Una Voce Sevilla da cuenta, con comprensible alegría, que tres jóvenes de los que frecuentaban la misa por el rito extraordinario que se celebra en aquella ciudad acaban de ingresar en el Seminario. Por supuesto que compartimos su gozo.
Que un pequeño grupo de fieles aporte tres seminaristas en un año dice mucho de ese grupo. Pero hay más cosas que no se dicen y que están ahí. Esos tres jóvenes no han ingresado en el seminario diocesano sino en el de otra diócesis española. Con el sacrificio que ello supone. Se alejan de su familia y sus amigos, van a realizar, si llegan al sacerdocio, su ministerio en otra tierra... Tiene que haber razones muy poderosas para que ello ocurra. Porque lo cómodo, lo fácil, hubiera sido el seminario hispalense.
Hace unos días publicamos un artículo que no tenía otro propósito que hacerse eco de los rumores que circulaban con motivo de la próxima presentación de la renuncia a la mitra hispalense por el cardenal Amigo. Aquello se desbordó y numerosísimos comentarios nos presentaron el estado de la diócesis. Más bien penoso. Después de ello entendemos mucho mejor la decisión de esos tres jóvenes de buscar otro seminario que les asegure una sensata preparación para el sacerdocio. Que en el de Sevilla estaban convencidos que no iban a tener. Pues es muy grave para Sevilla.
Y ya que de seminarios hablamos os diré otra cosa que me tiene sin saber que hacer. Una persona que en principio me merece confianza me dice que en otro seminario de España ocurren unas cosas tan asquerosas, tan repugnantes, tan vergonzosas que me han dejado verdaderamente perplejo. El obispo que eso consiente o es un tonto de capirote que no se entera de nada o un hipócrita redomado. Fuere lo uno o lo otro debería ser depuesto inmediatamente.
Por un lado estoy tentado a destapar tanta podredumbre y que salga el sol por donde quiera. Y por otro me detiene el daño que se podría hacer a la Iglesia si todo eso se saca a la luz. Procuraré confirmar más la noticia y consultaré, si me convenzo de su absoluta veracidad, a algunas personas con autoridad si es mejor callarse o tirar de la manta caiga quien caiga. Aunque también les diré que para callarme y no ser cómplice de esa basura el rector del seminario donde eso ocurre tiene que ser puesto ya en la calle. En otro caso no jugaría a callarme.
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Por cierto, curaobjetor, no ha respondido a lo que le pregunté de la "eclesiología" de la Lumen Gentium y su relación con la liturgia, y su puesta en contexto con las "eclesiologías" precedentes y los anteriores cambios litúrgicos... Explíquelo, para que pueda reflejar su pensamiento. ¿Cree Vd. que hay una Iglesia nueva tras el Vaticano II y una distinta anterior al Concilio?
Por cierto, cura objetor. De los dos santos canonizados últimamente, y de los más venerados hoy en día, dos se negaron siempre a decir la nueva Misa (El Padre Pío y Josemaría Escrivá de Balaguer). Ya ve qué cosas.
Curaobjetor, solo cabe desearle una larga vida a Benedicto, y un día más para Usted. Atentamente
Curaobjetor, este argentino no tiene miedo de nadie abajo de Dios y menos de Usted, sea quien sea. En cualquier caso, su especulacion sobre la sobrevida de Benedicto le saldrá por la culata.
Mi email, para lo que guste bravuconear:
pissavini06@yahoo.com
Desde luego, este CuraObjetor no es un ejemplo de moral y de virtudes.
Curioso cómo una vez más, se demuestra que el progre, o antitradicionalista, es siempre el más sinvergüenza, el más insultón y el más amenazador en una discusión sobre la Iglesia ¿por qué será?
Me recuerda a la Pilar Rahola cuando era concejala de Barcelona y le dijo a un guardia urbano ¿usted no sabe quien soy yo? cuando le colocó una multa por mal aparcamiento. Por supuesto ultranacionalista y de izquierdas.
Por cierto, cura objetor, que no tengo inconveniente en darle mi nombre y explicarle quién soy cuando guste. Puede darme su correo o escribirme a preclaro@hotmail.es Yo no tengo necesidad de ocultarme, y si no escribo aquí por mi nombre es para proteger mi identidad de cobardes embozados. Pero que puede escribirme cuando quiera.
Dice Cura objetor: "A lo mejor si supierais quién soy os quedábais muertos. Porque no penseis que soy uno de esos curas progres tipo años 70".
Y yo respondo: a lo mejor si supiera quien es Vd. no le conocería de nada ¿O se cree que tiene Vd. fama mundial?
Y respondo más: Nunca sabremos quien es un cura que escribe las cosas que escribe Vd. porque amparado en el anonimato escribe cosas que no sería capaz de mantener en público. Tan bajas, con un estilo tan poco "evangélico", tan llenas de rencor y odio... Yo puedo sostener, y de hecho sostengo desde siempre, cada una de mis palabras, tanto en público como en privado. Y cuando me voy a dormir a la cama (no desde luego a las dos de la mañana) me voy con la conciencia bien tranquila. Desde luego si todos los curas de Sevilla son como Vd. o como los que aquí escriben, compadezco a todos los sevillanos.
Es muy triste, curaobjetor. No responde a ninguno de mis mensajes. En este último ha quedado en evidencia. Para su información: Ni yo soy de Sevilla, ni lo es LN, y creo que Luis tampoco lo es. Veo que se encuentra mucho más cómodo en las peleas barriobajeras que en el debate mesurado, que es lo que he pretendido siempre. Parece que Vd. no está capacitado para ello, y prefiere hablar de la "moral" de los demás: de la de su arzobispo y sus relaciones con su secretario, de las del cura de San Bernardo, de las de todo el que se le ponga por delante. Sin duda un modelo de conducta moral intachable. Lo siento, pero no voy a entrar a ese trapo. Queda en evidencia lo que ha escrito cada uno.
Después de ésto, queda visto por los lectores quien se desmanda, quien arremete y quien ataca al prójimo exclusivamente por placer, sin añadir más argumentos que la bilis que tienen en el estómago amargados por la situación de recuperación teológica y litúrgica que ha comenzado nuestro Santo Padre.
Lo siento CuraObjetor, pero no puedo arreglar su problema, eso debe hacerlo un profesional.
Este es otro como ana, de los de ¿vosotros sabéis quién soy yo? Pues esta es mi respuesta: ¿Qué te crees, que me das miedo? Mira cómo me tiemblan las piernas, CuraObjetor, me derrumbo ante tu presencia. Me has dejado anonadado. Estoy confuso desde que no me sostengo.
Mire hombre, que ya tiene uno muchos años y mucho vivido. ¿A qué va a venir aquí, a amenazar? Pues tráguese sus amenazas porque aquí estamos hartos de progres amenazadores. Aquí se les trata con su misma medicina. Y si quiere, seguimos, pero le advierto: "Que cada palo aguante su vela".
directamente a mi correo, porque tengo la impresión que la gente se ha hartado hace tiempo de nosotros y esto no lo lee ya casi nadie.
Se me olvidaba una cosa: si casi todos los curas de Sevilla somos tan mediocres y vulgares como parece que es vuestra opinión (por progres, por ignorantes, porque casi ninguno es favorable a vuestro rito,...) no me hagais decir cómo es la joyita que os celebra a vosotros en san Bernardo. Porque en lo que se refiere a trapitos, liturgia y hasta predicación lo hará muy bien, pero en otros aspectos, como el MORAL..., deja mucho que desear. Porque lo que dijo aquél cura imbécil que firmó con distintos nicks y por eso fue expulsado era más verdad.... Y hay mucho más. Así que... vosotros mismos. Si quereis mierda, mierda tendreis. Hay algunos "que [incluso] considerándose buenos cristianos", como dice san Pablo en una de sus cartas, no conocen otras formas.
... ¿qué me decís de la decisión de Benedicto de invitar al Sínodo, con charla incluída, al Patriarca Ecuménico? ¿Y al prior de Taizé? ¿¡¡Y hasta a un rabino!! Y éste también con intervención? ¿No os dais cuenta que aquel del que os quereis apropiar y hacer vuestro abanderado para vuestra pobre, infeliz y patética causa no piensa, afortunadamente, igual que vosotros (excepto, quizás, en materia litúrgica? ¿Que lo que el Espíritu ha iniciado es imparable, con más o menos obstáculos? Os hago la misma recomendación que Gamaliel a los sumos sacerdotes: Dejad pasad el tiempo: si esto no viene del Espíritu desaparecerá, pero si viene del Espíritu... os encontraríais luchando contra Él. Y es inútil, y sería penosísimo, luchar contra Dios. Si pensais seguir respondiéndome y/o provocándome (qué te creías LN, que te has envalentonado porque LUIS se ha puesto gallito ¿que porque hubiera dicho que no iba a escribir más, no te iba a contestar? Qué infantil), os sugeriría que lo hicierais directame
ni uno de esos de las últimas hornadas de los que se dice carecer de formación teológica.
Mirad: dejemos el juicio al tiempo, que es el que lo pone todo en su sitio. Benedicto XVI no va a ser eterno, y mucho menos con 81 años cumplidos (Y que conste que lo aplaudo en muchos aspectos) Veremos a ver lo que dicen después los pelotas como Castrillón y compañía. Si los tradicionalistas lo habeis tenido difícil hasta ahora, no os quiero decir lo que os aguarda. Porque después de este respiro que os ha dado la Providencia, y cuando el próximo Papa se dé cuenta del error que ha supuesto la decisión de Benedicto (y más que nada por vuestra soberbia, prepotencia y arrogancia), os vais a cagar. Vosotros hubiérais mandado a la hoguera a la mayor parte de los que hoy son los más grandes santos de la Iglesia.
El otro día hablaba también uno del equivocado concepto de ecumenismo, fruto, como no podía ser de otra manera, del diabólico Vaticano II. Pues...
No. Aquí los únicos que saben de lo que se está hablando sois vosotros. Sois como las monjas de Port Royal: "puros como ángeles, pero soberbios como demonios". ¿Mi único argumento es desprestigiar y no entro en los detalles de la discusión? ¿Pero no te das cuenta de que estás haciendo el payaso diciendo esas estúpideces? Para decirte que eres un cismático no necesito tantos comentarios razonados como he enviado; basta con tres palabras. Si tanto os duele, será porque algo hay. Porque mira a mí el efecto que me ha hecho que me lo llaméis. Es más, os he invitado a denunciarme a la ex Santa Inquisición, que es lo que a vosotros os pone cachondos. ¿Y tú hablas de diálogo? JAJAJA ¿De qué me conoceis vosotros, LUIS y LN, pobres desgraciados frustrados y amargados, para saber la formación que yo tengo y lo que conozco o dejo de conocer? A lo mejor si supierais quién soy os quedábais muertos. Porque no penseis que soy uno de esos curas progres tipo años 70
No, Preclaro, no se equivoque con CuraObjetor. Este señor no tiene ni idea de lo que usted está contando. Simplemente porque pertenece a ese grupo de presbíteros que se creen en posesión de la verdad. No tiene ni idea del Concilio Vaticano II pero sí es de los que esgrimen el siempre recurso del "espíritu del Concilio", ese mismo que nunca nadie conoció.
La vida de los que estén más unidos a la Tradición seguirá siendo difícil mientras en la Iglesia existan personas (y sobre todo presbíteros) así. Curiosa paradoja.
Cuando una persona tiene como único argumento desprestigiar al contrario llamándole hereje, cismático o manipulador y no entra en los detalles de la discusión, hay poco que dialogar con ella.
Esperemos que el Santo Padre arregle tanto desarreglo de cuarenta años.
¿Sabe Vd. lo que es tener que aguantar durante años que gente que celebra “misas de niños” con globos, pelucas y trajes de payaso, que cambia las palabras mismas de la consagración, que se inventa la Misa, que enseña que la misa es sólo la asamblea de los fieles y que dice que lo del Sacrificio ya no vale porque es antiguo, que defiende el sacerdocio femenino, y la disolubilidad del matrimonio, y lo que le venga en gana, se crea encima en el derecho de llamarle a uno “hereje”, sabiendo uno que no hace nada malo, porque entre otras cosas Roma lo viene repitiendo insistentemente? Hágase una idea de lo que hemos tenido que pasar durante años, y dígame qué le parece, y reflexione sobre el daño que, a mí particularmente, me hacen sus palabras cada vez que pronuncia la palabra “hereje” o “cismático”. No sabe Vd. lo que duele eso. No tiene ni idea de lo que es la persecución que hemos sufrido, y que aún sufrimos, en serio se lo digo. En Cristo el Señor.
Respondiendo a más cosas: Yo reconozco los aspectos positivos de la reforma de 1969, ahora y siempre lo he hecho, aunque para mi juicio el balance total ha sido negativo (puesto en comparación con el rito anterior, se entiende). El Papa puede perfectamente reformar este Misal, porque este Misal no tiene carácter de infalibilidad, ni, a pesar de lo que se quiera hacer creer, es el “fruto perfecto y acabado del Concilio para la Iglesia hasta la Parusía”. Y recordemos que este misal sólo tiene 40 años.
Por otro lado, los que somos afectos a la Misa Gregoriana no queremos hacer borrón y cuenta nueva de nada. Lo que queremos es que se nos deje la libertad de expresar nuestra fe, de beber de una liturgia legítima que además tiene carta de legitimidad en la Iglesia por siglos y siglos, y que no se dediquen a ponernos zancadillas, ni etiquetas, ni estigmas, ni se nos persiga como se nos ha perseguido durante años sólo por querer vivir la bella liturgia gregoriana. ¿Sabe Vd. lo que es te...
De ese modo, la liturgia hubiera sido un continuo de saltos y rupturas con lo anterior en cada ocasión. Pero esto es falso, porque la liturgia es fruto de un desarrollo y crecimiento continuo, sin rupturas. Se puede ver en el Rito Romano, sí, pero también en los ritos orientales, donde la liturgia ha conservado más su inmutabilidad junto a otras características propias.
Por otra parte, decir que la noción de Sacrificio es una necesidad de Trento por la herejía protestante (podríamos poner ejemplos de Papas de varios siglos antes de la Reforma protestante que hacían mucho hincapié en esto), y venir a afirmar que esa necesidad ha desaparecido, es venir a decir que el peligro de la herejía protestante ya no es tal peligro, y que las doctrinas de Lucero y sus sucesores ya no deben ser “combatidas”. Esto, a mi juicio es un gravísimo error, y yo creo que algo de esa mentalidad hay en la reforma del Misal, donde el sentido sacrificial queda atenuado tan claramente.
incumplidas en la segunda reforma del Misal, del año 1969. Por otra parte, siguiendo ese esquema de pensamiento, podríamos decir que la casi invariabilidad del Rito Romano por más de 1.000 años nos indican un “estatismo” en la eclesiología de todos esos siglos. Para que nos entendamos: con Trento no sale un nuevo rito que sirva para combatir la herejía protestante acentuando aspectos que antes estuviesen menos atenuados. Esto es falso, como ya he explicado en mensajes anteriores, pues San Pío V lo único que hizo fue codificar un misal que estaba ya en uso desde muchísimo tiempo atrás. Si ese esquema de pensamiento fuese acertado, tendríamos que observar que con cada concilio, con cada definición nueva del Dogma, con cada “sacudida” en la Iglesia (separación Oriente-Occidente, por ejemplo) habría aparecido un nuevo Misal, un nuevo Ordinario de la Misa, que diese respuesta a las necesidades pastoral-teológicas del momento. De ese modo, la liturgia hubiera sido un continuo de saltos
Esto, algo que no creo que afirme Vd, vendría a contradecir todo el magisterio secular sobre la naturaleza de la Iglesia, sobre su continuidad en el tiempo. No veo, por otro lado, grandes novedades en la Lumen Gentium respecto al Magisterio anterior (si hubiera contradicciones habría que rechazarla, claro), excepto quizás un nuevo enfoque en las relaciones con los cristianos no católicos y con los no cristianos (siempre sin abdicar de la verdad de que la Iglesia Católica es la depositaria de la verdad revelada, y el único camino de salvación de los hombres, nada que ver con algunas “relaciones ecuménicas” posconciliares, ni con las pretensiones de tantos en el seno de la Iglesia para incluirse, por ejemplo en el Consejo Mundial de Iglesias, y tantas aberraciones que podríamos citar), algo sobre el papel de la Santísima Virgen y sobre el papel de los laicos… ¿Pero la liturgia? La reforma litúrgica sale de la Sacrosanctum Concilium, y sus instrucciones, creo que fueron manifiestamente in...
Está claro que hoy el pueblo cristiano ha perdido en gran parte la noción de la Misa como Sacrificio de Cristo y sacrificio de la Iglesia, y eso es una realidad, que necesariamente tiene que tener relación con el rito que se practica (recomiendo el trabajo que he mencionado antes, pues es muy ilustrativo). Nos dice, curaobjetor, que esta reforma es producto de una “nueva eclesiología” resumida en la Lumen Gentium. Primero, una aclaración: llevo bastante tiempo en los ambientes “tradicionalistas”, desde antes de la consagración de obispos de Mons. Lefebvre, y nunca he oído a nadie negar ni la Lumen Gentium ni su contenido. Dicho esto, ¿puede explicar en que sentido la Lumen Gentium imprime una nueva “eclesiología” (también me gustaría saber a qué se refiere en concreto con este término) y en qué modo afecta esta “eclesiología” a la reforma litúrgica? ¿Es algo así como ver la Lumen Gentium como una especie de “programa” u “hoja de ruta” en la que sale una nueva doctrina para la Iglesia?
en el principio de los tiempos y es común a todas las religiones (hasta la llegada de la Reforma Protestante, y antes con el Islam). Bastaría con irse a los más antiguos hallazgos arqueológicos, para ver cómo el altar, como tal altar, como centro de la acción sagrada donde reposa el “Cordero sacrificado” del Apocalipsis, tiene un protagonismo preminente: aquellas celebraciones sobre los sepulcros de las catacumbas, incrustadas en la pared, los altares de piedra de Jerusalén de los primeros años… la separación entre santuario y nave no más allá del año 300, cuando ya no existía la “provisionalidad” de la persecución, y que enlaza perfectamente con el Sancta Sanctorum… Trento no trajo nada nuevo en la doctrina de la Misa, y me parece una temeridad, que además no tiene fundamento histórico, decir que en los primeros siglos no existía la noción del sacrificio. Puedo oponer bibliografía suficiente a esas afirmaciones. Pero vamos a lo que venía diciendo.
Estimado cura objetor, estamos de acuerdo en bastantes cosas. Voy a resumir, porque si no los mensajes se hacen eternos, pero básicamente: Está claro que la Misa no es sólo sacrificio (es acción de gracias, oración, banquete eucarístico…) pero es sobre todo sacrificio. Hay que recordar, para que no se olvide, que sin sacrificio no hay sacerdocio. Y es evidente que en las cuatro últimas décadas la comprensión de la Misa como Sacrificio de Cristo y sacrificio de la Iglesia ha disminuido notablemente entre los fieles (al respecto hay un trabajo muy interesante, aunque me temo que no está traducido al español: se trata del libro “Constructing Local Theologies”, de R. J. Schreiter). Algo ha tenido que pasar, pues esto jamás había ocurrido en la Iglesia. Ni desde los primeros tiempos, donde, pese a lo que digan algunos que se pretenden liturgistas, siempre estuvo claro el concepto de sacrificio (y el mismo de sacerdocio), pues es una herencia judía que hunde sus raíces en el principio de los...
Cura objetor, vuelvo a repetir su lamentable frase, por si le quedan dudas. Su enojo deriva ciertamente de que ha quedado al desnudo su heterodoxia, y revelado aspectos que seguramente querría ocultar en asu pensamiento. A partir de ahora ha quedado invalidado, dado que quien sostiene esto no puede continuar argumentando como catolico "moderado":
"Lo que ha hecho la teología eucarística postconciliar es recuperar significados de la Eucaristía que habían sido progresivamente olvidados a lo largo de la Historia y sustituídos totalmente, de forma oficial en Trento, por el sacrificial. Significados incluso más originarios (...)
Le he citado textualmente la frase, que es sumamente desafortunada, pero que no es la primera vez que escucho. Vuelva a leerla y enojese con Usted mismo, y su frase, no conmigo.
Responde a la hermenéutica de la ruptura, tan claramente definida por Benedicto, así como su idea de que hay una eclesiología nueva desde el Vaticano II.
Retráctela si no quiere ser tachado de lo que es. Y estudie un poco, que no le vendría mal. Lo veo tan brioso cuanto ignorante, típico de algunos curitas de buena voluntad que ni se enteran de la tradicion ni de sus argumentos. Y salen a defender lo indefendible, con sus rústicos instrumentos intelectuales.
"Sostener que un Concilio ecuménico puede sustituir significados esenciales de la Eucaristía..." ¿Quién ha dicho eso, ignorante? Aquí algunos, por no saber, no saben ni lee; o tienen muy mala leche. Otro como el LN, que manipula para tener razón. He dicho también, a propósito de Trento, que "por eso, el hecho de que, limitándonos al caso de la Misa, los Padres conciliares no pusieran de relieve otros significados de la misma, no quiere decir que en su intención estuviera negarlos o excluirlos". No se quede con lo que le interesa por no tener argumentos, cromañon fundamentalista. Y si tan herético me considera, ya puede ponerse a escribir la carta de denuncia a la Congregación para la Doctrina de la Fe. Lo siento, PRECLARO, pero ahora sí que lo tengo que decir: gente malintencionada como esta me da verdadero asco.
Hay algo que, no sé porqué, no ha salido.
(todavía no hemos visto a Benedicto celebrar públicamente una Eucaristía según el rito sancionado por Trento -porque lo que está haciendo es “crítica constructiva”, no “borrón y cuenta vieja”-. Y en el supuesto de que lo haga alguna vez, que no decarto que lo llegue a hacer, lo hará de forma extraordinaria.) Entre otras cosas porque un Papa, por muy Papa que sea, no podrá nunca cargarse un Concilio o actuar en contra de lo establecido por el mismo (y ya sé que el Ordo actual no salió, en sentido estricto, del Concilio, sino de la comisión famosa). Y no me vengáis con que Juan XXIII o Pablo VI lo hicieron, porque ellos sólo refrendaron lo que decidió el Colegio Episcopal reunido en Concilio.
Y sobre que también en la Edad Media se tenían en cuenta los otros significados por la Eucaristía, cf,, por poner un ejemplo, el Oh Sacrum Convivium, de Tomás de Aquino (o a él atribuído), magnífica síntesis de teología eucarística.
Cura objetor, su frase que cito textualmente,
"Lo que ha hecho la teología eucarística postconciliar es recuperar significados de la Eucaristía que habían sido progresivamente olvidados a lo largo de la Historia y sustituídos totalmente, de forma oficial en Trento, por el sacrificial. Significados incluso más originarios (...)"
es gravísima, y realmente herética. Sostener que un Concilio ecuménico puede sustituir significados esenciales de la Eucaristía, es absolutamente inaceptable en un católico e invalida toda su argumentacion. Después de esta gaffe, vaya a decirle cismatico o hereje a su abuela. Cordialmente
y, una vez más, es Trento el que la fija, y también como reacción a la Reforma protestante. En los primeros siglos del Cristianismo (cf. los siete primeros Concilios Ecuménicos, por ejemplo), no tenían ese concepto tan definido y claro. De hecho, se conservaba en las casas y se “usaba” sólo para la distribución a los enfermos. Y con esto, ni ellos negaban la presencia real ni yo tampoco. ¿Pero cómo se puede pretender argumentar con una teología sacramental de panfleto? Lo siento: no he podido ser más breve. Pero este es el último. Hasta una próxima noticia.
La última… insensatez que me quedaba por leer es que “la Eucaristía es un sacramento que se realiza dentro (?!) de la Santa Misa. Es decir, la Santa Misa es mucho más que la Eucaristía”. Los Sacramentos son 7 y sus nombres son: Bautismo, Confirmación, Penitencia, EUCARISTÍA, Orden Sacerdotal, Matrimonio y Unción de Enfermos (Ojo ¡Tanto el número como el nombre de los Sacramentos fue fijado por Trento! Y no la llama “Santa Misa” sino “Eucaristía”). Y los Sacramentos son, por definición, ACCIONES sagradas, no realidades ESTÁTICAS. Es como si dijéramos que el Bautismo no es la celebración, sino sólo la efusión (o inmersión) del agua bendecida; o que la Penitencia es sólo la absolución; etc. Y lo otro ¿qué es? Sin celebración, desde el inicio hasta el final, NO HAY sacramento. Recuerdo que el concepto actual de presencia real se forja también en la Edad Media, como respuesta a las herejías que negaban la presencia real, y, una vez más,
Se ha puesto aquí el ejemplo de Benedicto XVI, que celebra con el crucifijo de cara a él sobre el altar, que da la comunión en la boca y de rodillas,… El Papa lo que está haciendo es intentando corregir, con su ejemplo, algunos probables desvíos ocurridos a partir de la reforma litúrgica del Concilio (¡no fruto en sí mismo de la misa! Porque yo celebro con el rito del Concilio y lo hago muy dignamente, y procuro distribuir la Comunión, así como que la gente la reciba, en la mano o en la boca, de manera igualmente digna. ¿O es que para “nosotros” Cristo no está realmente en la Eucaristía? ¡Vamos, hombre!). Pero todavía no hemos visto a Benedicto celebrar públicamente una Eucaristía según el rito sancionado por Trento (porque lo que está haciendo es “crítica constructiva”, no “borrón y cuenta vieja”). Y en el supuesto de que lo haga alguna vez, que no decarto que lo llegue a hacer, lo hará de forma extraordinaria.
en lo que más le interesaba dejar claro. Por eso, el hecho de que, limitándonos al caso de la Misa, los Padres conciliares no pusieran de relieve otros significados de la misma, no quiere decir que en su intención estuviera negarlos o excluirlos. Como vemos, el Pueblo de Dios o Iglesia ha ido viviendo su vida cristiana y acentuando unos u otros aspectos de la espiritualidad según las sensibilidades de los distintos tiempos históricos y los signos de los tiempos. Y esto no significa ni ruptura con la Tradición ni infidelidad al Evangelio, sino que es inherente a su ser peregrina por este mundo. Esto es tener sentido cristiano de la Historia y vivir con los pies en la tierra (y sólo así puede ser auténticamente fiel a la misión que el Señor le encomendó), y no simplemente aceptar TODOS los Concilios y TODOS los Papas, probablemente más como dato histórico que como “obediencia de la fe”.
No hay que aprovecharse de la carencias formativas de los demás y hay que enseñar al que no sabe (obra de misericordia), pero los demás tienen que aceptar que tienen carencias formativas y estar dispuestos a aprender. (Espero, por su bien, que sea sólo en lo intelectual, porque si también se es así en lo espiritual y lo moral, como era el caso de los fariseos, la perspectiva que ofrece Jesús en los Evangelios no es muy halagüeña)
El sentido de sacrificio se fue perfilando y acentuando en la Edad Media , sobre todo con el Gótico, y la Edad Moderna, hasta alcanzar su apoteosis con la dogmatización de Trento, que, no lo olvidemos, fue un Concilio "polémico". Y con esto no estoy haciendo ningún juicio peyorativo (como alguno ha visto en mucho de lo que he dicho), sino contextualizarlo. Trento fue convocado para combatir la Reforma protestante, y de acuerdo con ese carácter polémico y apologético, cargó las tintas en lo que lo que más creía que había sido pervertido por la Reforma y ...
y sustituídos totalmente, de forma oficial en Trento, por el sacrificial. Significados incluso más originarios, porque, le pese a quien le pese, el contenido teológico predominante de las Eucaristías en los primeros siglos del Cristianismo era el de la acción de gracias a Dios por las maravillas realizadas en Cristo (esto se puede ver claramente en el "prefacio") -de aquí el nombre originario de EUCARISTÍA. Los primeros cristianos NUNCA hablaron de Santa Misa o Santo Sacrificio de la Misa, entre otras cosas porque ésa era celebrada en griego y la palabra Misa viene de las últimas palabras de envío misionero en latín como bien ha notado Iñigo-, el de la alegría por la Resurrección del Señor y su presencia en medio de los suyos. Y quien no acepte esto, desconoce la historia y las fuentes litúrgicas. Pero si encima, en vez de ir a comprobarlo, se obstina arrogantemente en sostener que está en lo cierto…
revela una teología y una eclesiología. La eclesiología de la Iglesia, desde el Vaticano II, es la de la Lumen Gentium (que, recuerdo, es Constitución DOGMÁTICA). Y esa eclesiología es la que, con más o menos acierto, intenta reflejar el rito surgido de la reforma litúrgica. Y quien no digiera esa eclesiología, pues no está en comunión con la Iglesia (y a eso se le llama ser cismático, como lo fue Léfêvre). Por lo que se refiere a la teología de la Eucaristía, ni el Vat II, ni la comisión encargada de reformar el rito, ni ningún sacerdote católico y en su sano juicio, negaron o niegan que sea actualización del sacrificio de la Cruz (aunque a lo mejor ese significado no quede suficiente o adecuadamente reflejado en al rito actual) . Pero ¡NO SÓLO! Que es lo que algunos no están dispuestos a aceptar. Lo que ha hecho la teología eucarística postconciliar es recuperar significados de la Eucaristía que habían sido progresivamente olvidados a lo largo de la Historia
Intentaré ser breve, porque inicia el fin de semana y tengo poco tiempo. Además, a partir de hoy me dedicaré a seguir los trabajos del Sínodo; ya he leído aquí suficientes despropósitos para una buena temporada.
PRECLARO: Gracias por lo que me toca. Por lo demás, aquí no se está criticando (constructivamente) la reforma litúrgica del Vaticano II, sino que simplemente se la quiere quitar de en medio de un plumazo, volviendo, porque aquí lo que defienden algunos es la vuelta, en bloque, a la celebración de la Misa tal como se hacía antes del Concilio (Creo que tú has sido el primero, ahora, a reconocer algunos aspectos positivos de la reforma). Así que yo no digo que uno sea cismático y/o hereje, o que lo quisiera en las catacumbas, por ser crítico, sino por la mentalidad que subyace a esas críticas demodeloras de "borrón y cuenta”… vieja en este caso. Pero como recita el tan, tendenciosamente, cacareado axioma "lex orandi, lex credendi", el rito (no el modo de celebrarlo)
En cuanto a su pregunta, la respuesta es: podemos llamar a la Misa por el "ite, Missa est" sencillamente porque se le llama así desde hace mucho, del mismo modo que se le puede llamar Eucaristía sin problema alguno. Lo que importa es lo que sucede en la Misa, y lo que hay que contar que sucede. Y lo demás son aditamentos que desvían la atención de lo principal.
Íñigo, no sea malicioso, ni aproveche los puntos débiles de los demás porque tengan carencias formativas. Lo importante no es la denominación, sino aquello en lo que se pone énfasis en la celebración. Antes era muy común anunciar la Santa Misa de este modo: "oficia el Santo Sacrificio...". Esto es a lo que entiendo que LN hace referencia, y desde mi punto de vista, me da exactamente igual la denominación, siempre que ésta no encierre la intención de enmascarar el sentido sacrificial o la presencia real. Todos sabemos que "fracción del pan" es tan, o más tradicional, que otras denominaciones, pero si se recurre a este "arcaísmo" en cierto modo, para decir que lo que hay en el pan no es más que pan, pues ahí es donde falla la cosa. Muchos conocemos gente que nunca llama a la Misa Misa, y sólo lo llama eucaristía, porque el término Misa viene "demasiado asociado" a como siempre ha sido considerada la misa, no sé si me explico.
LN: una pregunta. Si no podemos tomar la parte por el todo (en este caso, la central), ¿por qué si podemos llamar a la celebración completa por sus últimas palabras de envío misionero?
Y perdón por lo largo del mensaje. Y un saludo a todos en la PAZ del Señor.
a la postre, la fuente de la que bebe la vida de la Iglesia. Sin una liturgia auténtica (enraizada en la tradición, que exprese el misterio y la adoración, el cristocentrismo de la misma acción litúrgica), la vida de la Iglesia termina sufriendo. Este es el debate que yo creo interesante. Ir al por qué de las cosas, sin atrincherarse, abriéndonos a lo que desde Roma nos está indicando el Santo Padre. La vitalidad de la Iglesia depende de ello. Sólo invito a leer y reflexionar. Sólo eso.
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas