Al cardenal de Sevilla le han aceptado la renuncia con una velocidad inusitada. Ese es un hecho apodíctico. Y en el que yo no he tenido parte alguna. A quien no le haya gustado que reclame al maestro armero. Que en este caso se llama Benedicto XVI. No Fernández de la Cigoña.
Hace unos días el dominico Pascual Saturio ponía en la prensa local de chupa de dómine a Benedicto XVI y a su obispo Don Antonio Ceballos. Al primero por el Motu proprio Summorum Pontificum y al segundo por haber autorizado en su diócesis el modo extraordinario de la misa.
Jueves, 16 de febrero
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
José Arregi
Juan Fernandez Krohn
Francisco Margallo
Vicente Luis García
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes