Parece que como había ocurrido con los carmelitas de Amorebieta, que tampoco se enteraban de nada, las Medianeras de la Paz han cancelado la cesión de su casa a las abortistas. Me alegro mucho de que no fueran malvadas las monjas esas. Pero lamento muchísimo que sean tan bobas. Las engañaron. O intentaron hacerlo. Pero ¿en qué mundo viven? A esas cualquien día les dan el timo de la estampita.
Leo hoy en Religión en Libertad que las abortistas brasileñas agrupadas en Católicas por el derecho a decidir han celebrado su reunión en una casa de espiritualidad de las Hermanas Medianeras de la Paz.
Me parece una medida dictatorial e impresentable. Y preludio de graves amenazas a la libertad. Vaya desde aquí mi solidaridad con la cadena de la Iglesia y mi protesta.
No voy a hacer crítica política. Sólo constatar lo que está ocurriendo en esta crisis económica que padecemos, en la que la política ha tenido notable culpa y la Iglesia ninguna.
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas