Andan las comunidades autónomas con competencias estatutarias en educación inaugurando colegios, cursos y barracones. Y anda el ministerio del ramo intentado convencer a todos el mundo de que la asignatura esa de la Convivencia es el colmo de la bondad. Y como mejor prueba de ello hasta el sin par Pepiño Blanco, vicesecretario del PSOE (¿qué tendrá que ver con el ministerio de Educación?), insulta a todo dios que no esté conforme con el modelo de convivencia preconizado.
Pero mientras unos inauguran y otros conviven nadie recuerda que este país tiene un 34 por ciento de fracaso escolar; el más alto de Europa. Aquí anda un presidente autonómico alardeando de que sus chicos gastarán menos en ropa porque todos van a llevar uniforme. Y otro presumiendo de que la integración de la inmigración es la repera de eficaz, porque ha montado unas aulas especiales para los recién llegados del extranjero. Los más alarmistas denuncian el gasto que supone iniciar el curso para las empobrecidas familias españolas, sin valorar que la mitad de los productos que se compran son capricho de marcas de cada niño. Y el ministerio poniéndose medallas olímpicas porque ahora estudian más chavales que nunca. Todo magnífico.
Pero ni los unos ni los otros quieren reconocer que un 34 por ciento de todos esos niños abandonarán sus estudios, se integrarán en la vida sin enterarse de que han pasado por la escuela o llegarán a la universidad sin saber ni escribir. Una tercera parte de los alumnos que ahora empiezan las clases están condenados a la ignorancia. Y gran parte del resto arrastrarán graves deficiencias educativas en contenidos y valores.
¿Alguien quiere recordar eso o mejor lo dejamos para otro año cuando no tengamos que discutir de barracones, “la Conviviencia” y las aulas saturadas de inmigrantes?
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez