Y se despide con nostalgia de esta torre en la que durante casi cuatro años ha estado tan a gusto. Desde la que aprendió a volar por estos cielos de internet.
Hoy, a las 01.59, os decía que el P. Elías Royón, de la Compañía de Jesús, se perfilaba como nuevo presidente de la CONFER. Pues ya lo es. Se da fin a un impresentable periodo de enfrentamiento de la CONFER con la jerarquía que por fin se ha reconducido. Extraordinario éxito del presidente de la Comisión Episcopal de Religiosos. No pudo llevar mejor la dificilísima papeleta.
Al cardenal de Barcelona y al abad de Montserrat. Pues entiendo que es una magnífica recomendación. Y señal de que levanta ronchas.
Concluye el mandato de Barrajón en el más absoluto descrédito. El pulso que han querido echar a los obispos, que sólo se podía ocurrir a un insensato, era un suicidio. Hoy se mira al jesuita Royón como a la persona capaz de recomponer lo que nunca se debió fracturar.
Aunque algunos lectores se empeñen en ello pienso que no los hay. Excepto uno al que le repatea. No puedo hacer por tanto una lista de obispos opuestos al Papa en esa cuestión.
La aceptación de la renuncia del arzobispo de Sevilla deja una vacante en el Comité Ejecutivo de la Conferencia episcopal. Ahora integrado por los cardenales Rouco y Martínez, los arzobispos Osoro y del Río, el obispo Blázquez y el obispo auxiliar Martínez Camino como secretario.





Pues ahora le toca la fotografía al obispo emérito de Almería, Don Rosendo Álvarez Gastón. Una excelente persona y un dignísimo obispo. Pero ahí está.
Hablábamos hace unos días del escándalo de la monja dominica, de una de las ramas dominicanas, que acompañaba a las mujeres a abortar. El caso de Donna Quinn gracias a Internet alcanzó ecos mundiales de asombrada indignación.
La presidenta del Tribunal que dictó la sentencia contra los crucifijos es profesora de la Universidad Católica de Lovaina.
Ayer o anteayer una transexual expresaba su simpatía al cardenal Amigo. Hoy veo que una página homosexual noticiasgay.info insiste en el tema. Con lo que pienso hacen un flaquísimo favor al ya arzobispo emérito de Sevilla.
Una conocida página web francesa, Le Forum Catholique recoge, inmediatamente después de ser publicado en este Blog el artículo que dediqué al obispo de Fréjus-Toulon, monseñor Rey.
Don Vicente Jiménez Zamora, obispo de Santander, denegó en su día la misa por el modo extraordinario que le solicitaba un grupo de fieles. Quiero suponer que con fundadas razones aunque las desconozco. No creo que fuera porque el Motu proprio del Papa le pareciera una estupidez que él no estaba dispuesto a aceptar en su diócesis.
Me cuenta un lector una peculiarísima misa en Santander. Me da incluso el nombre del sacerdote que la celebró que de momento omito. No voy a decir que sería bueno que el obispo se enterara de que esas cosas ocurren en su diócesis porque seguro que lo sabe. Y si no se entera, ¿qué hace de obispo?
Recomiendo la lectura del artículo que Diario de Cádiz dedica a su obispo, Don Antonio Ceballos. Va a ser que estaba yo muy equivocado con él. Lo reconozco encantado.
Se retransmitió desde la catedarl de la Almudena, presidida por el cardenal Rouco.
Cuando todo parece hundirse hay cosas que se levantan esplendorosamente en señal inequívoca de que Dios no abandona a su Iglesia cuando quiere ser Iglesia. Y ello irrita. A dos tipos de gente. A los que odian a la Esposa de Cristo y a los que, aun amándola, al menos a su manera, ven su propio fracaso y se celan ante el éxito ajeno.
Y siendo tan fácil los que dicen no entenderlo no es que tengan una sola neurona y averiada sino que tienen otros propósitos. Pero yo sigo sin picar.
Y por los motivos que sean, que estoy seguro que los tendrá, no se lo quiere curar. Si pensó que la infección cedería sola se ha equivocado. Cada vez hay más pus. Si hubo un tiempo en que pareció imponerse una cierta discreción, la cabra siempre termina tirando al monte.

No suelo hacerme eco de convocatorias que convertirían el Blog en una agenda. Pero este Congreso, con participación de dos cardenales, Tauran y Rouco, me parece importante. Por lo que os dejo el programa con los pormenores del mismo.
Y sonadísima. Nada menos que los cuatro vicarios gaditanos salen a desautorizar al párroco de Santo Tomás, el del pantalón claro en la fotografía, y en defensa del obispo criticado por el sacerdote.
Al cardenal de Sevilla le han aceptado la renuncia con una velocidad inusitada. Ese es un hecho apodíctico. Y en el que yo no he tenido parte alguna. A quien no le haya gustado que reclame al maestro armero. Que en este caso se llama Benedicto XVI. No Fernández de la Cigoña.
Hace unos días el dominico Pascual Saturio ponía en la prensa local de chupa de dómine a Benedicto XVI y a su obispo Don Antonio Ceballos. Al primero por el Motu proprio Summorum Pontificum y al segundo por haber autorizado en su diócesis el modo extraordinario de la misa.
Llegó lo que se venía esperando. Con una velocidad insólita se ha aceptado la renuncia del arzobispado de Sevilla al cardenal Amigo. Apenas dos meses y unos días de prórroga. Menuda desautorización de su pontificado.
Un amable lector me envía el siguiente comunicado:
No era normal lo del cardenal de Barcelona. Siempre riendo cuando lo de su diócesis era de llorar.
Cuando no se cura bien una enfermedad termina deviniendo crónica. Y eso es lo que ocurrió con la parroquia de Entrevías. El cardenal de Madrid no supo o no quiso curar las dolencias de aquella parroquia y ahí sigue en su contestación permanente.
Algunos no han entendido nada. Pues se le explico sencillito, poniéndome a vuestro nivel, para que lo entendáis.
Tal vez a alguno le haga pensar. A mí me ha gustado.
Vicente Alejandro Guillamón: Los masones en el Gobierno de España. Libros Libres, Madrid, 2009, 221 pgs.
No me he ido. No me han echado. Es ciertamente posible que me vaya. Sin el menor enfado por mi parte y sí con agradecimiento y nostalgia.
La verdad es que se habla pòco de la sucesión en Guadix que por otra parte todos dicen es inminente. Pero además, últimamente, cuando se da algún nombre devora al anterior.
Como estoy cansado tras todo lo que escribí sobre el obispo Sánchez, y todavía me queda concluirlo, hoy haré algo que no acostumbro. Publicar la carta que me envía un amable lector. Y sería bueno que los católicos dejáramos de hacer el primo.
Continuamos dando "argumentos". No haberlos pedido
La amistad y el apoyo de Sánchez a Setién marcan el cenit más vergonzoso de este obispo. De lo que fue el hoy obispo emérito de San Sebastián no vamos a extendernos aquí. Muchísimos lo consideraban apoyo explícito de ETA y maltratador de las víctimas de esa organización. Su frase de que un padre no tiene por que querer igual a todos sus hijos me parece de las más miserables que ha podido pronunciar un obispo. Sobre todo cuando era patente quienes gozaban de sus amores y quienes de su desamor. Es cierto que nunca aprobó el asesinato públicamente y hasta lo rechazaba. Sólo faltaría.
Sábado, 21 de noviembre
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Siro López
Francisco Margallo
Rodrigo del Pozo Fernández
Urbano Sánchez García
Julián Moreno Mestre
JC Rodríguez, A Eisman
Jesús Rojano
Vicente Haya