¡Vaya cruz con la homosexualidad!
18.04.08 @ 13:02:41. Archivado en Iglesia española
Jamás me han preguntado en la Iglesia cuales eran mis orientaciones sexuales. Evidentemente era imposible en el bautismo pero en los otro cuatro sacramentos que he recibido, o sigo recibiendo, nunca me han interrogado sobre esa cuestión. Y estoy seguro de que tampoco lo harán cuando me toque la extremaunción.
No he pretendido ingresar en alguna cofradía pero si un día me diera por ello también estoy convencido de que no van a indagar cuales son mis tendencias en el sexo.
Las personas de una u otra "sensibilidad" pueden vivir normalísimamente en la Iglesia sin que nadie sepa nada sobre cual es la suya y sin que a nadie le importe.
Me estoy refiriendo a los homosexuales normales. Que son la inmensa mayoría. No a esos seres esperpénticos que no pasan de ser unos pobres frikis que avergüenzan a todo el mundo. Empezando por los propios homosexuales.
Proclamo mi respeto hacia las personas de esa tendencia. He conocido pocos pero los que se cruzaron conmigo jamás recibieron un insulto o una burla. Recibieron el mismo trato por mi parte que un heterosexual. Correcto e incluso amable. Con los que van dando el espectáculo sólo me los he encontrado en televisión. Me dan lástima y ciertamente no iban a contarse entre mis amigos pero si me tropezara a alguno tampoco iba a recibir de mi parte el más mínimo maltrato. Seguramente se daría cuenta de que no mostraba el menor interés por estar con él pero eso me ocurre también con algunos heterosexuales.
Pues eso es lo que hay. Por mi parte y por la Iglesia. Nada. Si a un hombre le gusta otro hombre, o a una mujer otra mujer, y hasta se enamora de él o de ella, ni siquiera hay materia de pecado. No tiene ni que confesarse. Si llegan a realizar el acto sexual pues contravienen el sexto mandamiento. Como lo contravienen el marido con la que no es su mujer o la mujer con el que no es su marido, el novio con la novia, el jefe con la secretaria, el médico con la enfermera o quien acude a un puticlub en busca de lo que busca.
Si eso no se hace público y notorio tal persona, homo o heterosexual, no sufre la menor discriminación en la Iglesia. Si se encuentra en pecado actual no puede acercarse a la comunión sea gay o no lo sea. Y si se acercara sacrílegamente sería un problema exclusivamente suyo. Ningún sacerdote se la iba a negar. Ni siquiera su confesor aunque tuviera el convencimiento de que se encontraba en pecado. Porque no puede valerse de lo que conoció en confesión.
Todo homosexual, y sigo refiriéndome a los que no integran ese pobre mundo de los frikis, en esa situación puede perfectamente ser miembro de una cofradía, de la Acción Católica, y hasta directivo de las mismas.
Viene después el caso de la ostentación. Que complica la cosa. Y la puede haber de dos tipos. El primero es escasísimo y pienso que declara alguna perturbación mental. Sería el caso de aquel homosexual que confesara a todo el mundo que le encantan los hombres, o las mujeres si fuera de ese sexo, pero que jamás tiene relaciones íntimas con nadie. O el heterosexual que confiese que siente una fortísima inclinación por todas las mujeres que se tropieza pero que se aguanta siempre. Me parece que son casos de libro de psiquiatría y dificilísimos de encontrar.
Luego están los que presumen del acto. Y se lo cuentan a todos. El homosexual que se jacta de vivir con su pareja o que cada noche cambia de compañero. O el heterosexual que presume de haberse cepillado a todo el barrio o la señora que hace gala de que todo el cuerpo de bomberos ha pasado por su cama. Parece elemental que ante ese modo de vida le digan que la Acción Católica, la Orden Tercera dominica o la Cofradía del Jesús del Gran Poder no es lo suyo.
Y si ya contrae "matrimonio" con otro hombre, o con otra mujer si fuere ese su sexo, u ostenta cargos directivos en asociaciones de gays y lesbianas caracterizadas por su beligerancia contra la Iglesia o, en en el caso de heterosexuales si se han casado civilmente pues es normal que se les diga que en asociaciones de fieles que, al menos en teoría, se quieren fieles a la moral de la Iglesia no deben estar.
Pues hoy, en un periódico que creo es digital, caracterizado por su fobia contra la Iglesia, que nunca leo pero que a veces encuentro sus artículos en otros lugares caracterizados también por su militancia anticatólica, se nos cuenta, con escándalo interesado, otra de esas historias homosexuales que ahora están tan de moda.
La redacción es confusa pero la intención, clara. Un señor de Toledo, cuyo nombre se da, dice que con gran trabajo refundó una cofradía que había muerto. No se entiende bien que, habiéndola refundado solicite después su ingreso en la misma. Lo lógico es que él fuera el Hermano Mayor, el Presidente o como se llame el cargo supremo de la asociación. Pues resulta que no. Era sólo un pobre mindundi que solicitaba el ingreso.
Y al igual que aquella señora de Ciudad Real es también "un católico practicante con mucha devoción a la Virgen". Aunque también con otras devociones. Entre ellas la homosexual que, según él, fue la razón por la que no le admitieron.
No era un homosexual discreto que vivía en mayor o menor castidad su condición sexual. Era un gay "ostentóreo" que llegó a a presidir Bolo-Bolo, "asociación de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales de Toledo". Pues ya tenemos la escandalera montada porque, con toda razón, le hayan dicho que se equivocó de puerta.
La naturaleza humana tiende a considerar el todo por la parte. Ya sé que es injusto, que no debe ocurrir, pero ocurre. Hay españoles que han tomado manía a Cataluña o a las Vascongadas por la actitud de algunos catalanes o vascos. Y hasta han dejado de comprar productos de esa procedencia a causa de Carod-Rovira, la ETA, Ibarreche o Montilla. Sin considerar que hay muchos catalanes y vascos que no se identifican con ellos.
El mundo gay ha sido muy maltratado en España. Y se merece respeto. No entusiasmo ni canonizaciones. Simplemente respeto. Como cualquiera. Pero si se dedican a tocar las narices a los católicos pues corren el riesgo que estos terminen considerando a todos unos tocanarices.
El día del orgullo gay es una vergüenza por su agresión gratuita a la Iglesia. Los aireados casos de Abenójar y Toledo no se sostienen en modo alguno. Y después pagan justos por pecadores.
La Iglesia nunca va a santificar las relaciones sexuales entre un mismo sexo. Quienes las practique serán para ella pecadores. Públicos o privados. No tiene el menor interés en significar a nadie. Pero si ellos se significan no pueden después quejarse de que proclame su moral. Si no la aceptan, pues puerta. No pasa nada. Ni a ellos ni a la Iglesia. Pero que no nos cuenten milongas.
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Jesús es el Señor de mi vida. Sabe que en mi corazón hay afecto y amor con distintas tonalidades. Amor filial, fraterno, paternal. Amor a los que lo pasan mal. Amor a los amigos. Amor a los enemigos. Amor a hombres que me atraen y me gustan física y espiritualmente. Cada uno de estos amores, cada tonalidad del Amor, se vive de un modo similar y diferente. Similar en la generosidad, en la entrega, en la solidaridad,en el respeto y la comprensión. Muchas personas de buena voluntad no aceptan el amor homosexual que se expresa en el afecto y en la entrega física. Cuentan con mi respeto. Rezo por ellos. Pero no creo que me convenzan de que nuestro Padre condena este amor y lo prohíbe. Él nos quiere como somos. Como somos. Creo que son otros los que condenan y prohiben en su nombre. Que el Sñor los perdone,
El homosexual NO ES CONDENADO por Jesús ninguna vez. NI UNA. Es todo una interpretación bíblica y de la Tradición de la Iglesia. Hay quien prefiere vivir en comunión con el Evangelio y gente que prefiere en comunión con la Iglesia que a veces se aleja del Evangelio (son personas, como todos, con fallos)
De lo contrario,sé de alguien que se iba a tragar sus palabras!
Dios,Nuestro Señor,hace algo parecido con nosotros...Con infinita paciencia y ternura,va eliminando todo lo que sobra,recubre y tapa la imagen que-de Él-,todos llevamos dentro.Tenemos que dejarnos hacer!La multitud de adherencias que nos deforman,se ponen en pie de guerra,claman por sus derechos,se organizan a la defensiva.Qué pegadas están a nosotros!Más que tendencias,son tenencias...El tener,asfixiando al ser...
Pero,en ese despojarse;mejor:En ese ser despojado,se nos reviste de humanidad auténtica,y...sobre todo,de santidad!
la homosexualidad activa es un pecado contra natura, y que clama venganza al Cielo. Cf. Nuevo Catecismo de la Iglesia católica. Su malicia está reflejada en el episodio de Sodoma y Gomorra, en el magisterio de la Iglesia y en la enérgica interdicción de san Pablo: "los sodomitas no entrarán en el Reino de los Cielos" (entre varios otros pecados).
Esto no quiere decir que otros pecados sexuales no sean mortales, aunque de diversa malicia, como la fornicación, la masturbación, la contracepción (esta última también es contra natura y revista una malicia especial). El adulterio también reviste una malicia especial, en tanto atenta contra la castidad por un lado y contra la justicia (que se le debe al cónyuge) por el otro.
La solución por cierto, es el sacramento de la confesión. Y a seguir adelante.
Y si no les gusta la doctrina moral católica, como decimos aquí en Argentina, "no se hagan drama".
Ay....a dónde nos conduce dejarnos llevar por las corrientes...!
Acólito mío:A luchar!!!!!(militia est vita hominis super terram!)
Comentario por luis 18.04.08 @ 16:52
Me parece que usted se equivoca... Son las Conferencias Episcopales que pueden determinar esto pero eso no es cierto.
Mar
Comentario por CARLOS NÚÑEZ DÍAZ 18.04.08 @ 15:42
Muchos sacerdotes y personas de Iglesia muy buenas afirman eso también y el caso es que los kikos estan convencidos que en sus frutos la liturgia tal como ellos la viven es algo fundamental... Sino ya se habrian corregido
La cosa es mas complicada que todo eso... Sin querer hablar mal de las personas concretas...
