Siempre he defendido que esto que vivimos no es una crisis a la manera clásica, sino una catarsis para limpiar el mercado, aunque haya un intento gubernamental por esconder el polvo debajo de la alfombra. Y la mejor prueba es que en sólo un mes hemos pasado de hablar de incertidumbre a buscar la solución en el mero hecho de recuperar la confianza mirando a las elecciones y en el balance de los bancos.
¿En que me baso? Simplemente en dos datos. El 60 por ciento de los españoles entienden que todo se arreglará después de las elecciones, gane quién gane. Y el PP, después de darle muchas vueltas a encuestas y olfatos del estado de opinión, han concluido que el fichaje clave es un empresario triunfador que genera confianza. Ganan talento y triunfo social, frente a talante y sacrificio. La ética protestante le gana a la ética católica.
El fichaje de Manuel Pizarro por parte de Mariano Rajoy como segundo en la lista al poder parece estar hecho bajo los principios de la ética protestante y no bajo los olores del incienso que pueda emanar del cardenal Rouco y compañía, como se empeñan en denunciar desde la izquierda. Pizarro es rico, triunfador, empresario y capitalista a tope. El PP ha estudiado al español medio que tiene dudas al votar (cinco millones de electores) y ha concluido que así quieren ser todos o, al menos, en un personaje de estos confía para que le salven la hipoteca. ¿Salvación divina o pagar la hipoteca?
El PSOE, como se quedó en la configuración ideológica del siglo XIX, por mucho que traigan a Valencia a Jeremy Rifkin, piensan desde la ética católica y condenan a Pizarro por lo que para otros son sus principales valores. Un funcionario del Estado del Bienestar, Pedro Solbes, frente a un emprendedor del capitalismo que pregonan los neocon españoles, Manuel Pizarro. Y, además, se pelean con la Conferencia Episcopal a ver quien tiene más fe, si los curas o la nomenklatura socialista. Solo falta un dominico en esta bacanal políticamente correcta.
Pero no lo duden: ahí se juegan las elecciones del 9 de marzo, si ETA no le da por presentarse de improviso. Por eso desde ahora hasta esa fecha todo va a ser un sin vivir de ofertas económicas y hasta bautismales. Unos dicen que nos darán 400 euros al mes por cara bonita y otros dicen que nos bajarán los impuestos porque lo manda Calvino. Unos nos darán el cielo y otros nos condenan el infierno. Pero, al final, la papeleta se gana con confianza. ¿Quién le genera a usted más confianza: Pizarro o Solbes? Esta es la cuestión. Lo de Gallardón es comida para los pájaros. ¿Acaso no es más fuerte lo de Pla en el PSOE-PSPV y ya hay muchos votantes que lo han olvidado? De aquí al día 9 va a haber mucha dinamita “pa” los pollos, pero lo importante es llegar a final de mes.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez