El cardenal Re me dice los nombres pero no la fecha. Y el secretario de la Congregación, mi queridísimo amigo S.E.R. monsignore Francesco Monterisi, arzobispo titular de Alba marittima, sabe de mi desasosiego ante tanta espera. Cuando hoy manteníamos una larga conversación sobre las cualidades de determinados candidatos al episcopado, como yo le dijera que después tardaban muchísimo en salir los nombramientos, se echó a reir y me dijo: Domani attenzione.
¿Puede haber alguien que se crea que la caricatura que hice, recargando las tintas, de determinadas pastorales juveniles, fueron realidad en Madrid la pasada semana? Pues sí, hay alguno que se lo cree.
Ramblas amenaza con dar una patada en ese sitio a determinados curas. Estos replican que se la devolverán en el mismo lugar. Y para animar más el ambiente se llaman cabrones los unos a los otros y los otros a los unos. Y se quedan tan contentos.
Don César Augusto Franco es, pese a tan sonoros nombre y apellidos, un obispo discreto que aparece poco en los medios. Yo tengo de él buenas referencias pero estoy seguro de que si se pregunta a los católicos practicantes madrileños quien es quien así se llama en su inmensa mayoría no sabría responder. Y de los no practicantes, ninguno.
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas