Veinte siglos de Iglesia la han configurado tal y como hoy es. En muchas cosas no se parece a la que nacía en los tiempos inmediatos a Cristo y es la que fundó Cristo. Eso es lo que creemos los católicos. Por el don divino y gratuito de la fe.
Siempre, y ciertamente hoy, ha habido personas a las que no le gustaba la Iglesia de su tiempo. Unos quisieron purificarla de adherencias que no eran de Dios sino de la propia condición humana, desde el amor a Cristo y a su Iglesia, y unas veces lo consiguieron, asumiendo la propia Iglesia sus intuiciones y empresas, y otras no. Pero si fracasaron en su intento no se alejaron de esa Iglesia que querían modificar en algunos aspectos.
Hubo otros que aborrecieron la Iglesia que se encontraron en sus días. Y quisieron hacer otra. Pocos triunfaron en su intento y ahí están las Iglesias que fundaron. Distintas de la católica. La inmensa mayoría pasó con pena y sin gloria, alejándose simplemente de lo que rechazaban. La historia guarda recuerdo de poquísimos. También muchos, depuesta su animadversión, se reintegraron a lo que antes rechazaban y terminaron sus días tranquilamente en el seno de la Iglesia.
El argumento siempre fue el mismo. La Iglesia ha traicionado a su fundador y menos mal que estamos aquí nosotros para definir cual es la voluntad de Cristo sobre su Esposa.
Nada hay nuevo bajo el sol. Hoy, como ayer, se vuelve a poner en duda la misma persona de Cristo, su divinidad, su resurrección, su concepción en el seno de María virgen por obra del Espíritu Santo, su presencia real bajo las especies de pan y de vino... Se niegan los dogmas y la moral de la Iglesia, se abomina de su liturgia, se rechaza la autoridad de la jerarquía y el primado del Papa, el ministerio sacerdotal, el pecado...
Y los enemigos a abatir, contra los que todo vale, son quienes proclaman su fidelidad a la Iglesia. Cualquier cantamañanas que se apunte a su línea pasa inmediatamente a ser una lumbrera teológica aunque no pase de elemental maestro Ciruela. Cualquier sacerdote rebelde a su obispo sera un héroe de la revolución. Cuentan además con el apoyo mediático de importantes sectores cuyo denominador común es el odio a la Iglesia. Y no vacilan en alinearse hasta con los más sangrientos perseguidores del catolicismo. Todo vale en su intento de demolición.
Por una parte hacen gala de una exégesis tan liberal que no deja nada en pie pero no vacilan en recurrir cuando les vale al más puro literalismo. Un día sí y otro también nos recuerdan lo del no juzguéis cuando ellos juzgan en cada minuto. Ya sabemos que tenemos grandes vigas en nuestros ojos pero no criticamos pajas en los suyos sino inmensos sequoias multiseculares. El alibi de los pobres está siempre en su boca y no pasa de mero flatus vocis. Con los pobres quienes están son las monjas de Teresa de Calcuta o de Sor Ángela de la Cruz y no sus ídolos de pies de barro.
Cualquier utopía o ucronía les vale por ridícula que sea. Si un obispo que no sea de los suyos, que por cierto son poquísimos, utiliza un automóvil, no se ve en él a Cristo. Como si ellos viajaran en jumento, no utilizaran el teléfono o si les duele la cabeza no tomaran una aspirina. Todo ello desconocido por Jesús.
Los que no tienen la menor caridad con la Iglesia y con quienes son fieles a ella reprochan como falta de la misma lo que es pura lógica. Decir que no son Iglesia quienes la rechazan.
Una vez más, como siempre, están fracasando en el intento. Si estuvieran convencidos de lo que dicen constituirían una nueva Iglesia donde se pudiera admirar la verdadera fidelidad a Cristo. Pero saben que les iban a seguir pocos más de los cien asistentes al Congreso de la Juan XXIII. No son nadie y bien lo saben. Su intento no ha cuajado y hoy, mucho más viejos y mucho más solos, intentan dar la última cornada. Como el toro que agoniza.
No hay dos Iglesias de Cristo. Sólo hay una. Ellos verán si quieren vivir felices en ella su tránsito por este mundo o amargados en su frustración.
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para Hospitalario:
El Vaticano menos mal con el Papa a la cabeza y los cardenales son los que mejor representan la fidelidad al mensaje de Jesús de pobreza y de renuncia .Mi tío es misionero en Africa y siempre me recuerda que si está eél con los pobres es gracias a los dicasterios, nuncios y gestiones que desde Roma le abren las puertas y le dan dinero para estar en un país. La Iglesia de Roma es la seguida por todos los santos , por la mayoría de curas y y teólogos y cristianos. La herejía la siguen pocos, algunos ortodoxos que pisotean los dogmas. Gracias Roma por tus dogmas que nos hacen confiar en la veracidad del mensaje de Jesus. LOS DEMAS HEREJES DARAN CUANETA A JESUS AL NOSEGUIR SUS PASOS.
La Iglesia Cristiana de Oriente, que tiene grandes teólogos y sabios, no admite ninguno de los Dogmas Vaticanos, a saber: La Concepción Inmaculada de La Virgen, La Asunción de La Virgen ( sólo considera que fue dormida antes de morir), La Infalibilidad Pontificia.
Tampoco admiten La Trinidad, ni la concepcion vaticana del Espiritu Santo, ni la fabricación de santos a mansalva, etc, etc.
Simplemente, D Francisco, hay otras visiones y El Vaticano no es el centro del Universo, aunque ellos se lo crean.
La Iglesia Oriental ha sido muy perseguida, en ningun sitio recibe dinero de Los Estados, no es una Iglesia subsidiada y llorona como La Romana, solo subsiste con el dinero de sus fieles.
Si en algun sitio no existe la Iglesia de Cristo, es en El Vaticano.
Hay una Iglesia cristiana, que no católica, que se ha mantenido más pura y más fiel a los orígenes del cristianismo, y es la Iglesia Oriental o Greco-Ortodoxa. Pero como todo, D, Francisco, es opinable.
La Iglesia cristiana de Oriente, no admite la inflaibilidad pontificia, yo tampoco y naide en su sano juicio puede sostener que el Papa es infalible, hable de lo que hable.
Hay que separa lo que es la historia de Cristo, sus iglesias y El Vaticano, que es lo menos parecido a lo que Cristo quiso o dió a entender.
Ahora, si Vd. me habla de un cura párroco de aldea, de un feligrés que hace sus buenas obras, de un misionero o de una monja, entonces sí puede admitirse eso, porque ya lo dijo Cristo : "Dónde dos personas se junten a rezar en mi nombre, allí estaré yo".
El Vaticano y lo que representa, lo que ha sido y lo que es, es lo más alejado que se puede encontrar una persona de Cristo y de sus enseñanzas.
"En lo esencial, unidad; en lo dudoso, libertad; en todo, caridad". (S Agustín).
Estimado Antonio: Evidentemente mi comentario iba dirigido a quien hizo el suyo. No a quien no lo hizo. Por aquí vienen varias Anas, varios Luises, varios Antonios y hasta varios acólitos. No pueden los demás darse por aludidos si me dirijo a uno de ellos. Y comprenderá usted que por la costumbre a comienzo de párrafo se le suele ir a uno la mayúscula. Y si se trata de un nombre propio, doblemente. Le agradezco mucho su puntualización que además sirve para que ningún lector identifique a Antonio con antonio.
No es por hacerme pesado, estimado anfitrión, pero ya que el primer comentario de este artículo estaba firmado por antonio (con minúscula), usted podía haberle respondido llamándole de esa forma y no Antonio (con mayúscula), que soy yo, en camino de ser veterano discrepante de este blog.
Sobre su artículo, creo que ya han sido expuestos los argumentos sobradamente por parte y parte.
Antonio: Haría usted muy bien en no frecuentar un sitio en el que no se encuentra a gusto. Y si le parece nauseabundo con más motivo. Venza usted la tentación. Que ya es una tentación rara. La de ir a lugares donde tan mal huele. Algunos por menos van al médico. Yo no voy a echarle de menos. Ni a mandarle al puente de Coria por un gusto tan estragado. Que le vaya bonito.
Pues sí, dos iglesias y muy a mano
Reunión de señoras, es este caso catequistas y poco más hay que decir. Mínimas diferencias, salvo que se hable de los hijos:
Muchos super-estupendos, trabajando o intentándolo, felizmente casados, los que tienen edad y e incluso con varios hijos, esto los kikos. Da gloria.
Otra madre lloraba, llevó sus hijos a un colegio super-guai, que creía católico, aunque ya le dijeron sus amigas lo que por allí pasaba. De Baqueira al Caribe con sus parejas de hecho. Fuera de la iglesia, digo yo porque dentro no se les ve hace años, aunque antes ciertamente fueron a muchas ong´s y al timo del comercio justo.
Curiosamente hoy es uno de los días en que encuentro correcto al autor del artículo y puedo estar de acuerdo con el fondo de lo que afirma; siempre y cuando podamos coincidir en que en un organismo vivo siempre hay sus más y menos, de que en la Iglesia desde sus orígenes ha habido distintos pareceres dentro de la Comunión eclesial.
Es Vd. algo repetitivo.Se queja de los que no están en su línea de pensamiento, pero Vd. dale que dale con lo mismo, repite y repite. Me estoy curando de aparecer por este nauseabundo blog( permítame la licencia), Vd. falta sin que le preocupe lo más mínimo las ideas de los demás, pero alguna vez caigo en la tentación y lo leo( el blog religioso- fanático- extra rosa de la Iglesia que Vd. quiere construir). A rañarla de campo D. francisco
Miércoles, 30 de mayo
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