Solo ha hecho que comenzar el baile de estrellas, pero ya está casi lleno el firmamento. En solo dos días ya ha aparecido el mejor líder parlamentario de la historia de la democracia, Juan Antonio Alonso, a la sazón ministro de Defensa y pronto portavoz del grupo parlamentario socialista en el Congreso. Hace solo unos meses era a lo mucho un brillante amigo de Zapatero. Ahora ya es el mejor fichaje del presidente para fomentar el diálogo. Una estrella.
La otra estrella es la portavoz en el senado, la concejal de Vigo Carmen Silva Blanco, que demostrará que la luz de Joan Lerma quedó apagada el día que le plantó cara al aparato electoral que Maria Teresa Fernández de la Vega se trajo de Madrid para ganar en Valencia. Aunque visto lo visto mejor les hubiera ido a los madrileños en no cargarse a Joan Ignaci Pla, ajusticiado por Jordi Sevilla por encargo de si mismo y la liga del sur que controla Alicante. (Por cierto: ¿dónde irá a parar el maestro de economía de Rodríguez Zapatero?)
Y la tercera estrella de la nueva galaxia política es el diálogo. La legislatura anterior fue el talante. Esta vez es el diálogo que protagoniza ni más ni menos que José Blanco, que ya ha dado su primera lección de esgrima: el PP se abstendrá en la investidura de Zapatero. ¿Qué hará Rajoy? Da lo mismo. Haga lo que haga quedará como un títere. Si se abstiene es que Blanco le ha cogido el punto. Y si vota en contra es que está en contra del diálogo. El PP busca la bronca, dirán.
Ya ven. Todo son estrellas. Porque lo importante del caso no es si Alfonso es bueno, malo o regular. Si la senadora Carmen Silva es mejor estrella que Joan Lerma. O si Blanco ha vuelto a tomar la iniciativa. Lo importante es que lunes y martes todas las orquestas tocaban la misma música, dirigida con mano firma y batuta brillante desde Moncloa. ¿Cómo es tan fácil que todos estén de acuerdo en valías de personas que nunca habían cumplido ese papel? Muy simple: la consigna. Solís en tiempos de Zapatero. Aunque quedan por aparecer a la luz otras estrellas. Ya verán la de políticos de Convergencia y el PNV (no me atrevo a decir catalanes y vascos) que pasarán al estrellato en las próximas semanas.
Por eso la consigna es la mejor estrella y por ello hay que volver a felicitar al PSOE. Sigue sabiendo dirigir la orquesta mediática como nadie. No hay mejor aparato de propaganda y mejor capacidad instrumental que la que demuestra el PSOE cuando hace falta. Los del PP son la tuna comparados con esta sinfónica.
Solo hay que hacer un ejercicio. Coger la prensa, la que quiera, o las radios, o las teles, desde el domingo (por eso se llama de Resurrección) y comprobar el calentamiento progresivo sobre las estrellas y su brillo. ¿Cómo es posible que inteligencia tan brillante como la de Carmen Silva haya estado años oculta para el pueblo llano? Y no tengo nada en contra de la senadora. Aunque tampoco tengo nada en contra de Esteban González Pons (diputado del PP por Valencia) y casi tiene mejor aparato de propaganda que el PSOE. Ni lo de amigo de Camps pasa por verdad. Buen “coaching” se llama eso.
Magnífico. El aparato funciona. Durante los últimos meses alguien quitó los cristales al catalejo. Ahora vuelven a la faena. Trabajo tiene Rajoy y sus mariachis para llegarles a la primera nota. ¿Sabe usted lo que es políticamente correcto? Pues vuelva a leerse los Diez Mandamientos de la Moncloa. El quinto: disciplina ante la consigna.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez