Cada día viene alguien con la noticia de que ha cerrado esta o aquella inmobiliaria o de que esta o aquella empresa está inmersa en un proceso de suspensión de pagos y los consiguientes parados. En la Feria SIMA de Madrid no se habla de otra cosa. Lo de vender pisos ha pasado a segundo plano.
La cosa está grave, aunque el presidente del Gobierno se empeñe en hablar de una pequeña recesión. Pero más grave que la situación económica en si misma es el pánico generado alrededor del mercado inmobiliario y sectores dependientes. Pánico y falta de confianza. Porque ahí está la clave. Es cierto que los bancos andan escasos de dinero, mejor dicho las cajas, pero presentas un buen plan de negocios para hacer caramelos con palito y te sueltan el crédito encima de la mesa. ¿No será que los bancos se están vengando de las cajas? Y es pánico.
Es como lo que ocurría en Mary Poppins. Cuando al niño le cogen los dos chelines porque estarán más seguros en el banco y él corre exclamando que se los han robado, se produce un brote de pánico y todo el mundo pretende sacar sus ahorros del banco. Todo por dos chelines. Las promotoras no se atreven ni a salir a la calle a vender. Y los compradores están a la espera de que alguien les ofrezca un precio más barato por una vivienda que antes estaba en 300.000€ y ahora en 250.000€. ¿Si han bajado hasta ahí, cómo no van a bajar más? Si quieren tesorería ya bajarán los precios. ¿Tienen las empresas falta de tesorería o también tienen pánico?
¿Hay saturación de oferta? Posiblemente. ¿Las viviendas son caras? Posiblemente. Pero todo esto no es suficiente razón para que quien necesite una casa la deje de comprar al precio y condiciones que considere saludables. Pero nadie confía en el futuro, sobre todo cuando el gobierno dirigente se esconde tras la crisis global. ¿Este es el milagro Zapatero?
Por eso la solución no está solo en depreciar el valor de la vivienda. Está en recuperar el sentido de la vivienda como inversión. ¿Conocen a alguien que en los últimos cien años haya dejado de incrementar su patrimonio con la compra de una casa? Desde que las hipotecas tenían un interés del 18 por ciento pasando por todas las crisis habidas y por haber el valor de la vivienda se ha incrementado en la ciudad, en la costa y en la montaña. Siempre ha sido la mejor herencia. ¿Por qué tanto pánico? Porque no hay líderes con capacidad para atajarlo. ¿Atajará Zapatero ese pánico? ¿Nos devolverá la confianza? Conteste usted mismo.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez