La amistad y el apoyo de Sánchez a Setién marcan el cenit más vergonzoso de este obispo. De lo que fue el hoy obispo emérito de San Sebastián no vamos a extendernos aquí. Muchísimos lo consideraban apoyo explícito de ETA y maltratador de las víctimas de esa organización. Su frase de que un padre no tiene por que querer igual a todos sus hijos me parece de las más miserables que ha podido pronunciar un obispo. Sobre todo cuando era patente quienes gozaban de sus amores y quienes de su desamor. Es cierto que nunca aprobó el asesinato públicamente y hasta lo rechazaba. Sólo faltaría.
Jueves, 16 de febrero
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
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Asoc. Humanismo sin Credos
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