Podría escribir un libro sobre su nefasto pontificado. Y de como quedó la diócesis tras su paso. No vale la pena porque la crítica ya la hizo quien podía y sabía. El Santo Padre.
Osés fue nombrado obispo auxiliar de Huesca en 1969 y titular de la diócesis en 1977. Tan bien lo hizo que hasta el 2001, fecha en la que se le aceptó la renuncia y falleció, jamás pensó el Papa en llevarle a un obispado más importante. No se necesita más prueba. Lo peor del clero estaba encantado con él. Por algo sería. Yo me alegro muchísimo en coincidir absolutamente con el Papa. Quienes deberían preocuparse son esos mucho más inteligentes que el Papa y que pretenden vendernos la burra averiada de tan excelente obispo. La explicación es muy sencilla. Quieren una Iglesia distinta de la que es. Y para eso les valía Osés.
Si creen que con unos versos malísimos van a salvar su figura es que todavía son más bobos de lo que yo pensaba. Y no me quedaba corto en mi pensamiento. Es un pasado penoso y cuanto antes lo olviden mejor para Osés y para sus caballeros del santo sepulcro. Y si quieren contamos su historia.
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¿Quien es capaz de tirar la primera piedra?. Seguro que Don Javier no.
Yo lo he visto por Huesca entrando en las viviendas de los gitanos, comiendo con ellos.
Yo le he visto pasear y hablar con la gente de mi pobre barrio de la Catedral, con su traje gris.
Yo lo he visto operado de apendiciis en el Hospital Provincial de Huesca en la sala general, con los pobres. Salas con 10-16 camas, Le ofrecieron otra habitación. No, yo soy uno más.
Yo lo he visto renunciar al "Palacio Episcopal" para vivir en una modesta vivienda de la Plaza de Lizana, posiblemente en el nº 14, en el 4º piso.
Eso lo he visto yo.
Y algo así he leido en el Evangelio de Jesús. Todo lo demás: mentiras de trepas que usan sus cargos vestidos de oro y púrpura. Me da verguenza esa Iglesia, perdón iglesia.
Si Jesús de Nazaret volviera hoy, bueno.... Pandilla de landrozuelos, trepas y....
Soy Navarro, conocí a Javier Oses a las 8 años, luego lo traté varias veces; es cierto que su Iglesia fué la de Jesús, y ójala así fuera toda la Iglesia.
Señor Santa Olalla: Veo por el correo que envió un nuevo mensaje a este artículo que no aparece. Yo no se lo he borrado. Es más me parece mucho más de recibo que el anterior que aquí está. Si desea repetirlo sepa que no hay el menor problema por mi parte. Saludos.
Me uno a los comentarios de Pablo Martín, un navarro, y un oscense. Los que hablan mal de Don Javier, o no lo conocieron o tienen que visitarse rápidamente.
Me uno a los comentarios de Pablo Martín, un navarro, y un oscense. Los que hablan mal de Don Javier, o no lo conocieron o tienen que visitarse rápidamente.
Estimado Sr. Fernández de la Cigoña:
Como autor de la biografía sobre Don Javier Osés a la que Vd. alude, me siento directísimamente concernido por las durísimas críticas que vierte sobre este insigne obispo, y debo decirle, como católico y como historiador, que me parece penoso que alguien pueda hablar así de una persona y más aún cuando su trayectoria fue tan brillante como la de Javier Osés. Podría descalificarle, desmontar una a una las críticas que hace, y dejar en evidencia su profunda ignorancia acerca del tema, pero voy a anteponer a ello mi absoluta lealtad a la familia Osés Flamarique, personas de tanta calidad humana que pasarían un mal trago si vieran cómo Vd. y yo nos enzarzamos en una dura discusión relacionada con su hermano. Así que me limitaré a exigirle mucho más rigor a la hora de escribir; y, sobre todo, a ser bastante más benevolente en sus críticas (¿no cree Vd. que debe aplicarse aquello de que "el que esté libre de culpa que tire la primera pied...
Las afirmaciones vertidas en las "milongas", además de indemostrables, son un ejemplo claro de calumnia. Don Javier no fue promovido por dos motivos: porque él no quería y porque se enfrentó con un estilo eclesiástico agotado. Ahora nos vienen con eso, justamente cuando el actual obispo hace desaforados méritos para saltar a un arzobispado, con unos seminaristas de opereta, reclutados entre los rebotados de seminarios sudamericanos, ejerciendo su pastorado como un genuino pastoreo de malas formas. Si quieren promocionar al impresentable que rige la diócesis oscense, háganlo (identificándose con su estilo, claro) pero no calumnien a un buen Osés, cuyo único defecto patente, es cierto, fue el de ser un muy deficiente administrador temporal. En lo pastoral, un ejemplo para todos los diocesanos y quienes le conocíamos de Pamplona. El acudía cada semana a un pueblo, comía con el párroco, celebraba y visitaba enfermos y hacía creíble la presencia de la Iglesia, lo que ahora falta.
Pues yo creo que Don Javier ha dejado una huella profundísima en Huesca. Hizo a la Iglesia cercana a todos y su tumba en la Catedral es siempre visitada y reverenciada. Ahora tengo 24 años y Don Javier tuvo mucho que ver en mi opción católica. Además no le carcomía el ansia de medrar llegar a un arzobispado,...(que parece que es lo que más se valora en este blog) Se entregaba totalmente a su diócesis y era su primer servidor, y me consta que así era feliz
Turiasonense, me quedo alucinado con tus comentarios, dices mentiras convirténdolo en verdades. Primero dices que el declive comenzó con Mendez, lo cual es verdad, y después lo excusas como si se hubiera visto obligado. Por cierto ¿no será ese estupendo párroco de Calatayud, que dices que se cargó el seminario e hizo una sentada, el que profana la eucaristía en la actualidad?
...Don José María García Lahiguera, Don José Guerra Campos, etc.
Oses, fue de los obispos del progresismo, que tan mal resultado han dado.
La herencia de Oses, contemporaneo del cardenal González Martín es la nada (menos que la nada), Don Marcelo, dejó los silos llenos y Oses los dejo más que vacíos, he ahí la diferencia entre el prototipo progre (Oses) y el prototipo de Pastor, como debe (Don Marcelo González Martín).
Podemos citar otros: Don Pablo Barrachina, Don Angel Herrera, los beatos Spínola y González...
Al final al Padre Mendez, en Granada, le tuvieron que nombrar un coadjutor, también nacido en esta Diócesis, monseñor Sebastián CMF.
A los sacerdotes fieles, les callaban aprovechando la bondad de don José, mutada a "buenismo"
En el interregno con Don Francisco Alvarez la cosa empeoró, y cuando llegó el asturiano, por juventud o por condescencia tampoco parece que pretendiera enderezar el rumbo, pues los tiempos eran los que eran.
En los últimos años, incluso antes de don Demetrio, aunque muy poco a poco y con impulso mucho más vistoso durante su pontificado, han ido apareciedo los signos de esperanza, que ahora van fructificando: el último fruto, por ejemplo, pues el sábado pasado se creó una Sección Adoradora Nocturna en Ricla, con una preciosa concelebración.
Candido, Tarazona empezó a ir mal con don José Méndez Asensio, que se hacía llamar o era llamado "el Padre Méndez", buenísimo pastor y buenísima persona, fielísimo a Cristo y a su Iglesia, pero de una debilidad y una ingenuidad totales. Cambió el Mercedes episcopal por un Renault 4 latas, con el que recorría incesantemente la Diócesis, y que le duró hasta que fue preconizado para Pamplona, en cuyo límite provincial se lo hicieron cambiar los navarricos por un coche más adecuado.
Mientras él viajaba, su progresía hablaba muy bien de él a los feligreses, pero le hacían la cama constantemente. Le cerraron el Seminario y mandaron los seminaristas al de Vitoria, del que salió el clero menos aprovechable de nuestra Diócesis. Sufrió alguna sentada asamblearia encabezada, entre otros, por los culpables de lo del Seminario y por quien ya era un muy representativo, y con el tiempo fue un muy razonable y querido, sacerdote en Calatayud (sería un pecado de juventud postconciliar...).
Para
Pyede ser que la última época de D. Pedro Cantero fuese el comienzo de todo lo malo que vino a Zaragoza, pero no de algunas otras diócesis aragonesas, que lo sufrían desde antes. En primer lugar no estaba ausente demasiado, yo recuerdo haberle visto muchas veces con su manteo por la Plaza de las Catedrales. Sus cargos políticos, las Cortes y el Consejo del Reino, y el de Regencia (art. 3 de la Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado) eran inherentes a su cargo episcopal. En segundo lugar recuerde usted el caso Fabara, agosto de 1.974, más menos simultaneo a la dimisión de Richard Nixon. Allí se vió acorralado por el sector progresista de sus curas... y de algún Obispo de su región. En Huelva también dió muestras de que ser hombre de fe y de oración, no está reñido con ser enérgico si hay que echar del templo a los mercaderes a latigazos. De su fugaz paso por Barbastro, no me acuerdo. Honesto, sobrio y castellano,
Querido Pacopepe
Comparto totalmente tu opinión sobre el nefasto Osés. Fue nefasto en la diócesis Huesca que, como consecuencia, quedó "sembrada de sal". Lo grave es que, como me dijo hace ya unos años un insigne teólogo español actual (de los pocos afines al Papa) que fue discípulo suyo en el seminario de Pamplona, su mayor mérito para llegar a ser obispo fue el de destruir el seminario de Pamplona, ese que fue calificado por Pío XII como la "joya de la cristiandad"... de aquellos polvos estos lodos... y ahora nos toca recomponer lo destruido anteriormente por estupidez, negligencia o malicia (sólo Dios lo sabe).