Enlace permanente Comentario por CARLOS NÚÑEZ DÍAZ 18.04.08 @ 23:03
Reflexión coherente y de sentido común, cada cual nace con una dotación y unas características individules y propias.
Nos son dados unos talentos y unas carencias...
Siempre se podría decir que el adúltero nace con una revolución de hormonas inusual,y que,por tanto,también sería víctima de dicha complexión natural.
Todos tenemos talones de aquiles...No sólo en lo sexual,sino en todos los demás campos:Hay quien tiende a la vanidad,al orgullo,a la envidia,a la lujuria(en sus múltiples modos),a la chismosería,a la avaricia...Cada cual,tiene su frente de batalla particular,en la que tendrá que esforzarse...Ya sabrá Dios cómo nos juzga,pues-indudablemente-,no será igual la castidad nacida de la frigidez,que la conquistada a contrapelo de deseos sexuales desmedidos...Él,que nos ha hecho,y que sabe qué cartas nos ha dado en la partida de la vida,sabrá si tiene que pedirnos 5,3,ó 1...
Y otra realidad distinta es la de la homosexualidad, tan variante según épocas y culturas. Ahora, interpretar en literalidad la Escritura, en este como en otros temas, me parece farisaico (pues fácilmente hacemos hermenéutica cuando nos interesa). Creo que en ciertos comentarios se han dicho barbaridades inadmisibles. Creo que la moral eclesiástica se ha centrado demasiado en el sexo. Creo que “de internis, neque ecclesiae”. Y creo que la Iglesia cambiará su moral sobre la homosexualidad, aunque tarde para ello.. Sobre todo porque...
Existen muchas faltas o pecados que nos pueden apartar de Dios, tanto o más. Ojalá la confesión fuese para acercarnos más a Dios, incrementar nuestra autoestima e incrementar la estima al prójimo.
De hecho, cada vez existen mejores confesores, gracias a Dios.
El más importante la carencia de caridad, empezando con nuestra relación con Dios, con uno mismo y con el prójimo.
Ubi cáritas et amor, Deus ibi est.
¡Hombre por favor! No diré si es más o menos pecado pero solo le digo una cosa, el homosexual no elige serlo nace con esa condición (y no me venga con milongas que lo soy y no me tiene que decir si he optado o he dejado de optar) y el adúltero elige cometer el adulterio ¿cree que Dios los juzgará igual? Para usted más al homosexual porque es homófobo pero ¿es razonable pensarlo?
En mi opinión, estamos en igualdad. Homosexuales y heterosexuales son invitados por la Iglesia a vivir en castidad, solo para la procreación se permite la función sexual, así que menos perdonarse ustedes los heterosexuales amparándose en nosotros.
Enlace permanente Comentario por ruso 18.04.08 @ 21:21
Seguramente.-
Comprendo que el tema pueda dolerle pero no por eso hay que dejar de tocarlo cuando proceda.
Y sus gustos personales no son normas de conducta. Usted, por ejemplo, venera al Padre Cirarda, como usted le llama, y otros pueden tener un mal concepto de él y decirlo. O disentir de su opinión sobre la señora de Franco.
Vuelvo a recomendarle de nuevo tranquilidad y paciencia. Porque sin ellas se pasa muy mal en la vida.
Y no se nos despida usted una vez más porque mañana o pasado ya se ha arrepentido y vuelve. Sabe usted que es apreciado por unos lectores y no querido por otros. Pero eso nos pasa a todos.
Por otra parte la relaciones homoxexuales, no son aceptadas por ninguna religión,(sólo grupúsculos minoritarios las admiten), y su rechazo se basa en las Sagradas Escrituras (Antiguo y Nuevo Testamento).
En otras religiones, en sus respectivos libros sagrados.
El adulterio es falta muy grave, idem las Sagradas Escrituras, hacen hincapié en ello.
joer que tropa!!!
Mientras estoy leyendo su escrito sobre la homosexualidad hay en esta misma página en su lado derecho un anuncio de una agencia de contactos homosexuales en el que aparecen dos hombres abrazandose con link hacia la siguiente página
http://kw.nosotros.parship.es/?247SEM
Ahora entiendo porqué Luis Fernando y otros han huído de este portal.
El homosexualismo activo es un pecado más grave que aquellos (que también son graves, obviamente), más propiamente, son pecados "contra natura", que "claman al Cielo por castigo".
Incluso un homosexual "no activo", que tiene tan desgraciada inclinación pero que no comete ningún pecado no puede ser sacerdote
Me emociona mucho la siguiente anécdota:El gran escritor Oscar Wilde,homosexual,transgresor donde los hubiese...se convirtió al Catolicismo casi in articulo mortis.Y,nos dejó esta magnífica reflexión:"Todos,vivimos en el fango;pero,algunos,nos atrevemos a levantar la cabeza,para contemplar cómo lucen las estrellas..."
Eso es lo que,la gente de hoy,necesita escuchar de nuestras vidas cristianas:Que,a pesar de todo...lucen las estrellas!!
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Francisco José Fernández de la Cigoña
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