Desde los europeos progresistas hasta las amantes de Berlusconi andan todo el tiempo renegando de esta Unión Europea capitalista que ha puesto en 65 horas semanas las que tenemos que trabajar a partir de ahora. Menos el invencible Zapatero que mantendrá oficialmente el Plan Concilia e incluso aspira a bajar a las 35 horas semanales de curro por español, todos los demás se han pasado al enemigo y han elevado las horas a 65. ¡Por Santiago y por España! ¿Para eso hicimos la revolución?
Y es que desde Europa cuesta entender que hay lugares del mundo donde no trabajan porque no tienen trabajo y que hay otros donde trabajan mucho porque así comen de caliente, cosa que no les ocurría antes. Pero en Europa y en España conceptos como productividad y competitividad no forman parte del diccionario. Aquí andamos enrollados en una estúpida discusión sobre si se puede decir miembro o miembra, cuando la cuestión es que la Bibiana Aído no dice esto por introducir un vocablo feminista en un diccionario masculino. Lo hace porque su cabeza no da para más. El argumento feminista y la cuota son excusas para poder ocupar sillón en un ministerio o de bedel, que para el caso sería lo mismo.
Pero a lo que vamos: ¿es de recibo que la cantidad de horas semanales a trabajar alcancen hasta las 65? Pues hace unos años me hubiera sumado a los partidarios de las 35 e incluso me hubieran parecido una exageración. Si no recuerdan mal estábamos en una época donde se daba por seguro que habría que reducir al máximo la jornada laboral para ocupar mucho tiempo en el ocio y diversos entretenimientos. Entonces en China mandaba Mao o alguno de la banda de los Cuatro. Pero ahora hago recuento y me pregunto : ¿cuántas horas de media hace un trabajador en España, diga lo que diga Zapatero o la Unión Europea?
Veamos. Si es un pequeño empresario pasa de 70 a la semana, aunque solo tenga 40 horas la persiana subida. Si es un gran empresario hace 80 horas, aunque las cobre a precio de oro. Si es autónomo ni te cuento, empieza el lunes y acaba el domingo por la noche. Si es trabajador por cuenta ajena hace ocho diarias, dos extra y los puentes porque hay que acabar el pedido. ¿Entonces quién hace las 35 o 40 horas, quién disfruta del Plan Concilia y quién dispone de unos días para dedicarse a cuestiones personales? Los funcionarios. Pues esos son el ejemplo de la productividad europea y española. No en vano me comentaban hace unos días que entre los muchos cursillos que hacen los funcionarios españoles para mejorar su productividad la Generalitat Valenciana ha puesto en marcha uno que se llama “El duelo y la muerte”, ideal para rellenar expedientes después de comer.
Cuentan que en una fábrica en China, donde trabajan seis mil personas en cadena, un empresario español preguntó qué pasaba cuando una de ellas pedía permiso para ir al baño. “¿Se paraliza todo o hay un sustituto?” Y el jefe del invento le contestó: “nunca se ha dado esta ocasión.” Es obvio que las 65 horas y este sistema de producción es una barbaridad, pero los europeos y muchos más los españoles, liderados por el invencible Zapatero, no nos damos cuenta que si una camiseta vale en la India dos euros y llega al mercado por cuatro tiene más posibilidades de que se haga allí a que la hagan en Sabadell o Alcoy. La misma camiseta. El mismo azulejo. El mismo zapato. O el mismo ordenador. Y no son solo las horas trabajadas para sacar un producto adelante. Es la calidad resultante y la dedicación al oficio. ¿Se acuerda alguien en España de estas variables del trabajo? ¿Se acuerda alguien de cómo sube el paro?
Los americanos de Busch u Obama le dedican tantas o más horas que los chinos, solo que han encontrado en el teletrabajo y la tecnología fórmulas para no estar sentado tantas horas en la misma silla. ¿Recuerdan que allí los abogados cobran por horas y no por caso?
Las 65 horas son una barbaridad, pero o nos espabilamos o, como decía en otra bitácora, nos convertiremos en el Parque Temático del mundo. O de lo que quede del mundo después de la crisis económica, la financiera, la climática y las que no quiere nombrar Zapatero.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez