Ahora entiendo que Zapatero diga que no hay crisis. Está muy atareado con la realidad. La crisis no cabe en la mesa de su despacho de la Moncloa con toda la faena que tenemos acumulada los españoles entre el sofá, el bar y la televisión.
Estamos con la Eurocopa y esperando a Italia, que nos tienen entre asustados y enrabiados. Nos duele hasta la derrota de Pau Gassol y los Lakers. Y estamos con José Tomás y la vuelta de la rancia sangre a los ruedos. Y con Rafa Nadal, que igual le pega a la hierba que a la tierra batida. ¡Un atajo de fenómenos que no ocurrían desde tiempos de El Cordobés! ¿Qué importa que el presidente de Bancaja, José Luis Olivas, diga que van a subir aún más los intereses? ¿O que el Banco de España amenace con que no cobraremos las pensiones? ¡Viva el circo!
Y hay un Congreso del PP en Valencia para este fin de semana que parece una versión cainita del programa de la 2 “Saber y ganar”. Por primera vez en España se libra en campo abierto una batalla entre liberales, democristianos y hasta los “kikos” ¿Ha ganado Juan Costa su añorada cuota de poder? ¿Irá Zaplana al Congreso? ¿Será Maria San Gil elevada a los altares? No podemos vivir sin estas respuestas.
Y están Ximo Puix y Alarte razonando las virtudes de cada uno para optar a la vacante secretaria general del PSOE valenciano, cuando los dos saben que el secretario general de los socialistas del antes Partido Socialista del País Valenciano será quien quiera Madrid. Se acabaron los barones. Pero ahí están entretenidos con más incógnitas que el PP. La versión televisiva sería “Caiga Quien Caiga”. De entrada Pepiño Blanco ya hizo caer a Pla como secretario general del PSPV-PSOE y ahora a todo un Lerma lo desautoriza permanentemente como jefe de la gestora.
Con toda esa faena nadie recuerda que debe pagar la hipoteca. Uno va por la mañana a trabajar y le dicen que su empresa está en un concurso de acreedores, pero que el gol de Villar fue la leche. Y Zapatero se levanta por la mañana con el ánimo de reconocer la crisis, pero se reúne con los sindicatos y la patronal y le sale la vena optimista y pierde el norte. “¡Pedro, que estos dicen que hay crisis!”. Y encima la mano izquierda de Rubalcaba le gana la vez a los camioneros y acaba con todas la huelgas sin una concesión. ¿Quién va ahora a meterse en líos? ¿Los taxistas? Con todo esto a cuestas, ¿cómo va a tener tiempo Zapatero para liarse con una crisis que no existe en el diccionario? La crisis no tiene sitio en la mesa del presidente del Gobierno.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez