Al ritmo que va la cosa me huelo que mañana sale un Al Gore cualquiera y dice que el peligro del cambio climático exige dejar el belén sin estrella y el árbol de plástico y sin lucecitas. En la calle, por supuesto, un cirio por cabeza porque ni El Corte Inglés podrá encender las luces. Hay algunos que de pura demagogia van a cogerse un empacho de pavo al cambio climático.
Porque toda esta movida sigue con el anuncio de coches virtuosos que consumen menos que un mechero. Es como una memez colectiva. Razón tiene Pérez Reverte cuando dice en su nueva novela “Un día de cólera” que España perdió el tiempo y la historia el 2 de mayo que nos sublevamos cual jabatos contra la invasión francesa, que era la razón y la Ilustración contra el coraje como alimento cerebral.
El cambio climático, que es un hecho real provocado por nosotros mismos, se combate con conocimiento, no poniendo menos bombillas en las calles, extremo que han descubierto los ayuntamientos españoles para convencer a sus votantes que, al menos, están igual de preocupados como Zapatero. Como pedagogía para que los niños aprendan todavía es una cosa que queda bien, pero como herramienta contra el cambio climático es una memez.
Lo que pasa es que esto del cambio climático se ha convertido en una excusa genial para explicar la muerte de las cucarachas. Valiente chorrada. La mejor fórmula es cambiar el sistema de trabajo. Lo dice hasta Rifking cuando pronostica que con el fin del trabajo humano y su sustitución por máquinas bajará el consumo energético y, por tanto, la producción de CO2. Eso también lo dice Al Gore, pero en España provoca paro, aunque nos cueste una riñonada.
Porque ese es el otro tema. Aquí todo el mundo hablando del cambio climático, que es una cosa saludable, y nadie se plantea lo que cuesta esa modernidad necesaria. Apagar las luces estas navidades y tener coches híbridos costará entre 3.000 a 4.000 millones de Euros al año. ¿Vale? Pues prepare el bolsillo. Aquí hay mucha gente que clama contra la contaminación, dispuesta a que el mundo civilizado combata el CO2, pero veremos qué pasa cuando haya que rascarse el bolsillo para enfriar el planeta.
Miércoles, 11 de noviembre
Antonio Jaumandreu
Rufino Soriano Tena
Francisco Rubiales
Jesús Montesinos
Manuel Molares do Val
Vicente Torres
Pedro Fernández Barbadillo
José Javier Solabre Heras
Carlos Corral
Antonio Javier Vicente Gil