Mientras los piratas asaltan nuestros pesqueros y un buque de guerra patrio acude presto a la liberación de nuestros hombres allá en tierras del moro africano, surge de nuevo el gran asunto pendiente de nuestro ser. ¿Somos liberales? ¿Conservadores? ¿Acaso socialdemócratas? ¿Socialistas de nuevo cuño? Un día invadimos Perejil y ahora los cañones apuntan a los piratas de Somalia. ¡Que país!
Si no fuera tan patético el resurgir del debate ideológico parecería un sainete de Jardiel Poncela en lugar de un capítulo de la última novela de Safont, que dedica su mejor tiempo a describir la disputa entre fe y razón, cual si discurso del Papa Benedicto XVI se tratara. Pero aquí hemos vuelto al ser de España mientras nos invaden los piratas. Para las dos cosas lo más recomendable siempre es llamar a Alatriste.
Llega el Gobierno de España comandado por Zapatero y decide retirar el impuesto al patrimonio para suavizar la crisis. ¡Coño! ¡Pero si eso es todo lo contrario de lo que dicen los manuales del socialismo! Este impuesto fue creado precisamente para que los ricos con patrimonio contribuyeran al bienestar de los que no tienen patrimonio. Pues ahora el PSOE defiende a los ricos y su patrimonio. ¿Servirá para aliviar la crisis? No, pero hace creer que el Gran Capitán está presto en la lucha por sacarnos del atolladero. Como la fragata que navega hacia Somalia en plan disuasorio, cuando debía estar allí porque allí están nuestros pesqueros, como hacen los franceses.
Pero mientras el PSOE aclara si en el “nuevo pensamiento conservador” cabe esto de retirar el impuesto patrimonial, llega el PP y se encela en una batalla sobre si Esperanza Aguirre debe irse a un partido liberal, a uno conservador o montar otro en Malasaña. ¿Dijo eso Rajoy? Pues hasta esto queda en la duda y no se sabe si la maldad mediática puede llegar hasta la interpretación de un discurso pronunciado en Elche.
Igual no había propuesta ideológica en las partes y solo estrategia electoral cara al congreso pepero de julio en Valencia. Pero como en el caso del impuesto desaparecido, lo que vale es la intención, no la resolución del conflicto. Por eso resulta imposible que vuelva el debate ideológico. Al contrario. Hay más ideología en la literatura española actual, en la buena literatura, que en las propuestas políticas. Si, además, podemos hacer literatura de piratas esto va a ser la leche. La Chacón contra los Bucaneros es todo un peliculón.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez