Los pasada semana el PSOE de Valencia montó una magnífica conferencia sobre la nueva cultura urbana para mayor gloria y triunfo de su candidata Maria Teresa Fernández de la Vega. Pero los conferenciantes, la flor y nata del pensamiento de la izquierda mundial, olvidaron al patrocinador y pusieron en sus diferentes discursos unos cuantos pensamientos contrarios a las tesis oficiales del Gobierno de España.
Iribars, que es un estupendo sociólogo para definir estrategias urbanas, dijo muy claramente que Barcelona es una ciudad descendente, Madrid es una ciudad ascendente y Valencia es el eje vertebrador del mediterráneo. Y aún más: hay que alejarse de Barcelona y acercarse a Madrid, porque la primera es competencia y la segunda es un territorio urbano complementario. A la izquierda fusteriana le picaba todo al escuchar estas afirmaciones.
Josep Vicent Boira, especialista en redes de ciudades y regiones, recalcó que la Unión Europea y el Gobierno de España han olvidado por completo el eje mediterráneo, a la hora de planificar la realidad territorial española. ¿Cómo han podido dejar en el vacío ferroviario el tramo que hay entre Castellón y Tarragona? ¿Por qué han apostado por fomentar la comunicación Madrid-Zaragoza-Barcelona, en lugar de hacer el recorrido por Valencia y Castellón? Nadie tuvo explicación para ello, ni siquiera los representantes del ministerio del ramo que estaban allí presentes.
Claro, a poco que cada uno de los ponentes hablaba de proyectos urbanos y las nuevas megalópolis que se están conformando en Europa, aparecía el despegue de Valencia en este sentido y las zancadillas absurdas por evitarlo, cuando toda Europa se está construyendo alrededor de este concepto. Para Jeremy Rifkin hasta en el tema del cambio climático aparece el defecto de la verticalidad de las decisiones como freno en la aplicación de las decisiones positivas. ¿Quién toma las decisiones sobre Costas, Agua y redes de comunicaciones en Valencia? Pues pese a todas las transferencias de competencias siguen correspondiendo a Madrid. Los nuevos atlas regionales alrededor de las ciudades siguen siendo una entelequia.
Tal vez por eso, además de destacar la necesidad de fomentar la creatividad en el desarrollo de los futuros, alguno de los ponentes dijo que se dejen de meter contenedores en la ZAS del puerto y hagan la zona residencial que demanda la ciudad. A los delegados ministeriales y a los ecologistas confesos les crujían los dientes. Pero todos quedaron bien sentados cuando vieron un mapa de Europa con los nuevos territorios construidos alrededor de los focos de energía. No estaba Zaragoza, ni Sevilla y había una tremenda región desde la frontera hasta Murcia.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez