía creemos que debemos disfrutar del derecho a contaminar.
Grave error, porque hasta la crisis económica deriva en revalorizar el reciclaje. La basura tiene utilidad, es negocio y, además, sale más a cuenta arreglar la bomba de una lavadora que comprar una nueva y tirar la vieja en un barranco.
Y lo mismo sale más a cuenta filtrar residuos en las fábricas y venderlos a una planta de reciclaje o gastar un coche eléctrico y dejar de pagar gasolina a precio de oro. Al Gore lo define como “posicionamiento estratégico de las empresas”, pero ese anuncio debe ir acompañado de una propuesta técnica que es lo que nadie se cree del norteamericano porque precisamente él no invierte en estos negocios “estratégicos.”
Sábado, 18 de febrero
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel