Los curas que se van.
10.05.08 @ 13:50:44. Archivado en Iglesia española, Sacerdotes
Hay sacerdotes que no gustan a nadie. Por antipáticos, peseteros, dictadores, vagos, pesados... Hoy no me refiero a esos en los que coincide todo el mundo.
Hablo de otros. El catolicismo español está poco integrado en la vida parroquial. Algo que sin duda habrá que corregir en el futuro. Los seglares se limitan a asistir a misa y apenas saben nada de su párroco o de los vicarios si los hay. Si quieren una misa por sus muertos, una boda o un bautizo pasan por la oficina como si fueran al ayuntamiento a pagar un impuesto. Sólo los catequistas, y muy pocos más, tienen algún contacto con el sacerdote en muchas parroquias de España. Y el que sería habitual, en el confesonario, en muchos casos no existe porque los curas no confiesan.
Esos católicos, de misa dominical, más o menos, no tienen problemas con sus sacerdotes salvo que sean insoportables en sus homilías. Que los hay.
Como los seglares tienen en general poco formación religiosa pasan por todo salvo que ya sea abiertamente escandaloso. Así el sacerdote fiel a la Iglesia no tiene problemas y el no escandalosamente progresista tampoco. Habitualmente nunca pasa nada.
A veces incluso gusta a la gente alguna excentricidad. Que majo es ese cura que al dar la paz baja al primer banco a dar un beso a la señoras. Pero cuando se ha repetido el hecho cien veces ya deja de ser majo. Y si las besuqueadas son siempre las mismas porque siempre son las mismas las que se ponen en el primer banco pues lo que el primer día cayó tan bien hasta es criticado.
Hubo un cura que se empeñó en enseñar yoga a sus fieles. El primer mes se le apuntaron veinte o treinta señoras. Todas encantadas. Ya era hora de pasar del aburrimiento del rosario o de la adoración al Santísimo por algo entretenido. A los dos meses quedaban seis o siete. Y al año se casó con una de ellas.
Sé de otro al que le dio por ecumenismo. Y cada mes llevaba a alguien de otra confesión para que hablara a la parroquia y rezaran juntos. Al principio un muy descriptible entusiasmo. Después de algún tiempo en el que los asistentes, sobre todo asistentas, habían oído hablar a varios protestantes, un musulmán y hasta a un pope que no sé de donde se sacó pues por allí no los había, cerró el tinglado por falta de público.
También está el simpático, cosa muy buena en un cura y en cualquiera. Entre ellos los hay que utilizan su simpatía para vincular a las personas a la Iglesia y quienes sólo las vinculan a ellos. Y esos vínculos personales, salvo en personas con debilidades psicológicas, se mueren pronto. En algunos queda en una amistad, como la que se puede entablar con un compañero de trabajo, y la mayoría termina abandonando. Porque uno no es católico para ser amigo del cura mengano. Que además resulta que no es tan amigo. O que es mucho más amigo de otros.
Luego están esos curas, cada vez menos afortunadamente, que caen estupendamente a quienes rechazan la Iglesia. Curiosamente durante bastante tiempo fueron los niños mimados de muchos obispos. Lo llevan crudo. Porque cada vez quedan menos obispos de esos. El grupo se ha reducido muchísimo por secularizaciones, fallecimientos y jubilaciones. Y la inmensa mayoría de los enemigos de la Iglesia ya no tienen el menor interés en ser amigos de un cura. Aunque sea como esos. Les quedan cuatro gatos incondicionales que van desapareciendo como ellos.
Además se les ha terminado la impunidad. Ya se les señala. A ellos y lo que hacen. Yo no sé si el cardenal de Barcelona desautorizará, como debería, al cura que paga abortos. Pero ya todos saben del cura y del cardenal. Y lo que se puede esperar de ellos.
El cura que hace Iglesia, el que empeña la vida en su servicio, que es para lo que se ordenó, tendrá mayor o menor reconocimiento en este mundo pero está seguro que tendrá el de Dios. El que la deshace comienza ya a ser desenmascarado aquí y si cree en el más allá, que en algún caso es como para dudarlo, debería tener sus preocupaciones.
Y sobre todo experimentan ya su inmenso fracaso. No han conseguido nada. En el camino se han quedado ya buena parte de sus amigos. Ellos cada vez son más viejos y no les sigue nadie. Podrán empeñarse en el sostenella y no enmendalla. Pero su hora ha pasado. Se les han terminado chollos y consideraciones. Y lo que les queda también lo perderán. Y morirán en el olvido. En el que ya empiezan a encontrarse. Han sido una larga enfermedad pero hace tiempo que ha empezado a ceder.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/164712
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
1º Porque hay curas que piensan que todo tiene que girar entorno a ellos y cuanto más salvajadas hagan mejor. En una diócesis ( que no voy a decir) un cura llevaba a menores de edad a la discoteca y pensaba que hacía apostolado, o aquellos que piensan que son la bomba de la simpatía y sin ellos los demás no hacen nada. ¡Por favor¡ y luego se van de las Parroquias y todo queda en nada, o lo que eran tan fieles al cura anterior con el nuevo no quieren hacer nada...me río yo...un buen sacerdote es aquel que si mañana se va de la Parroquia , esta puede funcionar perfectamente con otro sacerdote que tenga Fe, oración y ganas de trabajar por lo demás. Pero me daría con un canto en los dientes con lo de la oración....y con ejercer el sacerdocio...sobre todo porque hay curas que les cuesta sentarse en el confesionario.
Creo que es un sueño el que has tenido. En mi diócesis hay sacerdotes que han abusado de menores y sus colegas de parroquia y los Obispos han ocultado el tema. Sé que uno de ellos se secularizó ante la desesperación de ver lo que pasaba y nadie hacía nada...
También se van los buenos por no soportar a los mediocres... que en esa Díócesis son mayoría.
Loable el trabajo de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei.
El peligro está en grupos excentricos y marginales.
La mayoría actúan de buena fe, los escándalos del post concilio, produjeron una reacción lógica, no atajada a tiempo por la autoridad competente, incluso a día de hoy se cometen abusos (v.g. Entrevías), con todo un cardenal Rouco a la cabeza de la diócesis.
Personalmente prefiero la misa tridentina, aunque casi siempre participo en misas según el novus ordo, en la parroquia donde asisto son celebradas de forma muy digna.
Comentarios entre nosotros tanto los quedaron dentro como los de fuera es que este no es el dominicanismo que nosotros vivimos....una lastima...me dio pena...no es raro por tanto que muchos curas y frailes se vayan.
Roma en este tema se la juega.
Comentario por Melo 12.05.08 @ 18:41
"Obispos de juguete": pero validamente ordenados.
De todas formas no son tantos y por otra parte otros como auxiliares, serían mejores que algunos, cuyo nombre omito por respeto.
Otros, seguramente aceptarían actuar como párrocos incluso en aldeas y zonas rurales...
Pienso tiene que estudiarse cada caso en concreto, y, seguramente la Comisión Ecclesia Dei, es lo que hace..
Lo preocupante de las declaraciones del Cardenal Castrillon, es que los reconoce como obispos.
¿Qué status canónico o que forma de inserción se puede dar a unos individuos que son validos obispos aunque no catolicos?
Sería un problema importante.Ya que una vez reconocidos ¿Que se hace con ellos?
Lo de que vuelvan como simples laicos seguro que ellos jamás lo aceptarían.
Aparte habría que ver los sacerdotes y fieles que les siguen.
¿Alguien sabe la procedencia de estos obispos?¿A que Iglesia pertenecen?.
Me pregunto como van a poder reintegrar a estos obispos no catolicos en la Iglesia sabiendo que usan la misa tridentina.
Me alegro que se sepa (o copie) "La imitación de Cristo", y me alegro aún más si la sabe usted aplicar a su vida (Dios Nuestro Señor sabrá premiárselo). Pero le diré que mi comentario viene al caso. Si no, recuerde las palabras del Papa en EEUU, sobre los curas que escandalizan al Pueblo de Dios. Se supone que los que entramos en estas páginas estaremos lo suficientemente formados...
Si a eso uno que,con un fanatismo sin nombre,han dado una dentellada en el seno de mi propia familia de los que hacen historia-al más puro estilo sectario-,podrá comprenderme mejor...
Hay algún modo,padre,de que,en privado,pueda contarle algo que me está rompiendo el alma en este momento??
Suplico sus bendiciones.
En estos momentos,en los que estoy horrorizado con las conductas de muchos curas,Vd. me llena de tranquilidad y de Esperanza...
Ruegue mucho por mí,padre,que lo necesito mucho:GRACIAS,GRACIAS,GRACIAS...
En estos momentos,en los que estoy horrorizado con las conductas de muchos curas,Vd. me llena de tranquilidad y de Esperanza...
Ruegue mucho por mí,padre,que lo necesito mucho:GRACIAS,GRACIAS,GRACIAS...
Yo voy a dar un botón de muestra de lo que son:Una secta,en el peor sentido del término,que han roto mi familia.Los llevo sufriendo la frilolera de 11 años,en mis propias carnes!
La papolatría es tan grave como el sedevacantismo. Y olvídese de que siga a Pedro a ciegas. O mejor aún siga usted a Silvestre II.
Mire a los hechos les podemos llamar como queramos, pero a día de hoy dentro del catolicismo, hay varias concepciones que en la práctica hacen que existan diversas iglesia en donde sólo debía de haber una.
Yo he elegido la de siempre. ¿Y usted?
Yo al menos discrepo en la aplicación de algunos extremos, v.g. la reforma litúrgica promovida por Pablo VI, de desastre, que dio pábulo a los atropellos, desviaciones y abusos cometidos.
El Patriarca Atenágoras,ya se lo advirtió.
Muchos obispos católicos también.
Mi Iglesia es la eterna, la instituida por Cristo, la que me legó la Fe Verdadera........con la montiniana no tengo nada que ver. Y ¡ojo!, no estoy diciendo que sea sedevacantista.
Pero tengo claro cual es mi bando. Siento que mi comentario le parezca atroz, no debe ser el único que piensa así, el etablishmente católico considera políticamente incorrecto las críticas al CVII.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Francisco José Fernández de la Cigoña
autor
Contacto








