Los Bobos de Coria (XI)
23.03.08 @ 12:04:38. Archivado en
Me resisto a llenar esto de todos los bobos que pululan por el mundo. No daría abasto. Pero éste me parece bobísimo.
Hablaba yo de los cardenales que habían perdido su derecho a voto en cónclave. Que apenas eran ya otra cosa que unos ancianos que esperaban el encuentro, más o menos próximo, pero bastante próximo, con Dios Nuestro Señor. La Iglesia les había relevado de todas sus responsabilidades. Ya no presidían dicasterios romanos ni regían diócesis.
Pues un Bobo de Coria solemne, con balcones a la calle, que no debe saber ni como se llama, se descuelga con tamaña estupidez: "¡Viva, sí Señor la Iglesia gerontocrática! ¿Cuando se verán aires nuevos en la Iglesia?"
Tú no eres Bobo de Coria, tú eres bobo del culo. ¿No te has enterado todavía que esa "gerontocracia" no gobierna la Iglesia? ¿Qué están jubilados? ¿Y qué quieres que hagamos con ellos? ¿Qué los matemos? Me pareces un cretino integral.
Por todo ello, debemos condenar y condenamos a una noche en la intemperie bajo el ojo del puente de su elección a este Bobo que dice llamarse Antonio. Y transcurrida su condena recomendaríamos su ingreso en algún cottolengo pues, con tantas carencias no se debe ir sólo por la vida.
La gerontocracia es vuestra. Vuestros son los Casaldáliga, los Díez Alegría, los Miret, los Castillo, los Arns... No tenéis renuevos. La Iglesia ha sustituido ya a todos esos ancianos. Y, por supuesto, los venera y respeta. Y se sucede en edades. Con juventudes. Como para que el Bobo de Coria Antonio venga a hablarnos de gerontocracias. Si todo lo tuyo ha entrado ya en el alzheimer.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/152871
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Armarios fuera!!!
En cuando a los dos sabios de los que - bien que indignamente - he tomado nombre
para mi nick, al menos Platón no puede enrojecerse de vergüenza pues, en su obra LAS LEYES, indica que los treinta y siete guardianes de la ley, con los que debe contar el Estado,deberán tener no menos de cincuenta años al ser elegidos y ocuparán sus cargos, a lo sumo, hasta los setenta.
Ah! A todo hay quien gane;también a necedad; por eso, cuando quiera le guardo sitio en la preciosa ciudad de Coria.
Pues eso...mejor deja al burro con sus piojos.
Un saludo
O sea, lo de siempre. Pero cada vez peor: Marcos R se cachondea del sr. Cigoña sin respeto a sus canas.
Aristotelesplaton: totalmente de acuerdo.
Hale, me voy a Coria.
aristotelesplaton,
Usted ha utilizado como nick a dos insignes sabios que pertenecían a una cultura: la greco-clásica. Que hubieran enrojecido de verguenza si hubieran podido leer los disparates que usted escribe denigrando la vejez.
Sus últimas tres líneas no merecen comentario por mi parte.
" A palabras necias oídos sordos"
Es que imbuidos del espíritu actual hedonista, se ve a la vejez como una carga y desgracia.
Este fenomenos es exclusivo de esta cultura decadente occidental. Tanto actualmente como a lo largo de la Historia se había vista a la senectud con respeto dado que era significado de experiencia, sensatez, sabiduría, madurez...y un largo etcetera de virtudes para el buen vivir. De hecho no hay más que asomarse a culturas no occidentales y veremos que ese es trato que dan a sus mayores, lo mejor de sus sociedades.
Pero aquí como somos muy modernos, despreciamos a nuestros ancianos, considerandoles trastos viejos. Simplemente porque esta basura de cultura consumista nos lo dicta. Y luego presumimos de librepensadores.
Así pues, yo estoy encantado con este Papa ochentón, y que Dios nos lo guarde centenario. Mil veces mejor que cualquier treintañero.
aristotelesp...
La Coca-Cola, que es menos decisiva e importante para el servicio a la humanidad que la Iglesia de Jesucristo, no escoge - creo yo - dirigentes tan ancianos y minusválidos.
Si le interesa el tema, acolito, puede leer la historia ampliada googleando "Cayetano Galeote" y buscando el artículo "Magnicidios" de la página gorgas.gob.pa.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Francisco José Fernández de la Cigoña
autor
Contacto