Un abrazo
Sertorio
Comentario por acolito 30.10.08 | 22:06
Pero es que d.lino dijo..."que se moria tranquilo pues dejaba la diocesis en buenas manos".yo pienso que era un hombre sencillo.me conto una vedruna que lo conocia pues era de la pastoral sanitaria y que se lo encontro por la gran via de madrid y la acompaño toda la mañana,bajaron al metro,entraron en comercios,tomaron cafe en un bar etc etc.yo no me imagino a su eminencia rouco en estas circunstancias
acolito: Rouco tiene otras pretensiones y "vuela más alto", pero ya sabe vd. que es profundo conocedor del Evangelio: el que se humilla será ensalzado...
A Osético: El juicio moral corresponde solo a Dios pero el terreno a los hombres Los obi funciones públicas al servicio de Cristo y de su Iglesia en comunión con sus fieles. Eso es lo que yo he juzgado.
A varios otros: No he dicho que Bua fuera malo, que en tarazona solo lo he dicho de Vitorio Oliver, es que sucediendo a éste nadie podía ser "malo" pues tan mal no se podía hacer y cierto que Bua intentó sin ningún éxito enderezar una diocesis a la deriva eclesial, si pero ni cercano ni pastor ni intelectual, en su descargo decir que sufrió mucho por la desafección y el mal trato de los "oliveristas"
Oliver es de un pueblo de Teruely era un oscruo auxiliar de Madrid de Tarancon al que se le hizo obispo de Tarazona en la transición al grito de "volem bisbes baturros"
D. Elías, a su vez, fue otro gran ausente, se dedicó a hacer carrera, su afán, ser presidente de la Conferencia, llegar a cardenal y arzobispo de Madrid. La diócesis estuvo nuevamente avandonada. Durante su pontificado no hizo personalmente visita pastoral alguna, sólo se realizarón cuando empezo a tener auxiliares al final de su ministerio. Él es el principal autor de la ruina eclesial de Aragón.
Francha y Cándido hablan muy mal de Búa, de él dicen que fue "nefasto" y "oscuro" no sé si lo conocieron pero fue de los pocos obispos de Tarazona que intentó poner orden en su diócesis en La Rioja le perdí la pista.
Algunas precisiones que creo importantes. D. Pedro Cantero fue el comienzo de todo lo malo que vino a Zaragoza y a las demás diócesis aragonesas. Su pontificado fue una ausencia total, las Cortes y el Consejo del Reino ocupaban todo su tiempo en Madrid y destinaba lo mínimo a su diócesis en unos tiempos en los que la presencia del obispo eran imprescindibles. De ahí vino la falta de control del seminario, de profesores cada vez más progresistas, de experiencias parroquiales y pastorales que arruinaron la vida cristiana etc. Resulta paradójico un arzobispo conservador y del régimen que puso en bandeja de plata a la progresia no sólo Zaragoza también la provincia eclesiástica. Cuando vino D. Elías, listo si se quiere, pero el peor de todos, Osés sería avanzado, pero humano, no tuvo que hacer grandes esfuerzos ya todo el sistema de desmantelamiento estaba servido.
La Orden del Santo Sepulcro no es de Oses, sino del Santo Padre, es una institucion pontificia.
Pueden ver en la página del vaticano, Vatican.va, en el apartado "otros organismos".
Su mision, por mandato pontificio, que cumplen con fidelidad, es la de sostener el extenso Patriarcado latino de Jerusalen, que comprende varios países donde los cristianos estan en una situación muy desventajosa por tratarse de territorio musulmán en su mayoría.
en la página http://www3.planalfa.es/santosepulcro/
pueden acceder a los dos links correspondientes a los dos capítulos de la Orden en España.
Gracias, cándido, por informar de que estamos en el dia del juicio final en el que, vivos y muertos, seremos juzgados sin más contemplaciones que se ha juzgado a nuestros obispos.
Lemanto discrepar Don Francisco, pero si ya de entrada me pone que estuvo cerca de 30 años en la Diocesis y que por algo no lo movió el papa, pues acabaramos, desgraciadamente Juan pablo II no fue un papa que tratara bien a Aragon, mas bien nos humilló todo lo que pudo y mas porque no pudo, basta recordar el destierro tan innominioso que por presiones de Monseñor Jubany se le hizo a Monseñor Iguacen, obispo que era de Teruel, y el desgraciado nombramiento, en tiempo y dia de Monseñor Bua nefasto como pocos.
Pongame otras motivaciones de porque no s emovió y a lo mejor me convence. Tuvo muchos errores pero la gente sencilla, los curas de misa y olla estaban con él y solo Diuos y él saben las inmensas obra de caridad que tuvo, el cuidado de enfermos etc
En lo demás ni entro ni salgo
Los Obispos de Aragón que se me olvidaban:
Casí tan desconocido como sus dos paisanos: Conget. Solo que peor que ellos.
El cantor: Fray Miguel Asurmendi
Sinceramente un buen amigo: Don Carmelo Borobia. Pero poquito más...
De los obispos de Aragón de los que tengo memoria:
Malísimo: Don Javier Oses, de Huesca
Malo: Don Victorio Oliver Domingo, de Tarazona
Casi igual de malo, pero mucho más listo: Don Elias Yanes
Desconocidos: Belda y Alvarez ambos de Jaca
Mejorantes: Millán y Omella, quien te ha visto y quien te vé.
Mejorado, cuando se fue: Don Francisco Alvarez, Paquín, de Tarazona.
Oscuro: Don Ramón Bua
Muy dignos y eclesiales: Don Pedro Cantero, de Zaragoza; y don Ambrosio Echevarria, de Barbastro.
El mejor: Don Damián Iguacen, no se si mejor en Barbastro o, probablemente, en Teruel.
Y LOS ACTUALES: Pues excepto Millán, que de momento sigue en discreta mejoría, los otros cuatro una REFERENCIA CONSTANTE para la Iglesia Española actual.
Evanescencio- He leído de cabo a rabo el documento que propones. Yo también lo recomiendo como una excelsa muestra de extraordinarias piruetas cirquenses hechas por el autor para demostrar lo contrario de lo que dicen los textos (cartas y documentos) que utiliza para demostrar no se que cosas. O sea, que uno puede leer las cartas y documentos y prescindir por completo de los comentarios del autor que son vergonzosos hasta decir basta.
El autor es Pablo Martín de Santa Olalla, al cual no tengo el gusto de conocer, y que se titula Doctor en Historia. Menudo historiador.
Pero es que d.lino dijo..."que se moria tranquilo pues dejaba la diocesis en buenas manos".yo pienso que era un hombre sencillo.me conto una vedruna que lo conocia pues era de la pastoral sanitaria y que se lo encontro por la gran via de madrid y la acompaño toda la mañana,bajaron al metro,entraron en comercios,tomaron cafe en un bar etc etc.yo no me imagino a su eminencia rouco en estas circunstancias
Respecto al caso Fabara, véase:
http://hispaniasacra.revistas.csic.es/index.php/hispaniasacra/article/viewPDFInterstitial/7/7
Alucinante.
Solo un comentario: Si tan buen obispo era Oses, ¿Por que le llevo la contraria a su hermano en el episcopado y arzobispo metropolitano, Mons. Pedro Cantero Cuadrado, en el denominado caso Fabara? ¿Por que se puso de parte del clero contestatario? ¿Quiza no entendio, como no entendieron ellos el concilio?
Sin pretender corregirle lo más mínimo, don Fco. José, puesto que no hay razón para ello, quizás quepa añadir que Mons. Osés gobernó la diócesis, de hecho, más tiempo del que el lector no avisado pueda emtender. Fue nombrado auxiliar en 1969; cierto. Pasó a titular, es decir, diocesano, en 1977; cierto. Pero en 1971 fue nombrado Administrador apostólico "sede plena". Y tras la muerte de don Lino Rodrigo en mayo de 1973, fue Administrador Apostólico "sede vacante". Por tanto fue el responsable efectivo de la diócesis desde 1971 hasta su retiro el 24-8-2001 y consiguiente nombramiento de Mons. Omella como Administrador Apostólico. Treinta años, ahí es nada. Alguna responsabilidad tendría en el devenir de la diócesis durante tan largo tiempo. Bueno o malo, ni lo sé ni es cosa mía.
Los sofistas sacaban este tipo de conclusiones, pero no tan zafias. Los obispos, en tiempos de los Santos Padres tenían prohibido ir trepando de sede en sede. Usted puede contar las historias que quiera, serán sus historias, de oidas, que no vividas.
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas