
Estábamos tan acostumbrados a no encontrarnos con nuestros obispos y a ver a las ovejas perdidas y comida de los lobos que se nos hace hasta raro verles cuidando de su rebaño. Pero nunca es tarde si la dicha es buena. Hablábamos hace unos días de los obispos catalanes desautorizando al Instituto Borja de Bioética por su apoyo al aborto. Y ayer del obispo de Vich prohibiendo una conferencia en su diócesis de una importante directiva de ese Instituto.
Os recomiendo la lectura del artículo que con este título o casi, porque el otro tiene una h menos, publica hoy Germinans.
Jueves, 31 de mayo
Pedro Tarquis
Antonio Aradillas
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo