Periódicamente algún necio, que en ocasiones ni cree en el Espíritu Santo, se descuelga por aquí con la absurda pretensión de que a los obispos les nombra la Tercera Persona de la Santísima Trinidad. Semejante necedad suele tener siempre una segunda derivada. Que no es defender a un obispo, del que muchas veces ni sabían de su existencia, sino intentar pillarme con ese vano sofisma. Se dice católico y critica a alguien nombrado por el Espíritu Santo. Pues me digo católico, critico lo criticable del obispo que se lo merezca y no desmerezco en nada al Espíritu Santo que no nombra a los obispos. Y ni siquiera al Papa.
Ahora le llaman a Gran Canaria. Y para dos actuaciones. Los días 7 y 8 de octubre.
Un lector me envía este texto de Hugo Wast que vale la pena leer. También por los sacerdotes. Y algunos de ellos se lo deberían creer. Porque dan la impresión de que no se lo creen.
Periódicamente sale alguno protestando de que el Estado le dé dinero a la Iglesia. Creo que conviene que nos detengamos un momento a pensar en ello.
El imparable e inundante fenómeno de internet supone muchos peligros y también muchas oportunidades para el bien. Y una de ellas es la multiplicación de Blogs religiosos magníficos. Con lpos que se puede rezar, aprender, confirmarse en la fe, sentir la unión con los hermanos, la pertenencia a la Iglesia, comunicar iniciativas, anunciar eventos, hacer amigos...
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas