Hablábamos hace unos días del escándalo de la monja dominica, de una de las ramas dominicanas, que acompañaba a las mujeres a abortar. El caso de Donna Quinn gracias a Internet alcanzó ecos mundiales de asombrada indignación.
Leed este artículo de Infocatólica.
La monja Teresa Forcades ha respondido al requerimiento de la Congregación para los Religiosos con una declaración confusa, profusa y difusa que veremos si satisface lo que se le pide. Yo pienso que no pero doctores tiene la Santa Madre Iglesia.
A la monja benedictina, perejil de todas las salsas, le han parado los pies. Germinans cuenta hoy, curiosamente con fecha de mañana, que la madre abadesa de las benedictinas de Montserrat ha recibido una carta del cardenal Rodé reclamando que Teresa Forcades menifieste públicamenmte su adhesión a los principios doctrinales de la Iglesia, tan maltrechos en sus declaraciones sobre el aborto.

No tiene mayor importancia. Se habrá recurrido a archivo y se puso la primera que se encontró. Pero a la calasancia de cuyo nombre no me acuerdo, y tal vez fuera buena señal que no me lo aprendiera nunca, Jesús de las Heras le quita años. Pero estos pasan incluso por las fotografías.
El sacerdote extremeño Don Ángel David Martín Rubio también se ocupa en su Blog en Religión en Libertad del penoso espectáculo de las monjas televisivas. Y con un artículo importante pues analiza las causas por las que se ha llegado a ese desmadre eclesial. Os recomiendo su lectura.
Seguramente el escandalosos reportaje de TVE sobre unas monjas desnortadas que defienden el aborto, el preservativo y reclaman el sacerdocio no suscitará la menor reacción por parte de la autoridad de la Iglesia que una vez más preferirá seguir muda, sorda y ciega. Y así nos va.
Para quedarse estupefacto. Un lector me envía un enlace sobre un programa que TVE dedicó a las monjas. Os recomiendo encarecidamente que lo veáis. Se comenta solo. Y encontraréis que cuando hablo de algunas monjas me quedo cortísimo.
El 90% de las monjas y el 75% de los religiosos en Estados Unidos tienen más de 60 años. Es una gerontocracia sin futuro porque no tienen relevo.
Hay días en los que parece que todavía algunos se esmeran más en hacernos creer que la Iglesia es una farsa. Y hoy es uno de ellos.

Es facilita. Los fotografiados, el agustino, palabra de honor que lo es, y la clarisa, tienen a sus respectivas instituciones, la Pontificia de Salamanca y el convento de Lerma, saliéndose del dibujo. Por encima y por debajo. Vamos, que en un sitio no se cabe y en el otro todos son huecos. ¿A que, sólo con verlos, saben quien llena y quien vacía?
La monja de la foto es de verdad. No es una artista de cine interpretando una película de monjas. Aunque pueda parecerlo. Y en la realidad todavía gana. Es la madre Verónica Berzosa, abadesa del convento de clarisas de Lerma, en el que no caben las monjas. En España, a veces, desgraciadamente no muchas, somos el pasmo de Europa para el bien. Para el mal en muchísimas ocasiones.
Sábado, 21 de noviembre
Juan Fernandez Krohn
Julián Moreno Mestre
Pedro Tarquis
Siro López
Jaime Vázquez Allegue
Rodrigo del Pozo Fernández
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Sor Lucía Caram O.P
Francisco Baena Calvo