Los consejeros de Medio Ambiente y Turismo de la Junta de Andalucía sacan pecho siempre que pueden para exhibir los campos de golf que tienen en su territorio, considerados como “su principal industria”, en sus propias palabras. No andan muy lejos los mismos responsables de Catalunya y siguen sumando campos de golf cada año.
En Castellón sólo se ha construido un campo de golf en diez años, pese a que hay nueve o diez previstos, y cada vez que se habla de este atractivo turístico a más de uno se le ponen los pelos como escarpias. A una media de campo de golf cada diez años dentro de cien años tendremos la mitad de los que tiene Tarragona y casi los mismos que tiene ahora el desierto de Dubai.
Pero lo más alucinante de este tema es que llega ayer el conseller González Pons a Castellón y dice que un grupo de expertos decidirán los campos de golf que deben ir en esta provincia para no pasarse de verde. ¡De coña, oiga! Es como si sintiera culpable de algo y no quisiera hacer frente a la realidad de la economía valenciana. Y eso que González Pons parecía liberal y ahora resulta que incluso quiere intervenir en el juego de la pelotita, sin ni siquiera valorar que ahora los campos de golf pueden funcionar reciclando su propia agua.
Lunes, 23 de noviembre
Antonio Florido Lozano
Rufino Soriano Tena
Francisco Rubiales
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JUAN JULIO ALFAYA
Profesionales por la Ética
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Vilagarcía na Rede
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